BIOGRAFÍA
Miguel Boyer, el "superministro" que dejó de sentirse socialista
martes 28 de febrero de 2012, 20:24h
El economista y ex ministro de Economía español Miguel Boyer nació el 5 de febrero de 1939 en San Juan de Luz (Francia) en el seno de una familia catalana exiliada tras la guerra civil.
Miguel Boyer, ex ministro de Economía y Hacienda y ex presidente de Compañía Logística de Hidrocarburos, CLH, nació el 5 de febrero de 1939 en San Juan de Luz, Francia, donde su familia, republicana azañista, se había exiliado desde Barcelona al término de la guerra civil. En 1941 su abuelo fue detenido por la Gestapo y entregado a la policía española, que lo condenó a la pena de muerte. Entonces la familia regresó a España.
Miguel Boyer cursó estudios secundarios en el Liceo Francés de Madrid, y más tarde, se licenció en Ciencias Físicas y Ciencias Económicas por la Universidad Complutense de Madrid, terminando ésta última carrera con premio extraordinario.
En su época de universitario ingresó en la Asociación Socialista Madrileña, y en 1960 se afilió al Partido Socialista Obrero Español (PSOE). Dos años después, en 1962, fue detenido junto a Luis Gómez Llorente y Miguel Angel Martínez. Acusado de propaganda ilegal y militancia clandestina, permaneció cinco meses en prisión preventiva en la cárcel de Carabanchel, y en el proceso judicial fue condenado a una pena simbólica.
Como físico, comenzó a trabajar en la Junta de Energía Nuclear, pero al comprobarse que había estado encarcelado por motivos políticos fue expulsado. Entonces se dedicó de lleno a su carrera de economista e ingresó, por oposición, en el Servicio de Estudios del Banco de España, donde trabajó durante tres años.
En 1974 fue nombrado director de Estudios del Instituto Nacional de Industria (INI), puesto del que dimitió en marzo de 1975 al ser nombrado director de Planificación de Unión de Explosivos Riotinto, donde permaneció hasta 1978.
Entradas y salidas del PSOE
Paralelamente desarrollaba su carrera política. En diciembre de 1976, durante el XXVI Congreso del PSOE, ingresó en la Ejecutiva del partido, pero en febrero de 1977 abandonó esta formación política por discrepancias ideológicas con otros miembros directivos. Entonces se afilió a la Federación Socialdemócrata de Francisco Fernández Ordóñez, donde se hizo cargo de la Presidencia del Comité de Estudios y Programas y formó parte de la Ejecutiva.
En abril del mismo año la Federación Socialdemócrata se integró en la Coalición de Unión de Centro Democrático, dirigida por Adolfo Suárez, y Miguel Boyer se dio de baja en ella. Se presentó a las elecciones generales del 15 de junio de 1977 como candidato al Senado por Logroño, en las listas de la Agrupación Rioja Independiente, pero no obtuvo escaño. En el mes de septiembre reingresó en el PSOE y fue nombrado coordinador del equipo económico del Gabinete Técnico de la Comisión Ejecutiva del partido.
En mayo de 1979, durante el XXVII Congreso del PSOE, fue designado delegado de la Agrupación Socialista de Jaén, la más importante del partido después de la de Madrid, pero renunció al cargo por no estar de acuerdo con la adopción del término "marxista" en la definición de la ideología del PSOE, término que fue eliminado en un nuevo congreso celebrado cuatro meses más tarde.
En las elecciones generales del 1 de marzo de 1979 resultó elegido diputado por Jaén. En esta Legislatura fue miembro de las comisiones de Economía, de Industria y de Energía, así como la de Presupuestos. Abandonó el escaño el 30 de septiembre de 1980 por dificultades para compatibilizar sus tareas de parlamentario con su trabajo de consejero de Presidencia en el Banco de España.
En junio de 1981 se incorporó al equipo del presidente del Instituto Nacional de Hidrocarburos, Claudio Boada, como director de Planificación y Estudios de esa entidad.
El 2 de diciembre de 1982, tras el triunfo del PSOE en las elecciones generales de octubre, fue nombrado ministro de Economía y Hacienda. Durante sus dos años y medio de gestión en el Gobierno socialista se produjo la expropiación de las empresas y bancos del grupo Rumasa, se logró el equilibrio de la balanza de pagos, con un superávit de 2.500 millones en 1984, y la inflación se redujo del 14 al 9 por ciento como consecuencia de una política monetaria restrictiva.
Por el contrario, no se redujo el paro ni se evitó la caída del consumo interno, por lo que en abril de 1985 Boyer anunció una serie de medidas liberalizadoras que potenciaran el consumo privado y la inversión, tales como la reducción de impuestos indirectos, fomento del empleo, arrendamientos urbanos y otras medidas sobre el sistema financiero y la inversión extranjera.
Las medidas económicas liberalizadoras y de "ajuste duro" diseñadas por Miguel Boyer, que fue calificado como el único "superministro" del primer Gabinete de Felipe González, eran diferentes a las expuestas en el programa electoral de su partido y encontraron fuertes resistencias entre los miembros del PSOE, incluidos algunos ministros, como Joaquín Almunia, Enrique Barón y el vicepresidente Alfonso Guerra. Sin embargo, siempre contó con el respaldo del jefe del Gobierno, Felipe González, para llevar a cabo sus proyectos. Cesó al frente de este Ministerio en la remodelación del Ejecutivo llevada a cabo por Felipe González el 4 de julio de 1985, pasando a ocupar su puesto Carlos Solchaga.
Pocos días después de abandonar el Gobierno, el 18 de julio, fue nombrado presidente del Banco Exterior de España, en sustitución de Francisco Fernández Ordóñez. Estando en este cargo y tras la reunión del Consejo Europeo de Hannover de junio de 1988, fue nombrado por Jacques Delors para formar parte del comité de expertos para el Estudio de la Unión Económica y Monetaria.
El 11 de noviembre de 1988 fue propuesto como presidente de Cartera Central, sociedad tenedora de los títulos que el Grupo Construcciones y Contratas posee en el Banco Central. El 15 de diciembre tomó posesión del cargo y entró a formar parte de los consejos de administración del Grupo de Construcciones y Contratas, SA (GRUCYCSA), Portland Valderribas y Fomento de Obras y Construcciones, SA.
La expropiación de Rumasa le granjeó la enemistad de José María Ruiz-Mateos, quien le agredió el 3 de mayo de 1989 en los pasillos de los juzgados de la plaza de Castilla, en Madrid. Anteriormente, el 15 de diciembre de 1988, recibió una bofetada en la mejilla del ugetista Juan José Fonseca cuando daba una conferencia de prensa. Fonseca aseguró más tarde que había sido pagado para ello por Ruiz-Mateos.
El 7 de marzo de 1990 recibió además, tras la dimisión del consejero Romualdo García Ambrosio, todas las facultades delegadas de Cartera Central, con lo que concentró todos los poderes de la sociedad. Cartera Central, que había sido creada en enero de 1988, llegó a controlar el 12,5 por ciento del accionariado del Banco Central y estuvo participada en un 48,8 por ciento, durante algún tiempo, por el grupo kuwaití KIO. A comienzos de mayo de 1990 llegó a un acuerdo con el presidente del BC, Alfonso Escámez, para transferir al BC las acciones en su poder a cambio de 59.194 millones de pesetas.
Tras la separación de las hermanas Koplowitz de sus respectivos maridos, el 19 de junio de 1990 accedió a la presidencia y al puesto de consejero delegado de GRUCYCSA, sociedad holding del grupo Construcciones y Contratas SA (CYCSA).
Como consecuencia de la remodelación y fusión de Construcciones y Contratas y de Fomento de Obras y Construcciones llevada a cabo en el grupo constructor, el 13 de diciembre de 1992 cesó como máximo responsable de GRUCYCSA y pasó a consejero adjunto a la presidencia del Grupo de empresas de Fomento de Construcciones y Contratas (FCC), desde donde se encargó de la expansión internacional en el área de construcción, teniendo como objetivo principal hacer frente a la competencia naciente como consecuencias del Mercado Unico Europeo.
Con la puesta en marcha de la nueva estructura de FCC, subdivisión en áreas, a principios de 1993 pasó a ocupar la vicepresidencia de FCC Construcción. Además, en junio de ese perdió los cargos ejecutivos que tenía en FCC y se mantuvo como asesor.
El 23 de mayo de 1994 prestó declaración en la Comisión del Congreso que investigaba el caso Rubio, en la que reconoció que su esporádica relación con Ibercorp fue una operación de venta de acciones de Sistemas Financieros entre 1989-90. Dos semanas después Ruiz-Mateos presentó una denuncia contra él y Rubio, en su caso por presunta evasión de capitales a Suiza (1070 millones de pesetas), pero todo resultó falso por lo que la justicia persiguió al empresario.
"Ya no me siento socialista"
Partidario de la privatización del sector público de bienes y servicios, que se inició en su etapa como ministro, según declaró en noviembre de 1995, en febrero de 1996 apoyó públicamente el programa económico de José María Aznar, candidato a la presidencia del Gobierno por el PP en las generales de marzo de ese año. Esta actuación motivó su petición de baja en el PSOE el 15 de febrero, cuando desde distintas altas esferas se le criticó duramente e incluso se pidió su expulsión. Entonces comentó que en diciembre de 1992 había enviado una carta a Felipe González en la que explicaba su evolución y que ya no se sentía socialista, por lo que pensaba dejar el partido.
Por esas fechas calificaba la Unión Monetaria Europea de objetivo político más que económico y se mostró contrario a los criterios y plazos establecidos para alcanzar la convergencia. Además, era partidario en el caso español de retrasar la entrada en la UME antes que hacerlo sin tener una convergencia estable.
Su evolución le llevó en octubre de 1996 a pedir límites al Estado de Bienestar con reformas en las prestaciones de desempleo, pensiones, sanidad o enseñanza. Año y medio después, pidió una subida de impuestos indirectos, incluido el IVA, para compensar la rebaja de cotizaciones sociales. Y respecto a la entrada de España en el Euro, apostaba por continuar el esfuerzo realizado para converger.
Tras la venta de Alicia Koplowitz de su participación en FCC a mediados de 1998 y posterior entrada en el capital con el 27 por ciento de Vivendi, hacia octubre de 1998 Miguel Boyer volvió al consejo de FCC como consejero ejecutivo adjunto.
El 26 de julio de 1999, fue nombrado presidente de la Compañía Logística de Hidrocarburos (CLH), la antigua CAMPSA, del grupo petrolero de Repsol que ha pasado a llamarse Repsol-YPF. Sustituyó en el puesto a Sancho Rof. En principio compatibilizó este cargo con el de vicepresidente de FCC y miembro del consejo de administración de Cementos Pórtland, filial de FCC, aunque abandonó este puesto el 30 de septiembre, tras presentar su dimisión. Asimismo, fue sustituido como presidente del CLH el 26 de abril de 2005.
Desde el inicio de la crisis financiera internacional se ha pronunciado públicamente sobre la situación de la economía española y las medidas que debería tomar el Gobierno para atajar la crisis. En este sentido, se ha mostrado partidario de incrementar la inversión pública de carácter productivo, de no prolongar los subsidios de paro y de evitar medidas de ajuste excesivas para reducir el déficit público, porque podrían generar caídas de empleo y del PIB y sumir el país en una espiral deflacionista. Además, ha señalado como "fundamental" la necesidad de que no se restrinjan los flujos de crédito para que se recupere la demanda y el sistema de producción se ponga en funcionamiento.
El 26 de abril de 2006 fue nombrado consejero de Urbis y el 27 de mayo de 2010 fue desginado miembro del consejo de administración del equipo español de Fórmula 1 Hispania Racing Team.
El 11 de noviembre de 2002 fue nombrado miembro del patronato de la Fundación FAES, que se constituyó ese día, tras la fusión de las distintas fundaciones del Partido Popular. Su nombramiento fue propuesto por el presidente del PP, José María Aznar.
Miguel Boyer ha publicado varios libros, entre los que destacan La Filosofía de Karl Popper, El nuevo monetarismo o Socialismo es libertad. En 2000, 2001 y 2002 co-dirigió la Escuela de Filosofía de la Ciencia "Beltrand Russell", en la Universidad Internacional Menéndez Pelayo en Santander. Está en posesión de la Gran Cruz de Carlos III desde el 5 de diciembre de 1986.
Está casado con Isabel Preysler Arrastria desde el 2 de enero de 1988, y tienen una hija, Ana (18 de abril de 1989). Además tiene un hijo (Miguel) y una hija de su primera mujer, la ginecóloga Elena Arnedo, con la que había contraído matrimonio el 26 de junio de 1964 y de la que se divorció en 1985.