Obama debe moderar a Netanyahu
jueves 08 de marzo de 2012, 01:34h
Están por ver los frutos que ha dado el viaje de Benjamin Netanyahu a Estados Unidos. De su reunión con Obama se sabe que el criterio de ambos difiere a la hora de cómo abordar la amenaza nuclear iraní y que en Israel empieza a ser algo más que un rumor el tema de un posible ataque preventivo contra Irán. De hecho, el propio Netanyahu aseguraba que su país ya ha actuado en más de una ocasión al margen de Estados Unidos, a sabiendas de las reticencias que una acción militar de esa índole suscita en la Casa Blanca.
El belicismo de Mahmud Ahmadineyad -no sólo en el plano nuclear- es algo conocido. Conviene prestarle la debida atención y buscar el consenso de la comunidad internacional en dos vertientes: la primera, procurar rebajar una tensión para nada beneficiosa; y la segunda, mostrar firmeza y unión ante políticas tan agresivas. Hasta ahora, las autoridades israelíes han sabido mantenerse al margen de las provocaciones de Teherán –que no han sido precisamente suaves- algo que retrata el sentir de ambas administraciones. Sin embargo, la eventualidad de un posible ataque contra intereses iraníes tendría consecuencias sumamente nefastas.
No se trataría de un mero conflicto entre dos países, pues Israel tiene detrás a Estados Unidos, e Irán cuenta con el apoyo de Rusia -más China y Venezuela-. La diplomacia norteamericana lleva tiempo presionando por igual a unos y otros para que rebajen la tensión. Nadie desea un enfrentamiento bélico con semejantes implicaciones. Obama debe, por tanto, utilizar toda su influencia para atemperar a su aliado israelí –al tiempo que vigila y sujeta la posible agresión iraní- si no quiere tener un problema muy serio en Oriente Medio.