Crónica política
La cruda realidad: sacrificio o renuncia
miércoles 11 de julio de 2012, 23:19h
La comparecencia de Mariano Rajoy en el Pleno del Congreso de los Diputados ha despejado todas las dudas existentes, más allá de las contradicciones en las que él y su propio Gobierno hayan podido caer durante las últimas semanas.
La situación de nuestro país es crítica “y hacemos lo que no nos queda más remedio que hacer, tanto si nos gusta como si no”, ha asegurado el jefe del Ejecutivo, en una sesión en la que ha anunciado otro paquete de durísimas medidas de ajuste para reducir el déficit del Estado en 65.000 millones de euros durante los próximos dos años y medio. Discurso teñido de dosis de dramatismo, en el sentido literal de la palabra, porque es lo que hay: o se hace lo que hay que hacer o Europa no ayuda, no hay más.
El propio presidente del Gobierno ha asegurado ante la Cámara Baja que está tomando decisiones que no le gustan, “como subir los impuestos, pero es lo único que se puede hacer para salir de esta postración”. “Soy el primero –ha añadido- en estar haciendo lo que no me gusta. Dije que bajaría los impuestos y los estoy subiendo, no he cambiado de criterios y no renuncio a bajarlos en cuanto sea posible, pero han cambiado las circunstancias y tengo que adaptarme a ellas".
En su comparecencia ha lanzado otro claro mensaje de cómo está realmente la situación: “La única opción que la realidad permite es aceptar los sacrificios y renunciar a algo o rechazar los sacrificios y renunciar a todo, La única pregunta que debe importarnos es: ¿servirá de algo? ¿servirá de algo tanta estrechez y tantas apreturas? La respuesta es un 'sí' con toda rotundidad".
Detalles aparte de los recortes anunciados por el presidente del Gobierno, perfectamente recogidos en las páginas de “El Imparcial”, los analistas políticos consultados por este diario señalan que de una vez por todas ya se tiene un conocimiento real de lo que ocurre. “Y responsables hay muchos, empezando por aquellos,José Luis Rodríguez Zapatero y sus Gobiernos, que dejaron a España echa un erial, con la caja vacía y un descomunal déficit público, incluso mintiendo en sus previsiones a la Unión Europea, y con un sistema financiero hecho unos zorros por no haber tomado las medidas oportunas en su momento”, señalan.
Una herencia que ha dejado “un panorama desolador al Gobierno del PP”, señalan las mismas fuentes, que recuerdan que incluso el propio secretario general del PSOE, ex vicepresidente del Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero, ha admitido esta mañana en el Congreso que no fue la mejor que se pudo dar al Ejecutivo de Rajoy.
Pero tampoco el presidente del Gobierno y su gabinete “están libres de culpa, por unas contradicciones clamorosas a la hora de comunicar a los ciudadanos lo que estaba pasando, empezando por el propio Rajoy”. En este sentido, recuerdan las palabras del jefe del Ejecutivo del domingo 10 de junio, cuando aseguraba que la ayuda de 100.000 millones de euros acordada el día anterior por el Eurogrupo no tendría condiciones adicionales para nuestro país, más allá del mero control del destino y el retorno de las ayudas.
Hoy ya no. El acceso a los fondos de rescate europeo ha tenido consecuencias macroeconómicas, como la modificación de la política fiscal, con un compromiso de reducción del déficit público por valor de 65.000 millones de euros en dos años y que ha acarreado la sabida subida del IVA, la supresión de la paga extra de Navidad para los empleados públicos, funcionarios o no, y la eliminación de las deducciones por la compra de la primera vivienda.
Y la Unión Europea tampoco “puede salir de rositas en este sainete, porque al final ha hecho lo que le ha dado la gana en este dramático sainete”, añaden los mismos medios, que consideran que “al final, ha estado jugando al gato y al ratón, también para salvar su propia existencia, dando palmadas en la espalda de España un día y puñaladas al siguiente, en función de la reacción de los mercados a las medidas adoptadas por el Eurogrupo, el Ecofin o el propio Consejo Europeo”. En este sentido, las fuentes consultadas subrayan que “la UE debía empezar a hacérselo mirar, porque ya es también España quien prácticamente ha caído, pero la siguiente pieza a abatir, y que ya está muy tocada, es Italia, y a ver quién es el guapo que afronta una situación desesperada de las economías de estos países”.
Y vienen curvas, y muy pronunciadas. Los primeros conatos delo que puede avecinarse se han dado hoy. Los funcionarios han comenzado a movilizarse, de momento, en acciones muy puntuales, como con una concentración espontánea ante las puertas del Congreso de los Diputados, cuando todavía se estaba celebrando el Pleno, de poco más de doscientas personas pero que han obligado a la Policía a desplegar a medio centenar de agentes antidisturbios ante la posibilidad de la que la protesta fuera a mayores. La sede del PP en Génova también ha visto como funcionarios de la Audiencia Nacional se manifestaban ante sus puertas por los recortes.
“Contrasentidos de la vida”, señalan las fuentes consultadas, porque al final, “quien tiene buena parte de la responsabilidad de haber llegado a esta situación, el PSOE, intentará otra vez sacar partido en la calle del normal descontento ciudadano para desgastar al Gobierno e intentar ponerle entre la espada y la pared”.