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El Rey abre el Año Judicial

El fiscal general promete "tolerancia cero" con los "pupilos" de ETA y la corrupción

martes 18 de septiembre de 2012, 10:18h
El fiscal general del Estado, Eduardo Torres-Dulce, ha asegurado que no bajará la guardia en la lucha contra ETA y que mantendrá "tolerancia cero" con los pupilos de la banda terrorista, al igual que con la corrupción económica. Por otra parte, el presidente del CGPJ ha señalado durante la apertura del Año Judicial, presidida por el Rey, que hará "todos los esfuerzos" para recuperar la confianza en la Justicia.
El fiscal general del Estado, Eduardo Torres-Dulce, ha asegurado que la Fiscalía no bajará la guardia en la lucha contra ETA y ha advertido a Sortu que será "guardián" de la legalidad y mantendrá "tolerancia cero" con los pupilos de la banda terrorista. "El Ministerio Fiscal no tolerará humillaciones a las víctimas del terrorismo, apología de sus verdugos o ensalzamiento de las actividades de las actividades de éstos", ha dicho este martes el fiscal general durante el discurso que ha pronunciado en el acto solemne de apertura del Año Judicial, que se celebra en el Tribunal Supremo presidido por el rey Juan Carlos.

Torres-Dulce ha advertido en este sentido de que tendrá "un nivel de tolerancia cero para con sus pupilos" porque es "la única respuesta" que se puede dar a ETA y ha destacado en referencia a Sortu que un "partido político no puede ser el caballo de Troya construido para traer la ruina y la devastación". "Las conductas más activamente corrosivas de los fundamentos de nuestra convivencia son el terrorismo y la corrupción económica", ha dicho Torres-Dulce, recordando que el "padrinazgo" que ETA puede ejercer sobre ciertas organizaciones políticas debe corregirse con los instrumentos de la Ley de Partidos Políticos tan pronto revelen su naturaleza.

En este sentido, ha destacado que el Ministerio Público será "guardián inflexible" del cumplimiento de las condiciones impuestas por el Tribunal Constitucional para el mantenimiento en el ámbito de la legalidad de SORTU, y procurará que sus promotores no olviden que el ejercicio del derecho de asociación exige el respeto de los valores democráticos.

Contra la corrupción
Sobre la corrupción, el fiscal general ha resaltado: "No podemos permitir que este fenómeno siga envenenando el funcionamiento de la economía de nuestro país, la integridad de las arcas públicas, la probidad de las relaciones comerciales y el cabal desempeño de las prerrogativas y funciones públicas".

Asimismo, ha señalado que los ciudadanos deben estar seguros de que el Ministerio Fiscal contempla la ley en la perspectiva del interés social, "que en estos momentos de crisis supone la mayor atención a las víctimas de los delitos y muy especialmente" los casos en los que económicamente haya fallado en sus finalidades el sistema financiero.

Durante su discurso, Torres-Dulce ha avanzado los datos de la Memoria de la Fiscalía correspondiente a 2011 que revelan una "estabilización" de la criminalidad en 2011, ya que sólo se registro una "discretísima" elevación del 0,07 por ciento de las causas abiertas por delitos. No obstante, el fiscal ha alertado de una evolución al alza de determinados delitos como lesiones, puesta en riesgo de bienes jurídicos, contra la integridad física y moral o la libertad, seguridad e intimidad de las personas, particularmente "visible" en el aumento de asesinatos, robos con violencia y extorsiones.

También ha aludido indirectamente a la reforma del Código Penal, anunciada por el Gobierno, al afirmar que la desazón que suscitan las estadísticas criminales "no debe embargar nuestro buen sentido a la hora de emprender cambios legislativos", pues -a su juicio- "no siempre el agravamiento punitivo es la respuesta adecuada". De este modo, el fiscal ha defendido que "el Derecho Penal no soluciona los problemas, simplemente sale al paso de conflictos insolubles en otras instancias, mediante el empleo de la forma más extrema de coerción legítima -la pena-".

Torres-Dulce ha defendido también la autonomía y la imparcialidad del Ministerio Fiscal, así como su papel en el impulso transformador de la Administración de Justicia a través de las reformas de la Ley Orgánica del Poder Judicial y la Ley de Planta y Demarcación.

Moliner: recuperar la confianza en la Justicia
Por su parte, el presidente del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ), Gonzalo Moliner, ha prometido hoy que hará "todos los esfuerzos necesarios" para recuperar la confianza de los ciudadanos en la justicia "en un momento en el que las dificultades económicas nos llevan a desconfiar de nuestras instituciones".

En su primer discurso con motivo de la apertura del Año Judical, el presidente del CGPJ y del Tribunal Supremo ha apelado también al consenso entre los principales partidos políticos "de acuerdo con criterios de política de Estado" en la reforma de la Ley Orgánica del Poder Judicial.

Moliner, que llegó a la presidencia del órgano de gobierno de jueces y magistrados en julio, tras la dimisión de Carlos Dívar por sus gastos en viajes en fin de semana, también ha aludido a los "momentos de austeridad, que también alcanza y por partida doble a los integrantes del poder judicial", destacando que la "reducción de sus retribuciones se une al aumento generalizado de su trabajo".

"Es mi deseo enviar un mensaje de aliento a todos los integrantes de dicho poder -jueces y magistrados- que en su inmensa mayoría ejercen su labor diaria con esfuerzo, honradez y cumpliendo sus deberes respecto a los ciudadanos a los que sirven", palabras que pronunciaba Moliner al tiempo que un grupo de funcionarios judiciales protestaban en las puertas de la sede del Tribunal Supremo por los recortes.

Para el presidente del Poder Judicial, que antes de acceder al cargo presidía la Sala de lo Social del Supremo como experto en derecho laboral, "la importancia de la crisis y la búsqueda de remedios exige un esfuerzo de todos y en todos los cambios económicos y sociales, en la defensa y respeto de los derechos individuales inherentes a la dignidad de la persona y valores y principios que de ella dimanan".

"Este es un reto al que se enfrentan todos los poderes públicos, pero es al poder judicial al que incumbe en último extremo superarlo", ha resaltado en su discurso, que ha estado jalonado de referencias a la Constitución de 1812, de la que este año se ha celebrado su bicentenario y que dio lugar a la creación del Tribunal Supremo.

A juicio de Moliner, "no sólo es preciso que la independencia judicial aparezca proclamada en la Constitución", actualmente vigente, sino que el CGPJ debe actuar como su garante, "eliminando cualquier sospecha de intervención externa cualquiera sea el origen de la misma".

"En un momento en el que las dificultades económicas por las que atravesamos nos llevan a desconfiar de muchas de nuestras instituciones, el Poder Judicial debe seguir siendo considerado como la última garantía para los derechos de los ciudadanos", ha concluido.

Tras el discurso de Moliner, el rey pronunció la frase con la que se da por inaugurado el Año Judicial y que la última vez le correspondió formularla a Carlos Dívar ante la ausencia del monarca por primera vez en 28 años por culpa de una operación en el tendón de Aquiles.

Al solemne acto han asistido diversas autoridades judiciales como el ministro de Justicia, Alberto Ruiz-Gallardón, el presidente del Tribunal Constitucional, Pascual Sala o el presidente de la Audiencia Nacional Ángel Juanes.
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