[i]Recuerda[/i]
Ricardo Ruiz de la Serna
x
ricardo_ruiz_delasernayahooes /22/22/28
sábado 10 de marzo de 2012, 20:45h
El 11 de marzo es el Día Europeo de las Víctimas del Terrorismo. Cada año desde 2005 se realizan ceremonias de recuerdo y homenaje en Bruselas, en Madrid y en otras ciudades. Mañana será, pues, la octava vez que nuestra sociedad hará memoria y evocará a todos aquellos que sufrieron a manos de los terroristas renovando los votos de no olvidar y de hacer justicia.
Yerushalmi advierte que, en la Escritura, la voz hebrea del verbo ¨recordar¨ (recuerda, zajor) se repite no menos de ciento sesenta y nueve veces en sus distintas formas y generalmente tiene al Creador o al pueblo de Israel como sujeto. Este verbo se complementa con las conminaciones a no olvidar. Así, nuestra civilización, construida sobre los cimientos de Grecia, Roma y Jerusalén, está edificada sobre el recuerdo y sobre la repetición, que es una forma de aprendizaje. El sufrimiento de las víctimas del terrorismo impone, pues, sobre todos nosotros la obligación del recuerdo, la responsabilidad gravísima de preservar la memoria y transmitirla. Olvidar a las víctimas es traicionarlas a ellas y traicionar el fundamento mismo de nuestra civilización, que proscribe la desmemoria so pena de repetir la Historia.
Ahora bien, el recuerdo debe situar a cada uno en su sitio y reconocerle la dignidad que tiene. No hay equiparación posible entre las víctimas y sus asesinos. Hay un abismo insalvable entre el pistolero de ETA y el policia a quien asesinó. El terrorista que pone una bomba siempre será culpable y el niño que muere por el estallido siempre será inocente. La sangre del guardia civil, del periodista, del político clama justicia más allá de la tumba, del hospital y del zulo. Miguel Ángel Blanco, Gregorio Ordóñez, Fernando Buesa, Tomás y Valiente, Pardines, Pagaza y tantos otros será siempre superiores a los miserables que los mataron. Los heridos, los amenazados, los secuestrados siempre estarán por encima de sus verdugos. Ortega Lara vale más que todos los etarras juntos con sus amigos, sus portavoces, sus plataformas, sus autobuses y sus pancartas. ¿Recordáis la foto del día en que lo liberó la Guardia Civil? Basta mirarla para saber que no hay Chapote, ni Pototo, ni Ternera ni Cheroqui ni Camarada Arenas que valga lo que una sola de las víctimas del terrorismo. En España sabemos bien que una víctima tiene más dignidad y merece más reconocimiento que todos los comunicados, todos los encapuchados y todos los mediadores por internacionales que sean. La sangre de los inocentes deja una mancha que ninguna negociación puede lavar.
El recuerdo sólo tiene sentido si nos impulsa a actuar y nos proyecta hacia el futuro. El futuro se contruye con la esperanza y con la justicia. Ningún terrorista tiene justificación para sus actos por muchos pretextos que invoque. Quien asesina en nombre de Dios profana Su nombre y es un asesino. Ninguna de las víctimas del terrorismo hizo nada que justifique al terrorista. Ni la liberación de una inexistente patria vasca ni el llamamiento a una guerra santa ni ningún otro pretexto pueden justificar el terrorismo. ¿Qué resistencia es esa que asesina niños y mujeres embarazadas? ¿Qué liberación es esa que se jalona con los cadáveres de los policías y los guardias civiles? Desde Nueva York a Madrid, de Londres a Tel Aviv, los terroristas han sembrado de muertos la memoria de occidente y nada puede legitimarlos. El deber de memoria lleva aparejado el de hacer justicia. No pueden quedar pistas sin investigar ni atentados impunes.
Ahora, España afronta un nuevo desafío. Algunos condenan la violencia pero defienden y promueven el proyecto totalitario de los asesinos, ese mismo por el que mataron, hirieron, secuestraron y, por supuesto, robaron a manos llenas. Al final de toda la retórica terrorista siempre hay alguno que encima se hace rico. Esos que condenan la violencia con una mano mientras abrazan a los asesinos con la otra han entrado en las instituciones. Algunos se preocupan más de los terroristas a quienes les estalló la bomba entre las manos que de las víctimas que esos canallas querían causar. Es peor todavía cuando dicen que les preocupan las víctimas de los dos bandos como si en España hubiese habido otra guerra en lugar de un grupo de asesinos creado para imponer una Euskal Herria étnicamente pura. De nuevo, debemos mantener la claridad moral. Los terroristas persiguen un objetivo político, sea la creación de un Estado étnico vasco, la implantación del califato islamista, el triunfo de la revolución proletaria o la supremacía de la raza aria. Quienes dicen renunciar a la violencia pero no a las ideas de los terroristas, pretenden su victoria por otros métodos. El totalitarismo tiene estas cosas: ocupa las instituciones, las dinamita desde dentro y conserva la pistola y la bomba a mano por si algún día vuelven a ser necesarias.
Este desafío, que hoy se lanza desde las instituciones -empezando por el Congreso de los Diputados, donde Amaiur está tan preocupado por los presos- debe tener una respuesta firme e inequívoca. El Estado democrático -que es superior moralmente a cualquier grupo armado por muchos portavoces y representantes que tenga- jamás debe claudicar frente al proyecto totalitario que pretende imponerse. Los terroristas y sus amigos deben saber que sólo tienen un camino: entregar las armas, cumplir sus penas y colaborar con la Justicia.
Una vez más debemos mantenernos firmes junto a las víctimas del terrorismo con la fuerza que dan la ley, la razón y la justicia. El Estado debe desplegar toda su fuerza para impedir que los criminales logren sus objetivos políticos por la vía que sea ahora que la democracia los tiene contra las cuerdas. Quien murió cuando le estalló la bomba que iba a poner es tan asesino como quien logró ponerla y ni uno ni otro deben vencer. Ni uno ni otro deben ver cumplido su objetivo.
Por eso, este 11 de marzo de 2012, acudiré a las 12:00 horas al Bosque del Recuerdo del Parque del Retiro (acceso peatonal por la Puerta de Murillo C/ Alfonso XII) a la convocatoria de la Asociación Víctimas del Terrorismo en defensa de la verdad, la memoria, la dignidad y la justicia.
Allí les veo.
@RRdelaSerna
|
Analista político
|
ricardo_ruiz_delasernayahooes /22/22/28
|