www.elimparcial.es
ic_facebookic_twitteric_google

Una de Cascos y otra de Arenas...

José Antonio Ruiz
x
jantonruytelefonicanet/9/9/20
domingo 25 de marzo de 2012, 22:38h
…Movedizas. Andalucía no cambia de régimen. Ni a la cuarta fue la vencida. Bocanegra, a las puertas de San Telmo se quedó. Rajoy, como Houston, tiene un problema, y gordo.

Asturias, Patria querida, quienes te quieren, te harán llorar. Cascos, ligero de apellido, el dóberman descarriado capaz de poner de los nervios a los felipistas, el hijo pródigo que siempre fue a su bola, vuelve al Foro del PP, de donde nunca debió salir… sin el bozal. José Luis Garci, Volver a empezar, óscar a la mejor película de habla no inglesa.

Con el secretario general victoriosamente derrotado y el general secretario refrendado en su califato, Mariano I de Génova, monarca absoluto, se queda con las ganas de cerrar el círculo de su poder omnímodo. ¡Ahí te quiero ver! Ahora, báilala, aunque no creo que Cospedal, La Generala, esté de humor para saltar a la pista a marcarse un pasodoble.

Ser o no ser. Bien sabía Javier que de haber pinchado one more time, no habría siguiente oportunidad, más que la alternativa de batirse en retirada y esperar la edad de jubilación disfrutando del pescaíto frito en su blanquísima y hermosa Olvera gaditana, allí donde anida el buitre leonado, enemigo declarado de la gaviota. Como bien sabía Paco que de haber perdido su apuesta diez meses después de haberla ganado no le quedaba otra que buscar cobijo, como Don Pelayo, en la gruta de Covadonga. Peor porvenir aguardaba a priori a Pepe Griñán, que aun no estando muerto -¡Dios me libre!- olía a cadáver político in sepulto, hasta el punto de que Alfredo tenía pensado encargar en su memoria treinta misas exequiales en el Monasterio de Yuste. (…) Y esta es la hora de que hasta el rabo todo es toro; y en verdad que este muerto está muy vivo.

Por una vez en esta España nuestra de los “Hispabobos” no ha funcionado ni el voto del miedo ni el voto del susto, sino el voto de la abstención y el voto del más de lo mismo. Cada país tiene los políticos que merece, a la altura o a la bajura de sus irreprensibles miserias. Y en Andalucía, al contrario de lo que daban por supuesto quienes vendieron la piel del oso antes de cazarlo, no han sido mayoría quienes han ejercido “el voto del hasta los mismísimos” de treinta años de socialismo.

Todo por hacer. La Transición todavía está por llegar al Sur, que pasó de cuarenta años de dictadura a treinta años de chavismo; y que está tan anestesiada que no parece tener ningún interés en levantar las alfombras y abrir los cajones, quizás porque no quiere llevarse disgustos a una semana de la Semana Santa y a tres de la Feria de Abril, a sabiendas de que si lo hiciera aparecerían facturas fechadas en tiempos de la Momia de Chuquicamata.

Si les sirve de consuelo a los andaluces, peor lo tienen, aun creyendo que lo tienen a huevo, en la Catalonia de Pujol & Brother. Como escribe Sostres, «Cuba, Corea, Cataluña. Fidel se lo dejó a Raúl. Kin Jong-il se lo dejó a Kim Jong-un, y Jordi Pujol al menos listo de sus hijos, que precisamente por eso se ha dedicado a la política».

Suena el himno español en el Gran Premio de Malasia, con un asturiano de Oviedo en lo alto del cajón, secundado por un mexicano que habla español como Gonzalo de Berceo; y aquí al lado, a más de diez mil kilómetros de distancia, unos palurdos del cantonalismo se encabezonan en declarar la independencia de su tribu por la vía expeditiva de la declaración de la Renta. ¿La política? ¡No! La pela. Posibilismo pordiosero, bajura de miras, soberanismo aldeano antediluviano. Horteras de bolera.

Habiendo tenido que trabajar en domingo que es fiesta de guardar, permítanme que tome al pie de la letra el sabio consejo de Javier Clemente, que ha conseguido para el Sporting un valioso empate en La Catedral: «Los periodistas sois libres de escribir, pero no mamarrachadas. Dad hostias con sentido».

Motivos ha habido esta semana para darlas a diestro y siniestro, a cuenta de maridos, hermanos y ERES. Pero este cronista es hombre pacífico y prefiere quedarse con los gestos de reconciliación, como el de la bula arzobispal de Cañizares, que ha permitido que Soraya pronuncie por fin el pregón de la Semana Santa de Valladolid, mientras su queridísimo esposo ultimaba su fichaje por Telefonica. Menos suerte ha tenido el cónyuge de Cospedal, que con sus ganas se ha quedado de ser consejero de Red Eléctrica, no por nada sino por la que se ha montado, que si no, hubiera colado. Si yo fuera el maromo consorte de una señora tan ambiciosa y con tanto poder, me dedicaría sin rechistar a ejercer de dama de compañía de mi dama de hierro; pero esta gente tiene tal ambición, que les pueden los ceros a la derecha del contrato de relumbrón. Ley de Transparencia y Buen Gobierno. ¡Váyanse ustedes a la mierda!

A Paris, mon amour, ha viajado Zapatero con su señora, antes de viajar a Venezuela para estrenarse como conferenciante a cambio de una minuta de 60.000 talegos por una disertación aleccionadora a la patronal chavizta: “Nuevos modelos de desarrollo económico relacionados con la inclusión social”. (…) Hay que tener poca vergüenza habiendo dejado de herencia 5 millones de parados.

Vaya siete días hemos tenido y vaya siete nos esperan a cuatro de otra huelga general, con Toxo y Méndez empeñados en devolvernos a 1920, año en el que España vivió 1.136 huelgas. Para una semana que trabajan al año, dejemos que se suelten la melena los sindicalistas de pancarta y piquete. En un tris, como siempre, se acabarán las existencias de silicona de las ferreterías, habiendo como hay tanta gente necesitada de alicatar los azulejos del cuarto de baño.

Por improbable que parezca, es más probable ver algún día a algún político doblar el espinazo, que abrigar la esperanza de que entre los liberados sindicales de la cuadra ibérica cunda el inusual ejemplo que ha dado a todo el Orbe Mediterráneo un cirujano italiano (el doctor Scopelliti), que se ha denunciado a sí mismo por cobrar sin trabajar, cansado de fichar y no dar un palo en su consulta de maxilofacial desde que las autoridades sanitarias de la Región central del Lazio decidieran meter la tijera y llevarse por delante el presupuesto para mantener abierta su consulta.

Como Cánovas, este fabulador incrédulo acabará por no creer ni en el sufragio universal, ni en la libertad de expresión, ni en los españoles, ni en España, país de fanatismos religiosos y de fanatismos ateos, de intransigentes de derechas y de izquierdas, de caciques de camisa azul y de señoritos progres de yugo y flechas.

España entera ha quedado retratada en la foto de Camps, chico Telva, remando al viento en una barca por las aguas cenagosas de La Albufera.
Sigo dudando de Mariano, que parece más interesado en sacar a España de la crisis que de su postración moral. La España de la mangancia y la golfería ya no de más de sí. Pero comprendo que esta noche no esté de humor para nada.

«Si todos tuviéramos en nuestras plazas un monumento a la vergüenza, sería muy instructivo». El tiempo envejece deprisa. Antonio Tabucchi, descansa en paz.

José Antonio Ruiz

Periodista

¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (4)    No(0)

+
0 comentarios