Con esa idea de recuperar lo añejo y las raíces nació, hace casi diez años, Vitamin Records. Una filial de CMH que tuvo la idea de producir discos tributo a bandas legendarias con un cuarteto de cuerda, luego fue ampliando el abanico a lounge, música electrónica, reggae, dub, y otros experimentos.
Todo surgió de una idea que con el tiempo ha producido más de ciento ochenta discos tributo. Parte de culpa en ello la tiene Eric Gorfain, líder de una de las secciones que graban para Vitamin. Eric llegó a girar con Jimmy Page y Robert Plan antes de lanzar “The String Quartet Tribute to Led Zeppelín”, luego ha trabajado en el estudio con artistas de las talla de Sinéad O´Connor, Ryan Adams o Eric Clapton.
Y el proyecto con los años ha ido creciendo. Son varias las orquestas que se han ido sumando a la causa y muchos los artistas que les han abierto sus puertas. Empezaron con bandas clásicas a las que versionaban su disco favorito, o hacían su propia selección de los mejores temas. Así fueron pasando los Beatles, The Cure, Bob Marley, Pink Floyd.

Después se fueron abriendo a nuevos talentos como Coldplay, Tool, Beyoncé, para finalmente ampliar a artistas más indies como Arcade Fire, Garbage o Muse. En la actualidad distribuyen sus trabajos directamente por Internet, y cuesta mirar su catalogo sin encontrar varios artistas de tu agrado, y muchos otros que te sorprende ver.
A modo de composiciones instrumentales y tocadas sin alterar una nota en la mayor parte de las ocasiones, puedes encontrar prácticamente cualquier sonido. Y es que del rock y del pop, saltaron a otros estilos, y es sorprendente oír a gente como Marylin Manson o la banda sonora de “Matrix” en versión de cuerda.
Aunque han cambiado y abierto mucho su mira a lo largo de su primera década, hay algo que permanece casi inalterable desde el principio. Siempre son cuartetos de violín, viola y chelo.
Realmente la aceptación de estos proyectos es sustanciosa. Tienen salida en los ambientes más selectos, de hilo musical, de chill out veraniego, o para acunar a un bebé al ritmo de The Doors o Radiohead. Grandes músicos aportando un reconocimiento clásico a los que un día fueron (o son) modernos. Algunos de los homenajeados anuncian estos trabajos en sus propias webs y se sienten orgullosos como recientemente se confesaban Mars Volta o DreamTheater. Y todo a base de cuerdas, tributo y buen gusto.