Este miércoles ha sido inaugurada en el
Museo Arqueológico Regional de la Comunidad de Madrid (MAR) un exposición sobre la vida cotidiana de los indígenas prerromanos que vivieron en la región hace 2.300 años. Esta exposición, que ha contado con el trabajo como comisarios de Gonzalo Ruiz-Zapatero, catedrático de Prehistoria de la Universidad Complutense de Madrid, y de Gabriela Märtens, Miguel Contreras y Enrique Baquedano, arqueólogos del MAR, presenta la cotidianeidad de los
carpetanos, que habitaron este lugar durante los siglos III a I a.C., ofreciendo detalles de su día a día y la intrahistoria de sus habitantes, más allá de hazañas épicas y grandes hechos de armas.

En una nota de prensa, la Comunidad de Madrid informa de que los hallazgos que se pueden encontrar en la exposición son fruto de las excavaciones arqueológicas realizadas en
El Llano de la Horca (Santorcaz) a lo largo de 11 años por un equipo multidisciplinar e internacional codirigido inicialmente por Enrique Baquedano -a quien se sumaron como codirectores Gabriela Märtens, Gonzalo Ruiz-Zapatero y Miguel Contreras-, y que han dado unos resultados “extraordinarios”.
Los visitantes que acudan hasta el MAR podrán ver unas
700 piezas del Llano de La Horca, de las que destacan algunas tan importantes como el Vaso de los Caballos – una cerámica decorada con un friso que representa a cinco caballos esquemáticos con un innegable estilo numantino- o la Placa del Ciervo - realizada en bronce y con la representación de unas aves y un ciervo muy esquematizado-.

Mención especial cabe hacer del Vaso de los Grifos, que esta
exposición muestra al público por primera vez desde su extracción y reconstrucción. Se trata de una gran tinaja de cerámica que presenta un friso totalmente decorado con motivos geométricos de líneas horizontales, verticales y en forma de “S”, sobre las que parece destacar la representación de varias figuras con forma de aves, muy estilizadas y de carácter fantástico, que recuerdan, en la mitología a la imagen de los grifos y en la naturaleza, al perfil del ave somormujo lavanco.
Los Últimos Carpetanos: El ‘oppidum’ de El Llano de la Horca (Santorcaz, Madrid) se articula en torno a nueve unidades y comienza situando a los visitantes en la Hispania prerromana, entre los siglos III y I a.C., mostrándoles algunas de las piezas más destacadas de yacimientos de diversos
grupos prerromanos –sus vecinos los íberos, celtíberos, oretanos, vacceos y vettones–. A continuación, y tras una breve incursión por la Carpetania, la muestra presenta una visión global de la investigación que ha desarrollado el MAR en estos 11 años de trabajo científico, desde la excavación hasta la restauración de las estructuras y de las piezas, pasando por el procesado de la documentación y el análisis de laboratorio. Seguidamente, la exposición se centra en El Llano de la Horca y más concretamente en sus características como oppidum (ciudad en altura bien protegida), profundizando en uno de los elementos que han ayudado a los investigadores a explicar la vida cotidiana en este rincón de la Carpetania: las estructuras urbanas. La exposición revela como eran las casas o espacios habitados, con los restos más importantes que se han encontrado en el yacimiento.
El poblado de El Llano de la Horca se encuentra dominando el valle del Anchuelo, situado en el municipio madrileño de
Santorcaz, en pleno páramo alcarreño y puede ser considerado un auténtico oppidum de la Segunda Edad del Hierro. El yacimiento es excavado desde el año 2001 por el Museo Arqueológico Regional de la Comunidad de Madrid y además, los trabajos cuentan con el 1% cultural del Ministerio de Fomento.