Violencia islamista en Pakistán
domingo 23 de septiembre de 2012, 08:10h
Las protestas en prácticamente todos los países del mundo islámico provocadas por el vídeo sobre Mahoma lejos de cesar se han recrudecido. De una gravedad extrema han sido las desarrolladas en Pakistán, donde en la mayoría de sus ciudades grupos de manifestantes actuaron con suma violencia, con un saldo de diecinueve muertos y más de doscientos heridos. El “viernes de la ira” ocasionó en Pakistán escenas dantescas, muestra de una furia desatada que en este país se ha envalentonado de manera especialmente significativa. En otros países musulmanes también se han producido protestas, pero sin llegar a esta virulencia. Los Gobiernos blindaron las embajadas y consulados occidentales e hicieron llamamientos para evitar que la situación, como ha sucedido en Pakistán, se les fuera de las manos. La gravedad de los hechos ha motivado que la embajada de Estados Unidos en Islamabad haya contratado anuncios en la televisión paquistaní intentado hacer llegar a la población la condena de la Administración de Obama al vídeo, del que quiere desmarcarse por todos los medios.
Con independencia del contenido del vídeo y lo desafortunado que pueda ser, y que ha puesto en pie de guerra a centenares de miles de musulmanes, lo ocurrido revela el carácter absolutamente fanático, intransigente e intolerante de buena parte del mundo islámico. Una parte que está formada por lo más granado del radicalismo, que tiene en la aplicación de la Sharia su meta, y que ve a Occidente y a sus principios como el enemigo a batir. Una parte que los Gobiernos salidos de la denominada “primavera árabe” deberían controlar con absoluto rigor y contundencia, y la comunidad internacional no dejar de estar vigilante. En caso contrario, la “primavera” no sólo se marchitará definitivamente, sino que puede convertirse en inviernos sangrientos.