Crónica económica
España e Italia podrán controlar su deuda
jueves 16 de agosto de 2012, 21:32h
Las dos grandes economías mediterráneas están en el punto de mira de todos. Francia, agazapada, también debería estarlo. Un reciente estudio muestra, sin embargo, que tanto Italia como España pueden manejar su nivel de endeudamiento y son, esencialmente, solventes.
El Peterson Institute for International Economics (PIIE) ha publicado un reciente informe, elaborado por William R. Cline, en el que estudia las probabilidades de que España e Italia sean solventes a largo plazo. Sus conclusiones son alentadoras.
Según explica entre sus primeras palabras, “la idea básica es que si, con unas premisas razonables, los ratios de deuda muestran un camino de moderación a lo largo del tiempo o, al menos, evitan un empeoramiento, entonces ese país es considerado solvente y capaz de cargar con la deuda sin restructuraciones o quitas parciales”. Es una idea razonable, aunque peca de un cierto mecanicismo. Lo relevante es cómo vean a esos países los inversores. Pero esos juicios de los inversores están basados en la realidad, y esto es lo que juzga el informe del PIIE.
El método de Cline puede parecer un poco basto, pero resulta razonable. Consiste en plantear tres escenarios, uno malo otro medio y otro bueno para un conjunto de variables que inciden en el nivel de deuda, como el crecimiento, lo déficit o superávit primarios, los tipos de interés, las necesidades de gasto público en la recapitalización de los bancos y los ingresos procedentes de las privatizaciones.
Achaca al escenario medio una probabilidad del 40 por ciento, y tanto al malo como al bueno un 30 por ciento. Este análisis le ofrece 243 opciones para cada país, 3 escenarios elevado a 5 variables. Luego recoge esos resultados y los ordena de más favorable a menos favorable. Y, para ofrecer una visión realista, ofrece el escenario en el percentil 25 (cuanto más bajo, mejor es la previsión), en el 50 y en el 75. Y también ofrece una última previsión con la media ponderada de los resultados, que no tiene porqué ser igual que el resultado de en medio (el del percentil 50).
¿Qué dicen los resultados? “En el escenario base”, dice el autor, “la deuda soberana de España pasa de un 68 por ciento del PIB en 2011 al 80 por ciento en 2012 y al 84 por ciento en 2013; y entonces, gradualmente, se incrementa hasta alcanzar un 89 por ciento del PIB en 2020”. ¿Es mucho o poco? El autor lo compara con el 89 por ciento de Francia este mismo año. La proyección del percentil 25 es de una deuda del 85 por ciento, y la del 75 por ciento, del 99 por ciento. La media ponderada de los resultados lleva a una deuda del 92 por ciento en ese año 2020.
En cualquier caso, son niveles elevados de endeudamiento público. Pero en todos los casos, incluso en el más desfavorable de los considerados, con una trayectoria viable a largo plazo. Por último cabe recordar que según la Ley de Estabilidad Presupuestaria el nivel máximo de deuda debería ser, en ese año 2020, del 60 por ciento para el conjunto de las administraciones.
Vamos ahora con los resultados para Italia. En el caso del escenario base, caería a una deuda del 104 por ciento en 2020 y del 100 por ciento en el caso favorable. En el caso más desfavorable, sería todavía del 116 por ciento, pero de nuevo un nivel manejable y en un escenario de decrecimiento.
De modo que, recurriendo simplemente a la probabilidad y con unos supuestos bien planteados, William R. Cline muestra que España e Italia pueden controlar sus niveles de endeudamiento. El pecado de este estudio es que resulta demasiado mecanicista. Pero prevé la crítica de que no tiene en cuenta una opinión desfavorable del mercado. Porque muestra, tras estudiar la madurez de las deudas de los dos países, considera que tanto Italia como España pueden seguir financiándose durante mucho tiempo, varios años, a un 7 por ciento.