Los caprichos “capitalistas” de los líderes latinoamericanos
viernes 25 de mayo de 2012, 17:52h
Muchos líderes latinoamericanos se han definido como los abanderados del pueblo, la justicia social y la soberanía nacional, convirtiéndose en los principales detractores de los vicios del mundo capitalista. Sin embargo en su vida privada, estos personajes no pueden resistirse a las lujosas suits en hoteles cinco estrellas, wiskies 18 años, relojes de alta gama, bolsos de firma, corbatas de seda, camisas de algodón egipcio, o todas aquellas cosas a las que se les permite acceder cuando prueban las mieles del poder. ¿Quién puede resistirse a un capricho?
Esta semana, la exsenadora Piedad Córdoba se estrenó como presentadora de televisión en la cadena Telesur; un canal regional por cable financiado por el Gobierno venezolano. La líder de la ONG Colombianos y Colombianas por la Paz, es la encargada de conducir el programa “Causa Justa” en donde se analizan los diversos movimientos sociales en América Latina, mientras observa la hora en un reluciente reloj de acero y oro de la firma Cartier.
Siempre que visita Caracas, Córdoba tiene a su entera disposición una suit VIP en un lujoso hotel cinco estrellas de la ciudad, con todas las comodidades que ella y su veintena de guardaespaldas necesiten.
Por lo que en El Imparcial nos hemos dado a la tarea de curiosear y de hacer un poco de memoria para ver cuáles son los “pecados capitalistas” de algunos líderes latinoamericanos que se hacen llamar del “pueblo” y cuestionan los vicios de las sociedades “imperialistas”.
Cristina Fernández
La presidenta de Argentina es la diva suramericana por excelencia. Presumiendo de cabello y manicura impoluta, Cristina Fernández es tan famosa por su pasión hacia los zapatos como por sus vehementes discursos. Literalmente le pierden. En su último viaje oficial a Francia en septiembre de 2011 la jefa de estado habría gastado unos 80.000 euros en 20 pares de zapatos Louboutin, según publicó el diario New York Post.
Sí ese objeto de deseo fetichista de suela roja que a las celebridades les encanta lucir en las alfombras rojas y “photocalls” y cuyo precio oscila entre los 600 y 4000 euros el par. Asimismo, el citado periódico señaló que la jefa de estado aprovechó su paso por París para surtirse de bolsos Hèrmes y Louis Vuitton.
La mandataria, pese a lucir un riguroso luto desde hace poco más de un año, es famosa por no repetir vestimenta, y por su afición a los tratamientos de belleza. De hecho se le acusa de ser asidua a las inyecciones con toxina botulínica,-cuyo precio por tratamiento oscila entre los 200 y 300 euros-, algo que le ha valido el tendencioso apodo de la “Evita del botox” o la “Reina del botox” tanto en su país como en otras latitudes del Cono Sur.
Hugo Chávez:
El jefe de Estado de Venezuela se encuentra en la lista de los más derrochadores de América Latina, con el dato curioso de que ha sido uno de los principales líderes regionales que han predicado que “ser rico es malo” y no ha dudado en arremeter contra el “imperialismo” y el “capitalismo salvaje pitiyankee”.
De acuerdo con una investigación realizada por la cadena estadounidense Univisión en 2011, el mandatario ha reemplazado el uniforme y las botas de combate por costosos zapatos de cuero ingles, camisas de cuello duro de algodón, corbatas de seda y trajes hechos a la medida en Francia.
Todo esto sumado a relojes suizos de alta gama por valor de 12.000 a 16.000 euros, gemelos de oro y plumas Mont Blanc o Cartier para firmar sus programas sociales. Una tendencia que se ha extendido a los miembros de su familia y a altos cargos de su gobierno, para dar cabida a una nueva clases social que en Venezuela ha recibido el nombre de “boliburguesía”.
Tampoco se puede olvidar el exclusivo y personalizado Airbus de más de 70 millones de dólares dentro del cual realiza sus nada austeros viajes al exterior, sobre todo a Cuba en donde se realiza sus tratamientos y controles contra el cáncer que le fue diagnosticado en 2011. Sólo en el viaje de finales del pasado mes de febrero, cuando se le detectó una recurrencia de su enfermedad, el Estado venezolano llegó a gastar más de dos millones de euros.
Fidel Castro
Aunque se encuentra alejado de la vida política, el cerebro de la Revolución Cubana, Fidel Castro, pude presumir de tener una jubilación tranquila por no decir que envidiable para un hombre de su edad, debido a que es uno de los líderes más ricos del mundo. Tal es la envergadura de su fortuna personal, que incluso ha estado en los primeros diez puestos de la lista de los más ricos de Forbes, concretamente en el séptimo lugar en el 2010.
Gracias a un patrimonio personal que ronda los 700 millones de euros, repartidos en seseta lujosas propiedades, como el chalet que posee en la localidad de Cienfuegos que dispone de piscina, aire acondicionado y muelle para el atraque de yates; así como una jugosa cuenta en el Banco de Crédito Suizo (Credit Suisse).
Sin dejar a un lado los más de 200 coches que tiene a su entera disposición para él y su familia, entre los que se incluyen unos siete Mercedes-Benz 560 negros.
Pero el guerrillero de oro de América Latina también tiene otros pecados y excentricidades “capitales”. En 2005 el Nuevo Herald de Miami publicó una entrevista exclusiva al que era uno de los hombres de confianza de Castro, su exayudante Delfín Fernández, que aseguró que el líder cubano tiene la costumbre de quemar la ropa interior usada por temor a un complot de asesinato con productos químicos “durante el lavado”.
Asimismo, el padre de la “Revolución” se desvive por el jamón español de “pata negra”, a tal punto que en una oportunidad Defín viajó sólo a España para comprar 2000 euros del selecto fiambre, mientras los cubanos hacían milagros con la cartilla de racionamiento.
Evo Morales
Pese a ser el presidente con el salario más bajo de América Latina, el mandatario boliviano Evo Morales, tampoco puede resistirse a un capricho de “cuando en vez” a cargo del Estado.
Muy criticado fue su viaje a Perú en diciembre de 2011 en su muy equipado Dassault Falcon 900 de 32 millones de dólares. El mandatario aprovechó un encuentro bilateral con su colega Ollanta Humala, para pasar unas vacaciones familiares en Cusco y Machu Picchu.
El hombre del jersey a rayas, disfrutó de un descanso en uno de los parejas más magníficos del mundo prehispánico en hoteles cinco estrellas, en donde el precio por noche en una suit es de 1400 euros, lo que en el país andino equivale al salario de diez policías o de cinco maestros.