La sesión de control, menos encendida que las anteriores, ha versado sobre la reforma laboral y las consecuencias de ajustarse a las exigencias del déficit. Alfredo Pérez Rubalcaba ha criticado a Mariano Rajoy que no contara con los sindicatos y ha lamentado que, a su juicio, vaya a haber "menos empleo a corto y empleo de mala calidad cuando se crezca". El presidente ha anunciado además un plan de supresión de entes públicos, en respuesta a Rosa Díez, quien ha denunciado duplicidades y ha hablado de un Estado "elefantiásico" e "inviable". Soraya Rodríguez ha dicho que el Ejecutivo, lejos de crear confianza, genera "miedo". Soraya Sáenz de Santamaría ha respondido que la confianza no se hace siendo "fuerte con los débiles y débil con los fuertes", como aplicó el anterior Gobierno.
La jornada parlamentaria ha comenzado con la intervención de
Cayo Lara, que ha preguntado al presidente del Gobierno por las presiones del Ejecutivo para ajustes en los próximos presupuestos.
Mariano Rajoy ha afirmado que serán “austeros” porque la economía tendrá un crecimiento negativo del 1,7 por ciento y porque “no habrá ingresos para unos presupuestos expansivos”. Hay que reducir el déficit público, ha defendido, y se hará con unas cuentas para 2012 que no serán “papel mojado”.

A continuación,
Rosa Díez ha preguntado por la “crisis política, social y económica” de España, a lo que el presidente ha detallado las distintas políticas llevadas a cabo, con hincapié en las medidas de estímulo, principalmente en pro de la liquidez de las comunidades autónomas. La líder de UPyD ha respondido con la exposición de un Estado “inviable” y “elefantiásico” y con la reflexión de que la crisis pone al Gobierno en la obligación de “refundar” el Estado: “No podemos tener 17 de todo”, ha expresado. A su parecer, el actual modelo autonómico lastra el avance. Rajoy ha dado la razón a Díez en que hay excesivas duplicidades y, por ese motivo, en breves fechas se eliminarán entes y empresas públicas, además de un amplio paquete de reformas en el seno de la administración para atajar el problema descrito.
Turno de
Alfredo Pérez Rubalcaba: “¿Le parece a usted razonable cambiar radicalmente el sistema de relaciones laborales sin hablar con los sindicatos?” Rajoy, como en las últimas fechas, se ha referido a una reforma necesaria y razonable y ha aludido al acuerdo de mínimos entre patronal y sindicatos, al que se ajustó el texto. “Es buena para que en España se contrate”, ha opinado. Rubalcaba ha tomado de nuevo la palabra para afear la intervención de su oponente: “No ha habido ni un minuto de diálogo. La ministra se reunió con los sindicatos y les contó lo que había”. Además, cree que la reforma "no es improvisada" sino “bien trabajada”. El socialista resume así el nuevo marco normativo: “Menos empleo a corto y empleo de mala calidad cuando se crezca”. Rajoy ha criticado el doble rasero de criticar una reforma sin acuerdo del partido de enfrente cuando el PSOE en el poder trajo al Congreso un texto sin consenso: “Se puede no hacer nada o tomar decisiones, que es lo que hemos hecho”, ha concluido.
Soraya Rodríguez, 'número 2' socialista, se ha dirigido a la vicepresidenta del Gobierno para presentarle un contexto de desconfianza de los españoles hacia el Gobierno y para apostar por que las medidas emprendidas generarán “miedo”. Soraya Sáenz de Santamaría ha respondido que con “sinceridad” y “realismo” es como se recupera la confianza. Rodríguez ha acusado entonces a De Santamaría de falsear datos para aplicar medidas dolorosas, con fines, opina la socialista, como el copago sanitario. La vicepresidenta ha recordado que la confianza se pierde cuando las administraciones dejan de pagar y se recupera cuando pagan, elemento clave para el empleo, ha dicho, al tiempo que ha achacado a la era Zapatero "ser fuerte con los débiles y débil con los fuertes".
Una vez los grandes líderes han abandonado el hemiciclo, han comenzado las preguntas a los ministros. El más encendido rifirrafe del día lo han protagonizado el socialista
Pedro Saura y Cristóbal Montoro. Saura ha pedido explicaciones sobre los cambios en la Oficina Nacional de Investigación del Fraude, que llevaba las pesquisas, por ejemplo, sobre Gürtel: “Cuente toda la verdad, era un equipo independiente y solvente, con buenos resultados en la lucha contra la corrupción de la mano de los jueces”. El ministro de Hacienda no se explica por qué no puede cambiar “puestos de libre designación”, como hizo, ha recordado, el Gobierno de Rodríguez Zapatero. Saura ha respondido que esto es “falso de toda falsedad”. La discusión ha concluido con una acusación clara de Montoro, que ha utilizado el “cuando el río suena, agua lleva” para referirse a lo extraño que resulta que el PSOE se preocupe por esa unidad concreta en la amplitud de la estructura de Hacienda.
En clave económica también el cruce entre la diputada socialista Inmaculada Rodríguez-Piñero y el ministro de Economía, Luis de Guindos. El ministro de Economía y Competitividad, Luis de Guindos, ha indicado que la inversión pública caerá un 40% este año y el consumo público lo hará un 11% por la "herencia recibida" del PSOE que, solo en el caso del déficit, ha supuesto un desvío de 25.000 millones de euros.
Durante la sesión de control al Gobierno en el Congreso de los Diputados, De Guindos respondía de esta manera a la diputada del PSOE Inmaculada Rodríguez Piñero, que acusó al Ejecutivo de hacer una política no para reducir el empleo, sino para "desmantelar" el Estado de Bienestar.