Los presupuestos no son suficientes
sábado 31 de marzo de 2012, 10:35h
Mariano Rajoy ha recogido el poder en un momento muy complicado. La inacción del anterior Ejecutivo, su incapacidad para mirar de frente a la realidad, ha permitido que la situación económica empeore sin tomar las necesarias medidas para corregirlo a tiempo. En cien días, el nuevo Gobierno ha introducido dos grandes reformas, una laboral y otra financiera, y ha realizado un ajuste fiscal importante. Los presupuestos, anunciados este viernes tras el Consejo de Ministros, son el último gran paso de este primer período reformista del Ejecutivo.
El Presidente sabe que todos los ojos están puestos en España y en la actuación del propio Gobierno. Y sabe que no tiene margen de maniobra. Sin duda, los presupuestos que llevará el Ejecutivo al Parlamento son austeros y corrigen algunos “lujos”, como los ha calificado Soraya Sáenz de Santamaría, lo cual era estrictamente necesario. Pero, a la espera de poder estudiarlos con el merecido detenimiento, no dan la suficiente garantía de ser tan austeros como merece la situación. Quizás una actuación algo más audaz alejaría con más fuerza todos los temores sobre nuestra capacidad de hacer frente a nuestras exigencias. Los 90.000 millones de déficit del pasado ejercicio son, sencillamente, insostenibles. Los casi dos puntos porcentuales del PIB acumulados en los dos primeros meses muestran que todavía no se ha corregido la situación lo suficiente.
Los esfuerzos del Gobierno merecen un reconocimiento. También su intento por ejercer un control efectivo de las cuentas de las Comunidades Autónomas, en el inicio de lo que debe ser una gran reforma de la estructura del Estado, para someterla a una racionalidad económica y política. Pero, por un lado, estos presupuestos pueden no ser del todo suficientes, y no es descartable que a mediados de año se vea forzado a elevar el Impuesto sobre el Valor Añadido, pese a todo su discurso en contra. Y por otro, ha de acompañar la austeridad con un ambicioso programa reformista para acelerar el reencuentro de la economía española con el crecimiento. Sólo así podremos despejar, definitivamente, todas las dudas.