Crónica económica
Italia o Grecia: La estrategia del crecimiento
domingo 25 de marzo de 2012, 22:18h
El autor, John H. Cochrane, es de los que dicen que “la austeridad no está funcionando en Europa”. Recoge la respuesta keynesiana, que es doble. Por un lado abandonar la austeridad y apostar por el gasto público para salir de la crisis. “Sí, el 50 por ciento del PIB gastado por el Gobierno aparentemente no es suficiente para que funcionen sus economías”, dice con sorna. No es ya que sea más que dudoso que necesitemos más dinero público, sino que debemos plantearnos: “¿De dónde va a salir?”. Aquí entra la segunda nueva receta keynesiana, que es tan vieja como cualquier otra medida económica: la inflación. Como si no hubiésemos tenido suficientes episodios de inflación. Este camino está siendo permitido por Alemania, pero nunca dejará que vaya demasiado lejos.
¿Qué queda entonces? Dice el autor: el crecimiento. Bien. Pero ¿qué hacemos para favorecer el crecimiento? Cochrane pone el ejemplo de Grecia: “¿Es irrelevante que Grecia esté en el puesto 100 en el índice de facilidad de hacer negocios del Banco Mundial?”. O “¿Es irrelevante que, como dice diplomáticamente el último informe del FMI sobre Grecia, “el programa de reformas estructurales” contra las “arraigadas rigideces en los mercados laboral, de productos y de servicios”, no haya ido a ningún lado?”.
Y sigue: Los sueldos han caído allí de un 10 a un 12 por ciento. Pero no ha vuelto la inversión. La inversión no vuelve porque no se trata de una cuestión de costes, sino de lo que se pueda hacer en el país, de lo que permitan sus leyes. Y hoy sabemos, mucho mejor que lo que se sabía antes, cómo funcionan las cosas en Grecia. Hoy sabemos que es un Estado fallido.
El contrapunto, como señala Cochrane, es Italia. Mario Monti ha puesto en marcha un ambicioso programa de desregulación de la economía, cosa que no ha hecho Grecia. Y algo que España está a mitad de la mitad de camino de intentar hacer. Lo que propone Cochrane, que es lo fundamental, es apostar de veras por las reformas económicas. Que consisten, esencialmente, en acercar la economía a un sistema de libre mercado. Con ese sistema se puede acelerar la recuperación del crecimiento. Y con el crecimiento se puede empezar a cuadrar las cuentas. Mientras, la política de la austeridad, que es necesaria, que no tiene alternativa, no será nunca suficiente. Quizás el contraste de estos dos países, Grecia e Italia, también nos sirvan de guía en España.