Tasa de paro récord. El 24,63 por ciento. LibreMercado ha
recordado las tasas de paro desde 1977 en un gráfico. En él se ve cómo aumenta desde el paro del 5 por ciento de aquél año a merodear el 23 por ciento a mediados de los 80’. Entonces comienza una época de expansión, breve pero intensa, que rebaja la tasa de paro al 15 por ciento en 1992, diez puntos más que el paro de 1977. En el año de los JJOO de Barcelona, de los que se cumplen 20 años, comienza una crisis que lleva el paro al 24,55 por ciento del primer trimestre de 1994.
Entonces comienza la
era dorada del crecimiento español. Es el segundo “milagro español” (el primero es el que sigue al Plan de Estabilización de 1959), cuyo verdadero alcance se muestra ahora ante nuestros ojos. Aquél primer “milagro” fue genuino. El de los 90’ y primeros 2000 se cae a pedazos, aunque quedan algunos elementos que se mantienen. En aquélla década larga pasamos de 12 a
20 millones y medio de trabajadores, lo cual nos ha enriquecido mucho como sociedad. Clave en ese desarrollo es la incorporación masiva de la mujer al trabajo, con una mano de obra más cualificada. Y en parte lo debemos a la llegada, también masiva, de inmigrantes, que por un lado cubrían las necesidades de nuestro mercado laboral y por otro facilitaron que muchas mujeres dejasen en manos foráneas las labores del hogar.
En esa oleada de crecimiento, el paro llegó a caer al 7,95 por ciento en el segundo trimestre de 2007. Desde entonces
no ha dejado de subir hasta el 24,63 por ciento de la última EPA, la del segundo trimestre del año. ¿Qué nos dicen esos datos?
Nos dicen, en primer lugar, que estamos en unos meses muy recesivos. De abril a junio los datos son habitualmente buenos. Y lo que nos dicen es que la ocupación (más importante para apreciar la evolución del empleo que el paro) ha caído en 15.900 personas durante estos tres meses, hasta las 17.417.300 personas. El número de activos, las personas que buscan empleo, sube en 37.600 personas. Esto quiere decir que el número de parados (la diferencia entre los activos y los ocupados) ha aumentado en 53.500 personas, y suma 5.693.100.
Nos dicen, en segundo lugar, que el aumento del paro se debe sobre todo a los recortes
. Según los datos de la EPA recogidos por Europa Press (en la nota del INE no viene reflejado) el número de asalariados en el sector público ha caído en 63.000 personas de abril a junio. Dado que el número de asalariados conjunto ha caído en 15.900, está claro que ese mal dato viene del sector público, mientras que el privado tiene el comportamiento predecible en los meses de contratación cara a las vacaciones de verano.
¿Qué ocurre si nos fijamos en los seis primeros meses del año. En ese período el número de empleados públicos ha caído en 95.000, hasta los 3.041.100 que refleja la última EPA. En este semestre, el número de empleados total ha caído en 390.200 personas. Es decir, que en este semestre se computa una caída del empleo privado, paralela a la del empleo público. Sólo que el sector privado se ha dado un respiro en el segundo trimestre, mientras que la destrucción de empleo público se ha acelerado.
Tres. Es la primera EPA en la que la reforma laboral despliega sus efectos durante los tres meses completos. ¿Está funcionando como está previsto? Por lo que se refiere al sector privado, ya lo hemos dicho, ha crecido el empleo. Entra dentro de lo normal. Pero la destrucción de empleo se ha acelerado en el sector público (32.000 personas en el primer trimestre, 63.000 en el segundo). Esa aceleración en los despidos podría estar relacionada con el abaratamiento del despido. Pero, al igual que el resto de sectores, podría estar causada por otros motivos. No se pueden ver todavía los efectos de la reforma laboral.
El diario El País lo plantea del siguiente modo:
“Los expertos ya habían advertido de que poner en marcha una reforma laboral como la que aprobó el Gobierno el pasado febrero, en la que se rebajaba el coste del despido y se allanaban los trámites para poder sacarlos adelante, en plena recesión iba a aumentar la destrucción. Y así ha sido”. No está claro que así haya sido, a la vista de que la evolución del paro fue peor en el primer trimestre. Es decir, que con reforma y sin ella, la evolución del empleo continúa como es previsible.
Ahora bien. Es cierto que los costes de despido son costes de contratación, y que rebajarlos favorece la contratación. Pero también favorece el despido. El hecho de que aumenten los despidos por causa de la reforma laboral, ¿es un efecto perverso de esta reforma? No. Es parte de lo que se busca con ella. ¿Por qué, si el objetivo del Gobierno, según dice, es la creación de empleo? Porque es fundamental que una gran cantidad de trabajadores abandonen sectores inflados y que tienen que reducirse; tan necesario como es que puedan absorberlos otros sectores nuevos que formarán parte de la recuperación. Es fundamental que los salarios bajen para que sea más fácil encontrar acomodo en otros sectores, o adaptarse a las nuevas condiciones de productividad de los viejos.
Por cierto, que se ha publicado
el informe del FMI sobre España, que prevé que el paro alcance este año una media del 24,9 por ciento, que baje muy ligeramente en los dos años siguientes hasta el 24,3 por ciento en 2014. En 2015, año electoral, estará todavía en el 23,3 por ciento y en 2017 no habrá bajado del 20 por ciento. También ha rebajado sus previsiones de evolución del PIB para este año y el siguiente: el -1,7 por ciento este curso, el -1,2 por ciento en 2013.