según Transparencia Internacional
Las estrechas relaciones entre empresas y gobierno plantean riesgos en Europa
miércoles 06 de junio de 2012, 16:17h
Según el último informe del grupo de lucha contra la corrupción Transparencia Internacional, basado en el estudio de 25 países europeos, la estrecha relación entre empresas y gobierno propicia la corrupción y debilita la estabilidad económica. El déficit de transparencia en la toma de decisiones y la financiación de los partidos es el problema más acusado que se desprende del informe.
El grupo de lucha contra la corrupción Transparencia Internacional ha advertido este miércoles en un nuevo informe que la estrecha relación entre las empresas y el gobierno ha propiciado la corrupción y ha debilitado la estabilidad económica en Europa.
El informe destaca las deficiencias en los sistemas de gestión que han contribuido a los escándalos financieros y políticos perseguidos por casi todos los países de Europa durante el último año. Transparencia Internacional ha hecho un llamamiento a los legisladores para que las actividades de lobbying y las campañas de financiación sean más transparentes.
El informe de Money, Politics and Power: Corruption Risks in Europe (Dinero, Política y Poder: Riesgos de Corrupción en Europa) pone de manifiesto un déficit de transparencia en la toma de decisiones y en la financiación de los partidos políticos. 19 de los 25 países entrevistados aún tienen que establecer una regulación en materia de ´lobbying´ y sólo 10 prohiben las donaciones políticas anónimas.
Según Cobus de Swardt, Director Ejecutivo de Transparency International: “en Europa, muchas de las instituciones que definen una democracia y que permiten que un país pueda detener la corrupción son más débiles de lo que a menudo se piensa. Este informe plantea cuestiones preocupantes en un momento en que se necesita un liderazgo transparente ya que Europa está centrada en resolver su crisis económica”.
Por otra parte, Jesús Lizcano, Presidente de Transparencia Internacional España, opina que “el Informe, al poner de manifiesto las debilidades y las fortalezas de los Sistemas de integridad en cada uno de los 25 países europeos participantes, supone una muy importante oportunidad tanto para el conocimiento y la mejora individual de cada país, como para conseguir mediante un análisis comparativo y riguroso importantes sinergias futuras a nivel europeo”.
Jesús Sánchez Lambás, miembro Ejecutivo de Transparencia Internacional España, señaló que “en este periodo de recesión económica en los países más desarrollados aflora recesos patológicos, como la coaptación de la función pública por los mercados y su condicionamiento, una progresiva debilidad institucional y la preocupante aparición de corrupción en los organismos multilaterales.
Tres cuartas partes de los europeos consideran la corrupción un problema creciente en su país, según muestran las encuestas de la Unión Europea. El año pasado se llevaron a cabo juicios de corrupción de alto perfil en Francia e Italia. Los escándalos políticos de corrupción implicaron gastos de miembros del parlamento (Reino Unido), fraude de pensiones (Noruega), clientelismo (República Checa, Rumania) y conflictos de interés (Bulgaria, Finlandia, Eslovenia).
El informe de este miércoles es la primera evaluación global de la capacidad de los países europeos de luchar contra la corrupción, investigando más de 300 instituciones nacionales de los 25 estados.
Los partidos políticos, las empresas y la administración pública han obtenido las peores puntuaciones en la lucha contra la corrupción y actos ilícitos; mientras que los auditores estatales, defensores del pueblo y los organismos encargados de las elecciones fueron las que alcanzaron un mejor desempeño. El informe también muestra que Europa dispone de fuertes sistemas legales bien desarrollados.
Hay demasiados gobiernos que no rinden cuentas suficientemente en tema de finanzas públicas y contratos públicos (el valor de éste último asciende a 1,8 billones de dólares en la UE cada año). Peor aún, sólo dos países realmente protegen adecuadamente a los denunciantes contra las represalias en el caso de que decidan pronunciarse contra el crimen u otra conducta no ética.
Dinamarca, Noruega y Suecia están mejor protegidos contra la corrupción ya que disponen de fuertes organismos de control, auditores, sistemas de justicia y fuerzas del orden público. Sin embargo, incluso en estos países todavía quedan algunos temas pendientes particularmente en el área de financiación política.
Otros riesgos de corrupción en Europa son la inexistencia de límites a las donaciones políticas por parte de individuos particulares (12 países), la carencia de códigos de conducta para los parlamentarios (en 17 países), mientras que la divulgación pública de intereses y bienes de éstos está limitada a 11 países, y la existencia de barreras para quienes quieran acceder a la información pública (en 20 países).
Según Transparencia Internacional, los gobiernos europeos deben cerrar estos vacíos legales. También ha instado a la UE a dar ejemplo mediante la adopción de normas estrictas dentro de sus propias instituciones.