Para que no te olvides… ni siquiera un momento
miércoles 12 de septiembre de 2012, 20:42h
“Finalizó la pausa teatral y el presentador pronunció mi nombre. Me levanté eufórica y me entregué a los aplausos. No debería haberlo hecho. Quizás entonces habría oído el «rrrrrrras». O me habría sorprendido que mi enemiga íntima sonriera. Pero no sospechaba nada hasta que no oí la primera risita, camino del escenario. Luego, la segunda. Y la tercera. Cada vez se reía más gente. Y las risitas fueron aumentando poco a poco hasta convertirse en grandes carcajadas. Al llegar a la primera escalera del podio me detuve y me di cuenta de que me notaba algo diferente. Como airoso. Y no tan apretado por detrás. Me toqué discretamente el trasero con la mano. ¡El vestido se había roto!
¡Y eso no era todo: para caber en el vestido, no me había puesto bragas!. ¡Estaba enseñando el culo a mil quinientos famosos! ¡Y a treinta y tres cámaras de televisión! ¡Y a seis millones de espectadores frente al televisor!”.
Así lo cuenta David Safier, en esa obra de éxito, desternillante aunque menor que es “Maldito Karma”, escrita en el 2008, sin conocer el vídeo de Olvido Hormigos, la celebérrima concejala de Los Yébenes que estrenó vestido corto y ajustado, color penitencia, y previo paso por la peluquería y manicura para acudir al Pleno del Ayuntamiento ante, probablemente, muchas más de 33 cámaras de televisión.
La verdad es que Olvido nos ha alegrado la vuelta al tajo con su vídeo promocional del onanismo. En toda la Unión Europea, Banco Central incluido, no se habla de otra cosa. Por doquier circulan ediciones piratas del vídeo tempranamente secuestrado para sus admiradores incondicionales de fuera de Toledo. Eso sí, los 6.000 habitantes de Los Yébenes lo habían visto y repasado todos ellos, quizás excepto el carpintero, a la sazón marido de Olvido, y presunto destinatario de una película que, en realidad, iba dirigida a un futbolista juguetón. Este, probablemente, quiso sacar pecho ante sus amigotes de moza jacarandosa y les mostró la grabación, que, vete tú a saber apretando qué botón del móvil, llegó a comunidad manchega. ¡Y de ahí a la retrasmisión de la escena, sin vestido ni bragas a millones de espectadores! Salto a la fama sin salto de la cama. Y todos rendidos ante las dos bendiciones de Olvido, que torea en el salón de casa mirando a la cámara con mucho oficio.
A partir de ese momento se han sucedido escenas de telenovela paraguaya: dimisión, apoyos en twiter, renuncia a la dimisión, imputación de persecución política al Alcalde, paseíllo melena al viento de la concejala, defensa de su intimidad… y dentro de nada entrevista exclusiva en Sálvame de Luxe y ofertas para desfilar en pasarelas de moda.
Ahora bien, un lector perspicaz, como es Usted, no se ha podido contentar con las explicaciones ofrecidas hasta ahora. Yo tampoco y les adelanto mis tres hipótesis entre las que me debato.
La primera consiste en que Olvido Hormigos es una infiltrada del Partido Popular. Mariano Rajoy necesitaba distraer la atención ante tantos malos augurios de rescates, intervenciones, bonos basura, inflación y demás. Para enfriar el otoño caliente, qué mejor que una concejala jacarandosa y animosa que levantara los ánimos de deportistas, legionarios y de la ciudadanía en general. El sexo es el opio del pueblo, pensaron en los cenáculos monclovitas y genoveses. Y la realidad superó las previsiones.
La segunda no es descartable a pesar de aparentar cierto aire rocambolesco. Nuestra Olvido es, en realidad, un miembro destacado del CNI que estaba cumpliendo una misión en el golfo pérsico con el fin de garantizar el suministro de petróleo Brent a España para los próximos treinta años. El vídeo iba dirigido al jeque Al-Arabi para demostrar la fogosidad de que una hispánica de raza es capaz y así intentar vencer su resistencia en colaborar con nuestro país. Lamentablemente no llegó al Smartphone adecuado, lo que ha indignado al jeque que está tramando un cambio de alianza de civilizaciones.
En fin, la tercera es más simple pero menos plausible. Olvido quería ser actriz desde niña. Le tocó nacer en Los Yébenes y por más esfuerzos que hizo en el grupo de teatro del instituto y en el conjunto que tocaba en las fiestas ningún agente artístico se desplazó a ver sus actuaciones. Su matrimonio con el carpintero paró en seco su vocación artística, y a pesar de su entrega en alma y cuerpo, el PSOE tampoco dio rienda suelta a su ambición política que consistía en ser senadora. Ahora es portada y contraportada en trescientos periódicos del mundo. Y dentro de nada, Gran Hermano 346 la abrirá sus puertas. ¡Y dará días de gloria!
Olvido, no te olvidaremos, ni siquiera un momento.
|
Catedrático y Abogado
ENRIQUE ARNALDO es Catedrático de Derecho Constitucional y Abogado. Ha sido Vocal del Consejo General del Poder Judicial
|
|