Seis millones de parados. Si tenemos que quedarnos con una de las previsiones de la CEOE, nos detenemos en esta, que es desesperante. Pero vamos a ver antes de dónde procede esta apreciación. En primer lugar, la patronal cree que tanto este año como el que viene la economía nacional decrecerá un 1,6 por ciento. En el caso de 2013, supone triplicar el descenso que esperaba el gobierno (-0,5 por ciento). Recordemos que, según la media de las previsiones internacionales recogidas por el semanario
The Economist, , España decrecerá 1,7 puntos este año y 1,2 el año que viene. Estamos en ese momento del ciclo en el que las previsiones decrecen, sin estabilizarse, lo cual es indicativo de que la situación se está deteriorando en estos momentos.
Esta situación forzará una caída del empleo del 4,8 por ciento este año (800.000 empleos menos) y del 3,4 por ciento en 2013. Y el número de parados alcanzará los 5,8 millones este año, rozando los 6 millones el año que viene.
Hay dos datos recientes que muestran que el ajuste no se ha realizado por completo. Uno de ellos es de este mismo miércoles. Según recoge
Eurostat, la construcción cayó un 16,1 por ciento en julio en España, el triple de lo que lo hizo en la Eurozona (4,7 por ciento). Lo llamativo es que la situación de la construcción se deteriora a medida que avanza el tiempo. Así, con datos interanuales, vemos que en el tercer trimestre de 2011 la construcción (producción de construcción, lo llama Eurostat) creció en España un 5,6 por ciento. En el siguiente trimestre ya decreció un 3,5 por ciento, mientras que en el primero de 2012 cayó un 7,4. De abril a junio de este año la caída interanual fue ya del 12,8 por ciento, y en el mes siguiente, ya lo hemos visto, del 16,1.
Otro dato que muestra que no hemos tocado fondo lo ofrece el diario
El País, con datos del Banco de España. Recoge que el crédito de las entidades de depósito al sector privado, a familias y empresas, ha caído en el último año un 5,2 por ciento, y la suma alcanza 1.648 billones de euros. Lo llamativo es que, en 50 años de esta estadística elaborada por el Banco de España, ya que comenzó en 1962, nunca había caído de forma tan acusada.
Pero el elemento esperanzador de las previsiones de la CEOE es que la caída sin frenos que vemos en los últimos datos tendrá un fin, de cumplirse lo que esperan, el año que viene. La recesión de 1,6 puntos este año no es la misma que la de los 1,6 puntos del año que viene. El final del próximo ejercicio es también el final de esta cuesta abajo.