Andalucía, todavía queda mucho por ocurrir
domingo 01 de abril de 2012, 19:33h
Andalucía es de izquierdas, eso han demostrado las últimas elecciones, pero es crítica con el PSOE. Las medidas de los dos grandes partidos, PP y PSOE, donde gobiernan no gustan a los ciudadanos.
La única fuerza política que ha crecido ha sido Izquierda Unida con casi 120.000 votos más y el 11,3% del total, a pesar de que la participación cayó más de diez puntos. El PSOE fue el partido que más cayó, unos 650.000 y sólo se hizo con el 39,5% de los votos.
Finalmente, el PP no fue capaz de beneficiarse de la caída socialista y las políticas que Rajoy está ejerciendo desde el Gobierno central le han hecho perder más de 160.000 votos, el 40,6% del total, sólo un punto por encima del PSOE. Ningún sondeo acertó.
El PP no consiguió estar a la altura y no recogió los votantes desencantados con el PSOE, al contrario, en estas elecciones aparecieron los votantes desencantados con el PP. De hecho, en las provincias donde más votos tenía el PP (Almería, Granada y Málaga), fueron donde más creció la abstención, en especial en sus capitales. Los populares sólo crecieron en votos en Jaén y sólo sumaron 1.162 votos más. Sólo crecieron tres diputados respecto al 2008 en tres provincias: Cádiz, Huelva y Sevilla. En Málaga, provincia del PP en 2008, perdió un tercio del total de votos que se le han ido: 58.366. Estos datos tienen que conllevar una profunda reflexión en los populares.
La ausencia en el debate de Arenas, su campaña pasiva, el ataque al PSOE por los EREs como única estrategia de campaña, su enfrentamiento con algunos periodistas como Carles Francino en la SER y las políticas de austeridad y recortes del PP han tenido sus efectos en los resultados electorales.
Pese a todo lo que decían los sondeos el PSOE sólo perdió 9 diputados, uno en cada provincia menos en Granada y el segundo en Cádiz y Sevilla. La pérdida de votos por provincias fue similar, con una media del -30%. Griñán ha conseguido salvarse, pero su campaña recordó en demasiadas cosas a la de Rubalcaba. Desde el principio iba como perdedor, no supo canalizar su posición en el gobierno para partir desde una posición superior, en el debate no consiguió convencer a las audiencias de que haría en el futuro lo que no había hecho anteriormente ni tampoco defenderse de los ataques continuos de Diego Valderas.
IU creció por encima del 50% en Almería y Cádiz, donde sumó un diputado en cada una. En Almería recuperaba el diputado perdido y en Cádiz conseguía el segundo. En Málaga y Sevilla creció por encima del 40% y en ambas consiguió el segundo. En el resto de provincias creció una media del 25%, consiguiendo un diputado en todas las provincias y el segundo por Córdoba.
El ganar el debate a Griñán puso a Diego Valderas en la primera plana de la campaña. Supo hacer que el candidato socialista perdiera el control y entrase en su juego y se benefició claramente de la ausencia de Arenas, puesto que si hubiese ido el debate se habría centrado en Arenas-Griñán y le habría dejado al margen. El “Contrato con el pueblo andaluz” firmado ante notario le permitió ganarse la confianza de decenas de miles de andaluces que cada vez confían menos en la clase política. Su reto al resto de candidatos a firmar ante notario que no recortarían derechos sociales, a que no habría copago en sanidad,… fueron muy bien valorados por la prensa.
Las urnas no dieron mayoría absoluta a ningún partido y se tendrá que pactar el gobierno. El PP se ha ofrecido a pactar con el PSOE, pero los socialistas prefieren a IU como aliada de gobierno. De ser así el gobierno será de izquierdas y las políticas también, en especial por el contrato que firmó IU con el pueblo andaluz manifestando sus líneas rojas.
Diego Valderas nace ahora como un líder nacional, aunque de segundo nivel, y será clave en las políticas andaluzas de los próximos cuatro años.
El resultado tiene efectos en la política nacional. De entrada, si el PP hubiera tenido mayoría absoluta, la reciente huelga general habría quedado desacreditada y no habría conseguido la afluencia que consiguió. El pueblo andaluz ha mostrado su descontento con las políticas económicas del PP a nivel nacional y con las del PSOE a nivel local y autonómico, y les ha castigado. Ahora queda esperar a ver cuál es el efecto real de la derrota del PP en Andalucía.
José Luis Sanchís y Álvaro Marchante
|
Consultor político
JOSÉ LUIS SANCHIS es Asesor Empresarial en Imagen y Comunicación, así como Consultor político y Director de Campañas Electorales
|
|