Un paro nacional de maestros en protesta por la política salarial del Gobierno de Cristina Fernández, anunciada durante la apertura del año político, ha dejado a uno 10 millones de niños argentinos sin clase en todo el país. La iniciativa, que promete extenderse 48 horas más en la provincia de Buenos Aires, es la primera huelga que se registra en la era "kirchnerista".
Los maestros argentinos cumplen este martes una
huelga nacional por reclamaciones salariales que, de acuerdo con los convocantes, ha sido acatada por gran parte de los docentes, y constituye la primera paralización de los profesores que enfrenta el Gobierno desde 2003, cuando comenzó la llamada etapa 'kirchnerista' con la presidencia de Néstor Kirchner (2003-2007).
La huelga se produce en rechazo a la política oficial de
moderación salarial de la Administración de Cristina Fernández, y después de que el Ministerio de Educación clausurara las negociaciones salariares con los maestros al imponerles un incremento del 19,7 por ciento, a 2.800 pesos (493 euros), mientras los docentes exigen 3.000 pesos (527 euros).
La titular de la
Confederación de Trabajadores de la Educación de la República Argentina (CTERA), Stella Maldonado, ha considerado una "muy mala señal para la docencia del país la unilateralidad de la decisión (de establecer un piso salarial)", informó el diario local 'Clarín', que, además, certifica tras recorridos por Buenos Aires que el paro se cumple con alta adhesión en los colegios públicos pero con disparidad en los privados.
Por su parte,
el ministro de Educación, Alberto Sileoni, ha criticado este martes la "posición inflexible de los gremios" docentes y ha asegurado que el Ejecutivo hizo "todo lo que podía hacer".

"Por primera vez no pudimos acordar; este paro no es por las palabras de la presidenta, estaba acordado desde antes", ha dicho. "Si hay un Gobierno que apostó a la Educación ha sido éste", ha agregado.
Según CTERA, recientes críticas de Fernández hacia los docentes "dotaron de más razones a la huelga". En su mensaje anual de apertura de los
trabajos del Congreso, Fernández comparó el régimen laboral de los maestros con el de otros trabajadores al decirles que "trabajan cuatro horas por día" y gozan de un período vacacional de "tres meses".
Diez millones de niños sin clasesEste paro de maestro ha dejado a
unos 10 millones de niños argentinos sin clase en todo el país, según estimaciones sindicales. El conflicto se complica en la provincia de Buenos Aires, donde el paro se extenderá por 48 horas y afectará a más de 4,5 millones de niños.
Para el ministro de Trabajo, Carlos Tomada, "no tiene ningún sentido" y "no hay argumentos" para la protesta. La huelga, "no ayuda ni abona a un buen clima" en la discusión salarial y los gremios "tuvieron una actitud inflexible", dijo el ministro en declaraciones a una emisora local.
El enfrentamiento entre el
Gobierno y los sindicatos de educación por la subida salarial se agravó la pasada semana, cuando Fernández afirmó en su discurso de apertura del curso legislativo que los maestros trabajan cuatro horas diarias y tienen tres meses de vacaciones.