Gracias Gonzalo
Francisco Jose Llera Ramo
sábado 21 de abril de 2012, 19:10h
Aunque hay temas importantísimos de los que hablar en estas semanas, ya sea a nivel global, europeo, nacional o territorial, quiero dedicar mi reflexión a un gran servidor público que nos acaba de dejar. Me refiero al general de brigada Gonzalo González, segundo jefe del Servicio de Información de la Guardia Civil y, sin duda, un hombre clave en la lucha contra el terrorismo de ETA, a la que dedicó buena parte de su vida profesional. He tenido la grandísima suerte de conocer y compartir amistad con Gonzalo, un hombre entrañable, sencillo, amigable, vitalista, directo, sincero y con gran sentido del humor y, sin duda, del deber. A éste, leonés de nacimiento y asturiano de corazón y que había ganado tantas batallas a los enemigos de la libertad y la democracia, nos lo ha arrebatado una enfermedad fulminante en el mejor momento de su vida. Precisamente, en el momento de poder culminar su larga tarea de servicio público, pudiendo ver y disfrutar sus resultados: la derrota del terrorismo en nuestro país.
Su hoja de servicios es la de un abnegado y brillante servidor de la seguridad del Estado en el sufrido y eficiente cuerpo de la Guardia Civil: con solo 20 años ingresa en el cuerpo, dos años más tarde sale de la Academia como Teniente con número 1 en la promoción de 1978 y comienza su periplo de servicio en Canarias, Asturias (su tierra de matrimonio y adopción en Teverga) y la Rioja, para ejercer como profesor en la Academia de Oficiales de Aranjuez hasta que en 1996 es destinado en la antigua Yugoslavia en el marco de la misión exterior “Embargo del Danubio”. A su vuelta de esta misión, en 1999 es destinado al Servicio de Información de la Guardia Civil, dedicándose en cuerpo y alma a la lucha contra el terrorismo hasta el último momento: como teniente coronel jefe de la UCE-1, coronel jefe del servicio y general segundo jefe de la Jefatura de Información. El era muy consciente de ser una pieza más del engranaje de la lucha contra el terrorismo de ETA, pero se puede decir, sin exageración, que ha sido un hombre clave de la misma. Además, puedo dar fe de que murió al pie del cañón, porque un mes antes de su muerte y aquejado ya de su grave enfermedad, hemos vuelto a compartir tribuna de análisis del terrorismo, como en tantas otras ocasiones, con el mismo entusiasmo y capacidad pedagógica de siempre. Por todo ello, su brillantísima hoja de servicios está adornada de reconocimientos, premios y honores, difícilmente igualables en sus 34 años de carrera profesional y servicio público.
Gonzalo representa lo mejor de nuestros Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado: dedicación obediente, abnegada, callada, intensa y eficaz a la tarea que el mando les encomienda con el único objetivo de servir, de la mejor manera posible, a la seguridad de todos desde el servicio público del Estado. Pero, además, haciéndolo en un equipo, donde el compañerismo jerárquico es un valor indiscutible y altamente funcional, sobre todo, si se ejerce con el sentido del deber, la dedicación y la bonhomía con la que Gonzalo ha adornado su trabajo diario. Gonzalo deja un hueco insustituible, no solo para sus seres más queridos, sus amigos y sus compañeros. Los que hemos tenido la suerte de conocerle y compartir buenos momentos le vamos a echar mucho de menos, aún a sabiendas de que otros ya estarán dando continuidad a su tarea con idéntica dedicación y eficacia. Gonzalo, además, es un ejemplo de la comunicación entre expertos provenientes de distintos campos de actividad profesional (la seguridad, la academia, la defensa, etc.) y en esa circunstancia nos conocimos y colaboramos. La Guardia Civil, en particular, y los CC.y FF. de Seguridad del Estado, en general, en su rutina de cumplimiento del deber en el puesto que les toque, nunca valorarán lo suficiente la labor de promoción y cercanía a la que tantos hombres y mujeres como Gonzalo contribuyen tan eficazmente. Querido Gonzalo, solo puedo decirte, con emoción, hasta siempre y gracias por haber defendido tan bien mi libertad, la libertad de todos.
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Director del Euskobarometro
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