Estabilidad e institucionalización
lunes 12 de marzo de 2012, 21:44h
“The Origins of Political Order, from Pre-Human Times to the French Revolution”, es el primer volumen de la reciente obra de Francis Fukuyama, dedicada a Samuel Huntington. Fukuyama considera su obra como una especie de actualización de ese seminal texto de la Ciencia Política que fue” Political Order in Changing Societies”, publicado por Huntington en 1968. Fukuyama recuerda la idea central de Huntington: el desarrollo político tiene su propia lógica, distinta a la lógica del desarrollo económico y social. Puede haber deterioro político cuando la modernización socioeconómica supera al desarrollo político. Las grandes transformaciones socio-económicas propias del proceso de modernización producen una ruptura de las relaciones tradicionales a nivel económico, social y psicológico, creando una masa desarraigada, caracterizada por un profundo cambio en sus actividades, valores y expectativas, que la hacen disponible para el ingreso en nuevos movimientos socio-políticos. Esta movilización social abarca los cambios en las aspiraciones de los individuos, grupos y sociedades; el desarrollo económico implica cambios en sus capacidades. La modernización requiere ambas cosas.
En los países en desarrollo es indudable la presencia en mayor o menor medida de la modernización socioeconómica, sin embargo es menor la presencia de los síntomas de la modernización política, como la estabilidad, la integración nacional y la institucionalización. Generalmente se cree que la pobreza y el atraso económico generan la violencia y la inestabilidad política. En realidad, si bien es cierto que los países con altos niveles de desarrollo económico y de movilización social tienden a ser más estables y pacíficos, no es verdad que los países más pobres y atrasados sean los más inestables y violentos. Una sociedad extremadamente tradicional y atrasada es ignorante, pobre y estable. Lo que genera la inestabilidad política no es la falta de modernidad, sino los esfuerzos para lograrla. La modernidad implica estabilidad y la modernización inestabilidad. Las masas “movilizadas” si no encuentran oportunidad de movilidad económica y social tienden a plantear sus demandas al sistema político, lo cual significa una expansión de la participación política. Si junto con el ingreso de las masas en la esfera política no se produce correlativamente un proceso de institucionalización, el resultado es, casi necesariamente, la inestabilidad política.
Recordando que para Huntington y Fukuyama, el nivel de institucionalización de una organización aumenta en relación directa al nivel de su autonomía, complejidad, adaptabilidad y coherencia, se puede afirmar que la estabilidad de cualquier sistema político depende de la relación entre el nivel de participación y el de institucionalización políticas. En otras palabras, en la medida en que crezca la participación de las masas debe crecer el nivel de institucionalización, si se quiere mantener la estabilidad política.