Cumbre de las Américas
La "trama" de las prostitutas colombianas salpica a la DEA
martes 22 de mayo de 2012, 10:30h
Otro escándalo de prostitutas colombianas salpica los cuerpos de seguridad de EEUU. Tras el lío de faldas protagonizado por los agentes del Servicio Secreto que acompaño el pasado mes de abril, al presidente norteamericano Barack Obama a la Cumbre de las Américas de Cartagena de Indias, se le suma ahora el desliz de tres funcionarios de la agencia antidrogas estadounidense, DEA.
Al menos tres funcionarios de la Agencia Estadounidense Antidroga (DEA) de EE.UU. están siendo investigados por contratar supuestamente los servicios de prostitutas en Colombia, durante la Cumbre de las Américas en Cartagena, informó la cadena CNN.
La televisión estadounidense cita como fuentes a varios senadores, quienes han confirmado que el presidente del Comité de Seguridad Nacional de la Cámara de Representantes de Estados Unidos, el republicano Peter King, estaba al corriente de la investigación "desde hace algún tiempo".
La senadora republicana Susan Collins emitió un comunicado en el que señala que "es inquietante que podamos estar cubriendo una cultura problemática que se extienda a más de una agencia de seguridad".
"Ahora conocemos que por lo menos dos agentes de la DEA aparentemente disfrutaron de servicios de masaje por ciudadanas extranjeras en el apartamento de uno de los agentes en Cartagena. La evidencia indica hasta ahora que probablemente no fue un incidente aislado", agregó Collins.
La DEA, al contrario que el Servicio Secreto, sí cuenta con agentes radicados de manera estable en Colombia. Este nuevo escándalo se suma al desvelado el pasado abril cuando se filtró a los medios que algunos miembros del Servicio Secreto contrataron prostitutas que fueron llevadas al hotel de Cartagena donde se alojaba el destacamento de seguridad presidencial.
Está previsto que el Comité de Seguridad Nacional del Senado celebre una audiencia pública sobre el escándalo con prostitutas en Colombia este miércoles 23 de mayo con la presencia del director del Servicio Secreto, Mark Sullivan.
En total 12 agentes del Servicio Secreto están siendo investigados por el escándalo, de los que 9 han sido apartados del servicio. Aunque la prostitución es legal en la ciudad, según la comisión del Congreso que está investigando los hechos, el comportamiento de los agentes viola el código de conducta del Servicio, encargado de la protección del presidente de EE.UU., compromete la seguridad de su misión y daña la imagen del país.