España y el Mediterráneo en el siglo XX
lunes 09 de abril de 2012, 21:00h
La editorial SILEX (de Historia, Arte y Museología) acaba de lanzar un nuevo título al mercado: España y el Mediterráneo en el siglo XX. De los acuerdos de Cartagena al proceso de Barcelona. Su autor es un historiador de oficio acreditado, José Luís Neila.
Me apresuro a reseñar este libro por varias razones.
La primera de ellas está objetivada desde siempre: la nación española ha sido ubicada, por las fuerzas naturales que gobiernan la geografía, en el vértice suroccidental del continente europeo. Por tanto, Atlántico y Mediterráneo son dos incitaciones marítimas que han condicionado la historia de la Península Ibérica desde la mañana de los tiempos. En la obra de Neila, este factor se hace visible en todos los capítulos del libro.
En segundo lugar, durante el siglo XIX, España perdió su imperio de Ultramar en Iberoamérica, quedando reducida a lo que el profesor Jover Zamora acuñó como país bicontinental en Europa, debido a la instalación norteafricana de las ciudades de Ceuta y Melilla, y de un archipiélago (Canarias) que, aunque flota en las aguas del trópico de Cáncer, tiene a sus espaldas el noroeste africano.
En tercer lugar, el carácter semiperiférico de España en las relaciones internacionales de la época contemporánea, le han valido un aislamiento y una neutralidad, de facto y de iure, a lo largo del siglo XX. Es constante política sabida y está estudiada sobradamente en nuestra bibliografía.
Por último, a través del volumen de Historia que inspira estas líneas, se refleja cómo, a medida que España se desentendió de la Europa de la violencia (1914-1945), fue, sin embargo, involucrándose a fondo en el capítulo norteafricano -magrebí-, a lo largo de la contemporaneidad.
La “cuestión de Marruecos”, pues, pesó y pesará en la trayectoria española en el Mediterráneo, tanto como la fragilidad e indefensión de sus costas y ciudades meridionales (Cádiz, Algeciras, puertos del archipiélago de Canarias). La defensa vicarial, la garantía de seguridad que Gran Bretaña y Francia prestaron a España desde la Conferencia de Algeciras y los Acuerdos de Cartagena (1906-1907), marcaron la trayectoria hispana en -y desde- el vértice de marras que reconocemos como Jebel Tariq . O sea, castellanizado el topónimo dará lugar a Gibraltar.
En las páginas densamente documentadas que constituyen la obra del profesor Neila, se recoge diacrónicamente el tránsito de la época colonial a la descolonización (al goteo) del noroeste de África; de las guerras mundiales a la bipolaridad americano-soviética; y finalmente, al cambio de Régimen en tierras peninsulares, y ulterior adhesión e inclusión españolas en las redes institucionales económico-militares del mundo occidental. Fue a partir de entonces -en pleno franquismo (1953-1970)-, cuando se produjo la incorporación española a la centralidad europea, y cuando se intentó proyectar una política mediterránea en consonancia con los designios continentales.
Todas las razones anteriores me conducen a elogiar el corte transversal que José Luís Neila ha llevado a cabo en la Historia de España entre los acontecimientos político-diplomáticos de Algeciras-Cartagena y Barcelona, capital ésta última, en la que una España democratizada hizo de su dimensión magrebí -luego mediterránea- un fulcro prioritario, a partir del cual se consolidó su política internacional durante el tramo cronológico de 1978-1995.
El autor del libro aquí comentado, ha sabido ofrecer una síntesis fresca del asunto que pone de relieve, a pesar de la validez atemporal de los fundamentos geopolíticos en los que se apoya siempre la estrategia ofensiva, o defensiva, de una nación.
Estamos de enhorabuena al contar con la erudita aportación del profesor Neila, que contará en adelante -me atrevo a señalar- como obra de referencia, tanto en los medios universitarios como en otros círculos de estudiosos. Una aproximación más detallada a la monografía de Neila, me llevará a desmenuzar ciertos aspectos de España y del Mediterráneo en el siglo XX en alguna revista especializada. Baste por ahora con saludar la obra en esta columna, con el encomio que se merece.
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Historiador. Profesor emérito (UNED)
VÍCTOR MORALES LEZCANO es director del Seminario de Fuentes
Orales y Gráficas (UNED) y autor de varias monografías
sobre España y el Magreb
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