Victoria de Rajoy por goleada
Joaquín Vila
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directorelimparciales/8/8/20
jueves 29 de marzo de 2012, 19:31h
El presidente del Gobierno ha ganado hoy por goleada a los sindicatos, al PSOE y a los radicales que querían desestabilizar España. Como en él es habitual, ha reconocido el derecho constitucional de los sindicatos a convocar huelgas, a movilizarse y a oponerse a los recortes de su Gobierno. Pero ha mantenido, con valentía y sensatez, que no va a cambiar una coma de sus planteamientos económicos, de sus medidas de austeridad, de sus ajustes, pues está convencido que es el mejor camino para que España empiece a salir del agujero en que la ha dejado Zapatero.
La huelga general, por eso, ha supuesto un fiasco para los sindicatos y para los que pretendían que Rajoy cediera en sus planteamientos. Con Rubalcaba a la cabeza, como gran conspirador y urdidor de las movilizaciones. Porque el pasteleo entre el líder del PSOE, Méndez y Toxo ha sido un escándalo político sin precedentes. Es la oposición constructiva de la que se pavoneaba Rubalcaba.
Rajoy y su Gobierno también han logrado otro éxito. Que el Congreso de los Diputados debatiera hoy las nuevas medidas del Gobierno. Ha tenido la astucia de obligar a trabajar a socialistas y comunistas en plena huelga general. Y lo que es más importante: ha declarado la ministra de Trabajo que nada alterará sus medidas, sus planteamientos económicos. Porque España no está para chorradas. Y porque el Gobierno está convencido de que esas medidas son la solución para superar, con tiempo y paciencia, la crisis económica. Y porque Europa no permite que las memeces de los sindicatos y de los socialistas se apliquen en los Presupuestos Generales del Estado, que mañana mismo anunciará el Gobierno sin que se le mueva una pestaña.
Es verdad que los radicales han hecho mucho ruido, que ante el fracaso evidente de la huelga han terminado provocando altercados y enfrentamientos. Es la pataleta de un fracaso anunciado.
Porque si los sindicatos y el PSOE promueven una huelga general lo que en teoría pretenden es que el Gobierno modifique sus planteamientos, en este caso la reforma laboral. Pero sabían de sobra que eso no lo iban a lograr. ¿Por qué, entonces, lo han hecho? Pues para deteriorar al Gobierno, para arruinar un poco más a España y para justificar su existencia.
Sin duda, los sindicatos han sido fundamentales para lograr que los trabajadores no fueran unos esclavos de los empresarios. Desde la revolución industrial hasta hace unos años han beneficiado las condiciones laborales de los asalariados. Pero en los últimos años se han convertido en un lobby que sólo amasa dinero para vivir del cuento, tanto los dirigentes como sus muchos miles de liberados, pero que, al final, han perjudicado a los trabajadores a los que pretendían ayudar. Porque entre ellos y Zapatero han propiciado que España alcance los cinco millones de parados, que se doble la tasa de desempleo de Europa y que un buen número de empresas cierre ante la imposibilidad de lograr beneficios.
Hoy han hecho mucho ruido, han tomado las calles de España, han dado la tabarra y se irán a tomar unas cañas para celebrar un éxito que no es suyo, sino de Rajoy. Que ha aguantado el envite, que les ha doblado el pulso, que no ha cedido ni un milímetro, como un jabato, y que les ha puesto en ridículo.
Mañana el Gobierno aprobará sus Presupuestos sin tener en cuenta las chorradas que proponen los sindicatos y los socialistas. La victoria de Rajoy ha sido por goleada. Pero a su Gobierno y a España les esperan una auténtica revolución sindical, socialista y de radicales desorejados que van a tomar las calles cada vez que puedan. Esperemos que Rajoy mantenga el tipo. Porque la fauna de la izquierda española actual es un baldón para la estabilidad democrática, para la convivencia y para la propia democracia. El Gobierno se enfrenta a una legislatura plagada de bombas y de ataques. Esperemos que aguante como hoy.
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Director de EL IMPARCIAL
JOAQUÍN VILA es director de EL IMPARCIAL
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directorelimparciales/8/8/20
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