Continúa el flujo de cables de la firma privada de inteligencia Stratfor filtrados por WikiLeaks, que comprometen al gobierno del presidente, Hugo Chávez. Las últimas informaciones desvelan que el mandatario traicionó a las FARC con el propósito de que Colombia entregase al buscado narco Walid Makled a las autoridades venezolanas, quien presuntamente posee pruebas reveladoras que implican al Ejercito de ese país en actividades vinculadas al narcotráfico internacional.
El presidente de Venezuela, Hugo Chávez, traicionó en 2011 a la guerrilla de las FARC, para calmar los ánimos de los generales de la Fuerza Armada Bolivariana, debido a la captura por parte de Colombia, del narco Walid Makled, al que Estados Unidos solicitaba, tanto por sus delitos en el país norteamericano como por tener en sus manos pruebas reveladoras que implican al alto mando militar venezolano en el ilícito negocio del narcotráfico internacional.
Según los cables de la
agencia Stratfor, filtrados por WikiLeaks y a los que ha tenido acceso el diario “El Nuevo Herald”, altos oficiales de las Fuerzas Armadas presionaron a Chávez para que negociara una solución con el gobierno de Juan Manuel Santos para que extraditara al “Rey de los puertos” a Caracas, ante la avanzada de Washington para tener al capo en su poder. Dicha negociación no tendría otra alternativa sacrificar a las FARC, con la entrega y expulsión de altos líderes de la guerrilla.
Desde su captura en agosto de 2010, Makled, manifestó su intención de colaborar con las autoridades estadounidenses con tal de no ser extraditado a su país. Llegó a asegurar que posee pruebas que demuestran que importantes funcionarios de Chávez estaban bajo su nómina, entre los que se incluían
a altos oficiales del Ejercito.

Entidad que también acusó de estar directamente
involucrada en el transporte de narcóticos, llegando a asegurar que los propios uniformados cargaban los alijos de droga en los aviones que, según sus palabras, despegaban diariamente desde el estado Apure, fronterizo con Colombia.
De hecho el actual ministro de Defensa y el general con más alto rango en Venezuela
, Henry Rangel Silva, conjuntamente con el mayor general Clíver Alcalá Cordones, el exalcalde de Caracas, Freddy Bernal, y el exjefe de la Dirección de Inteligencia Militar, Hugo Carvajal, así como otros integrantes del ala fuerte del chavismo, figuran en la lista negra del
Departamento del Tesoro de Estados Unidos por sus vínculos con organizaciones terroristas y del narcotráfico.
De acuerdo con Stratfor, en el cable “Chávez fortalece su respaldo militar”, la posesión de pruebas comprometedoras por parte de Makled y la posibilidad que éstas caigan en manos de EEUU, acentúo los temores y la desesperación del gobierno.
“Altos miembros del gobierno podrían demostrar no estar dispuestos a apostar sobre la suerte de Makled y podrían estar trazando planes de contingencia para proteger sus activos y a ellos mismos”, resaltó el informe
publicado por “El Nuevo Herald”.
Esto encendió las alarmas en Chávez ante el temor de que este tipo de planificación “podría desestabilizar a su gobierno, quizás culminando en un intento de golpe de Estado más adelante”.
Asimismo, el documento también apunta a que el narco venezolano estaba en condición de brindar información detallada sobre la interconexión de las entidades del Estado con el narcotráfico, además de la creciente relación
del gobierno de Caracas con Irán, y en particular sobre la presencia en el país, con “autorización de Chávez”, de la Guardia Revolucionaria y de la Fuerza Qods, una unidad especial de la Guardia Revolucionaria.