El mismo Aberri Eguna de siempre
lunes 09 de abril de 2012, 22:02h
Los nacionalistas vacos celebraban ayer el Aberri Eguna, con un discurso tan monolítico como previsible. PNV en Euskadi e izquierda abertzale en Navarra mantenían los mismos posicionamientos de siempre, tratando de vender como una victoria propia el hecho de que ETA haya dejado de matar. Los primeros hablando del acercamiento de presos y los segundos tildando a éstos de “políticos” y sin separarse un ápice de la organización terrorista, lo cierto es que nada parece haber cambiado en el panorama político vasco.
Siguen también en su línea las salidas de tono por parte del PSE; en esta ocasión ha sido -una vez más- su presidente, Jesús Eguiguren, quien ha planteado nada menos que un gobierno de concentración entre socialistas y herederos de Batasuna, reiterando una vez más sus verdaderas querencias. Esas mismas querencias son también las mismas en todo el espectro nacionalista, desde el mal llamado “moderado” hasta la izquierda abertzale. Pocos, en cambio, parecen repara en el hecho de que, si ETA ha cesado en su actividad es únicamente por su palmaria derrota frente al estado de derecho. Como consecuencia, hoy en Euskadi se respira un clima diferente aunque, a la vista de las declaraciones de ayer, por poco tiempo. El PNV parece empeñado en tender la mano a los herederos de ETA a cualquier precio, y los socialistas -que cada vez dan menos sensación de gobernar- da la impresión de ir por la misma senda y preferirles a ellos como compañeros de viaje en detrimento del PP. Nada nuevo, por otra parte. Y eso es lo peor.