Revista de prensa
Los españoles se marchan de España
miércoles 18 de julio de 2012, 09:01h
Hacienda propone eliminar 6.000 liberados en la función pública, cuenta El Mundo en su apertura. Vemos en imagen a agentes proteger las inmediaciones del Congreso de los Diputados para evitar manifestaciones frente a la Cámara. Aprovecha esta fotografía el diario para informar de que el Gobierno está preocupado por la escalada de la ira ciudadana. Además, el progresista Moliner lidera el CGPJ y Linde critica a sus antecesores en el Banco de España.
El periódico de Pedro J. Ramírez editorializa sobre el “volcán” judicial con la designación de Moliner: “Es el corporativismo y no la defensa de la mejora de la Justicia lo que ha puesto en pie de guerra a estas asociaciones ante la propuesta de Gallardón de adelgazar esa burocracia. Misión de Moliner debería ser, por otra parte, dar a conocer a la mayor brevedad posible los gastos de los vocales que perpetraron la operación contra Dívar, y que le ha permitido heredar el cargo. Sólo así tendrá credibilidad. La transparencia ha de ser igual para todos”.
La Razón habla de paso al frente del Rey, que baja su sueldo un 7,1 por ciento. También explica que el Gobierno ha dado 44.000 millones a las autonomías para evitar su quiebra. Da cuenta de que 40.000 españoles se marcharon del país en el primer semestre de 2012.
Jesús Fonseca escribe sobre el clásico con IVA o sin IVA: “El que esté libre de pecado que tire la primera piedra. Defraudadores somos todos; perdón, casi todos. La subida del IVA es la solución más fácil, y la más antipática también. Por dos razones: por una parte, encarece la vida y, por otra, para más ‘inri’, supone un navajazo a todos los bolsillos. Así son las cosas, ciertamente. Razón de más para erradicar toda práctica de economía sumergida, impropia de un país civilizado. Se tiene que acabar con el ‘con IVA o sin IVA’. ¡Basta de cobardías y cinismo!”
El País abre con la intervención de Linde en el Congreso. Su lectura es que el Banco de España admite su fracaso en la gestión de la crisis. Los españoles vuelven al tren de la inmigración, incluye en portada. Fotografía de la diputada Andrea Fabra con sus disculpas en pie de imagen: “Cometí un error del que no me siento honrada”.
Este diario, como hace El Mundo, editorializa sobre el Poder Judicial: “Ruiz-Gallardón había ofrecido negociar su proyecto a los grupos parlamentarios, singularmente al socialista. Surge ahora otro actor en el escenario, el presidente del Supremo y del CGPJ, y el Gobierno se equivocaría si convirtiera en mera formalidad las consultas al Consejo. Por supuesto, este órgano ha de reducir los gastos a lo imprescindible y hacer de la transparencia su regla de conducta; además el Gobierno y, en última instancia, el Parlamento, tienen la capacidad de recortarle el presupuesto. Pero no es cuestión de que el Ejecutivo trate de imponer su reforma por encima de todo, ni de que los jueces lleven a cabo paros o huelgas que puedan identificarse con una defensa de intereses corporativos. Bien acogido inicialmente por varias asociaciones de jueces y por el ministro de Justicia, el nuevo presidente tendrá un papel clave para evitar una crisis suplementaria a las graves preocupaciones que ya embargan a la ciudadanía. Aunque la tarea se anuncia dura, dado el clima de tensión entre jueces y Ejecutivo, es preciso que los contendientes enfunden las armas y empiecen a hablar”.
Entrevista a Vicente del Bosque en ABC: “Los españoles hemos salido de situaciones mucho peores”. El Rey se baja el sueldo, incluye el diario en portada, así como los españoles que se han marchado desde principio de año en busca de un porvenir.
Ignacio Camacho se hace eco de que Amaiur es el único partido en el Congreso que se niega a prescindir de la paga de Navidad: “Tantos años de heroica clandestinidad no se abandonan para acabar sin paga de Navidad como vulgares funcionarios. Como quedaba medio feo resistirse sin más al recorte de la extra, han denunciado que su supresión es un gesto hipócrita. Más o menos como la condena de los asesinatos etarra, que se siguen negando a formular. En el fondo quizá tengan razón: para qué van a proclamar lo que no creen. Ni que fuesen políticos de verdad”.