www.elimparcial.es
ic_facebookic_twitteric_google

PEMEX y la Xunta: ¿opacidad superlativa?

Marcos Marín Amezcua
miércoles 26 de septiembre de 2012, 19:57h
En tiempos recientes nos sorprendimos en México al saber que la empresa estatal mexicana PEMEX (Petróleos Mexicanos) y Repsol, se acercaban a un arreglo peculiar en que, si no mal recuerdo y si entendí bien, la petrolera mexicana –ya accionista en la española– apostaba un nuevo determinado capital modificando porcentajes de participación en la hispana, que afectaba la composición de su consejo directivo, cosa mal recibida en ciertos círculos empresariales españoles. De este otro lado del Atlántico la reacción española fue percibida incluso, como furibunda y cayó muy mal en ciertos círculos tanto empresariales como políticos mexicanos, advertida como poco equitativa, ante la espléndida recepción de las inversiones españolas en México.

Al final quedó en nada esa posibilidad de hacerse Repsol con dinero fresco – concluyo que por jaloneos internos propios, que seguían su propia dinámica– y el capital de la petrolera mexicana no se inyectó allí. Mas quedó la sensación de cierta opacidad en la operación o al menos, así se percibió en México, ante las nulas explicaciones sobre el proceso ya descrito, por parte de la empresa petrolera estatal mexicana a la opinión pública de su país. De todo nos enteramos más por comunicados que provenían de España y no por lo que debió comunicar puntualmente la mexicana.

Cuando ya había pasado ese incidente cual escaramuza, ha estallado otro escándalo: se ha ventilado que en el viaje efectuado por el jefe de gobierno español Mariano Rajoy a México en la primavera pasada, se entablaron conversaciones para que PEMEX contratara los servicios de dos armadoras gellegas que construirían para la petrolera 14 remolcadores y según un documento signado apenas el pasado 19 de septiembre en Santiago de Compostela, también dos hoteles flotantes, o floteles, que rondan los 290 millones de euros, cifra que aquí se considera estratosférica.

Ya en internet observo que el tema se ha manejado todo el verano. Digamos que no es nuevo. Se acompaña de la acre crítica al gobierno mexicano por no transparentar otra vez la decisión tomada vía PEMEX y por desestimar a los astilleros mexicanos. También veo que en Galicia se considera que la buena noticia no paliará la crisis de sus astilleros ni es el curalotodo, como algunos piensan desde México.

No es que se diga que las empresas constructoras escogidas. Hace, al menos, 5 años que no construyen nada significativo se dice, ni tampoco es que se trate de un acto (la firma del contrato del 19 de septiembre) que, a juicio de los partidos Socialista Gallego y PSOE, exhibe a la Xunta de Galicia alardeándolo para favorecer al candidato del Partido Popular en las inminentes elecciones que la comunidad autónoma celebrará en octubre, y a lo que obedecería su interés por denunciarlo ante la Junta Electoral, ya como acto enmarcado en los comicios venideros en puerta. Mas si es de llamar la atención que de nueva cuenta, la petrolera estatal mexicana no informara de esta nueva operación, que conforme a la ley mexicana debió licitar por su carácter internacional y no lo hizo. Tampoco lo informa a su consejo de administración en que se sientan algunos secretarios (ministros) de estado y tal pareciera que su director, Juan José Suárez Coppel, se manda solo y ha negado dar entrevistas en que explique su proceder.

Este lunes 24 en el programa radial de Jacobo Zabludovsky oímos testimonios desde España, en que se afirma que el parlamento gallego tampoco obtuvo información solicitada de los pasos que daba la Xunta, a la que los opositores acusan de favorecer con tales contratos al candidato popular como ya lo expresamos. Nuevamente, empieza a campear cierta opacidad en ambas orillas del charco. Y en ambas orillas del Atlántico se denuncia que la operación contratada entre PEMEX y las navieras ligadas al gobierno gallego, se acompañan de una impresentable e inadmisible cláusula de confidencialidad, impropia, por decir lo menos, de empresas públicas o relacionadas directamente con gobiernos de dos países de la importancia de España y México.

Desde que conocí los detalles del intríngulis en voz de Zabludovsky el viernes anterior, haciéndose eco del periódico de izquierdas mexicano La Jornada y de la agencia EFE citada por el primero, mientras subía el escándalo como la espuma, de la saga no puedo sino expresar mi extrañamiento en lo tocante a la petrolera mexicana, que, además, ya tiene bastante con la ordeñada que le propinan sus líderes sindicales ligados al PRI, como para toparse ahora con algo nada claro. Pienso que las contrataciones no son en sí negativas, sino opacas y, acompañadas de cláusulas de confidencialidad que me dan repeluz. Demasiada pasta dirían en España, demasiada lana diríamos en México, va de por medio, como para sujetarse a cláusulas de confidencialidad.

Me alarman las palabras de Zabludovsky al señalar que aunque ha buscado al director de PEMEX, no le coge la llamada. Vamos, es que ni entrevistas ni explicaciones a los ciudadanos mexicanos que quisiéramos saber entre otras cosas, para qué quiere la petrolera hoteles flotantes con capacidad para 600 personas cada uno. ¿Va de hotelera con dinero de los mexicanos? ¿es que cambiará de giro ante el agotamiento de ciertos yacimientos petroleros? ¿es que será una nueva prestación a los sindicalizados ligados al PRI o es por cuenta propia sufragada con dinero público? ¿cómo puede la petrolera mexicana sin licitación alguna, comprometerse como lo hace, a escasas semanas de que cambie el gobierno de México? ¿sabe que todo podría llegara ser nulo de pleno derecho?

En lo tocante a la parte mexicana quedan muchas preguntas por responder y explicaciones que dar; y estoy más que cierto que la Xunta de Galicia merecería dar las propias a sus ciudadanos, máxime en vísperas de unas cruciales elecciones autonómicas. Yo mientras tanto, me voy a pensar si me monto unas cláusulas de confidencialidad, que por lo visto están de moda o eso dictan las tendencias del otoño aquí en el hemisferio boreal.
¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (4)    No(0)

+
0 comentarios