La cacería de España
José Antonio Ruiz
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jantonruytelefonicanet/9/9/20
sábado 14 de abril de 2012, 20:46h
Camarón que se hace el muerto, se lo lleva la corriente. Como a Miley Cyrus, España se echa a la calle a cuerpo gentil, y con las prisas y la tontuna de la primavera olvida las bragas en casa. Al paso que vamos, de cataclismo en naufragio hasta la hecatombe final, estoy viendo que una mañana de estas abro el periódico mientras me “deslegaño” con el cafelito de Beteta, y me muero de un soponcio irreversible sin ver cumplido el sueño de salir posando, como Beckham, en la portada de la revista Elle, marcando tableta y paquete.
El recurso a la frivolité es sólo un pretexto evasivo del Apocalipsis; si se quiere, una escapatoria banal con tal de evitar in extremis el suicidio mental, pues no están los monederos para encima tener que apechugar con los fastos de un funeral. Laura y Chari, las hermanas de Gran Hermano, protagonizan en Interviú un duelo de melones XXL y silicona a gogó en 3D a ver quién de las dos está más macizorra; y esta España nuestra, como el pobre Froilán, se echa un pulso a sí misma empeñada en pegarse un tiro en el pie.
Yo no quiero que nos intervengan; mejor que nos detengan a todos y así nos ahorran la molestia de tener que hacer la declaración de la renta. Semana aciaga de indios y vikingos. ¿Cibeles rojiblanca? Perdidos, al río… Manzanares.
¡Qué ilusos fuimos quienes creímos haberlo visto todo cuando Urdangarín salió corriendo despavorido al tropezarse en la calle con unos paparazzi! (…) La imagen censurada de Mariano, prófugo de sí mismo, escabulléndose por el garaje del Senado de las preguntas impertinentes de los periodistas cabrones que le esperaban apostados a la salida para montarle una melé, es la metáfora cobarde de un simulacro de país expropiado que se desploma como la Bolsa, y que está a punto de besar la lona, K.O. ¿Ibex 35? (…) Mejor me ahorro la rima.
El problema no es que El Fugitivo haya conseguido, con su estampida, zafarse del cerco de los putos gacetilleros, ni dar esquinazo a sus propios escoltas que aguardaban a su señorito en la Plaza de la Marina Española – ¡que manda cojones!-. El problema es que ha caído en la tentación de pensar que está legitimado para no dar explicaciones a sus administrados.
Zapatero es una calamidad amortizada, a la que inclusive cabe perdonar su truculenta gobernación de ocurrencias delirantes porque el pobre no daba más de sí. Mucho más preocupante es lo de Mariano, pues difícilmente puede pretender inspirar confianza un tipo que a la primera de cambio, con la faena a medio aliñar, abandona el capote en medio del ruedo, deja al toro a cuadros y da la espantá.
Puesto a desertar de verdad, debería hacerse con un pasaje y embarcarse en la travesía centenaria rememorativa del hundimiento del Titanic. Hasta el “valeroso” Francesco Schettino, el capitán del Costa Concordia, se atreve a saltarse el arresto domiciliario para salir a comer con su sister; y nuestro Premier, que se supone que no ha matado ni a una hormiga, sale corriendo como un carterista enfilando la boca del Metro, como si lo estuviera persiguiendo Esperanza Aguirre blandiendo un garrote por no pagar el billete, o cual chorizo enfundado en un pasa montañas que sale pitando con el botín del atraco a una sucursal de mala muerte.
El que tiene que estar alucinando de colores es José Luis, compadeciéndose, descojonado, del pringado de Rajoy, mientras se tuesta como una torrija en las playas de Marbella haciendo como que lee The Power and the Glory de Graham Greene.
El primer ministro Monti, un sujeto que no representa a nadie porque nadie le ha votado, nos pone a los españoles a los pies de los burros, acusándonos de ser los causantes de la Peste Negra. Y va Mariano vichyssoise, en su línea blandita de diplomático mari acomplejado, y le contesta por lo bajini con un ¡Jolín! (…) Le pasa a un servidor, y en la más prudente de las reacciones imaginables llama inmediatamente a consultas al embajador italiano, o directamente lo manda a hacer gárgaras a los Apeninos o a Bunga Bunga.
Pero en esta España nuestra no hay lugar para los intermedios más allá de los cortes publicitarios: o se incurre en la prudencia del “tontolaba” o en la temeridad del loco de atar; o le pone a huevo la otra mejilla al enemigo, o le envía la Brunete.
Entretanto, nos las dan por todas partes, y la Legión de fin de semana: desde Kirchner la recauchutada, celosa de la españolidad de Messi, a cuenta de YPF, hasta Chávez con el petróleo y Evo con el gas. Ya no cree en nosotros ni el New York Times.
Con estos gobernantes tan valerosos que tenemos, que a la más mínima se cagan en los pantalones y llaman a su mamá, al resto de los mortales nos va a pasar lo que a Bruce Willis: que no nos va a quedar otra opción que convertirnos en leyenda, porque por no tener, España ni siquiera tiene quien le llore. Vamos a tener que ir sopesando la posibilidad de contratar los servicios del chino Canny Li Ch’in, que ha amasado un dineral con su empresa de alquiler de plañideras para clientes que no tienen quien les despida con llantos a pie de tumba ni el día que reciben sepultura. Como a Scarlett Johansson, nos están utilizando como imagen para promocionar un sex shop sin nuestro consentimiento.
Mira que me jode tener que darle la razón a un tal Felipe; pero por una vez el ex presidente ha estado cumbre cuando ha dicho que le preocupa la falta de orientación del Gobierno y de la oposición.
España, jardín de las delicias, evasión o victoria, a punto de dar un petardazo como el cohete fallido de Corea del Norte, que se ha descuajeringado coincidiendo con el advenimiento republicano del catorce de abril. Y siendo como son los que vivimos tiempos difíciles (Dickens), los señores diputados siguen a su bola, preocupados por averiguar si son pronadores o supinadores. ¿Consenso? Cualquiera diría que se han empeñado en seguir al pie de la letra la recomendación de las autoridades chinas de evitar los tocamientos en público.
España: quien te comprenda, que te compre.
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Periodista
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jantonruytelefonicanet/9/9/20
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