Primeras elecciones
¿Podrá asentarse la democracia en Bután?
martes 22 de abril de 2008, 11:18h
El pequeño reino himaláyico de Bután ha completado la formación de sus instituciones democráticas tras los comicios de marzo, con la elección del presidente y vicepresidente del nuevo Parlamento, ha informado la televisión estatal butanesa a Efe. Jigme Tshultim, el nuevo presidente parlamentario, logró ayer el apoyo de 46 de los 47 diputados de la Cámara, mientras que Yangkhu Tshering Sherpa, que ocupará la vicepresidencia, obtuvo un voto unánime.
Ambos pertenecen al Partido Virtuoso de Bután, encabezado por el líder del partido Jigme Yoezer Thinley, que se hizo con 45 de los escaños de la Cámara en las elecciones del pasado 24 de marzo ( las primeras democráticas en la historia del país), en las que vencieron al Partido Democrático Popular.
Las elecciones de marzo fueron la culminación de la transición de una monarquía absoluta, iniciada por el rey Jigme Singye Wangchuck, a una monarquía parlamentaria. Cuando llegó al poder en 1972 proclamó una monarquía absoluta, dos años después la transformó en una monarquía “constitucional”, emprendiendo reformas como prohibir fumar en todo el reino en el año 2004. El 15 de diciembre de 2006 abdicó en su hijo Jigme Khesar, que ha continuado con las reformas.
El poder poder ejecutivo todavía lo ostenta el rey, que en Bután recibe el título de Druk Gyalpo (Rey del Dragón) es la cabeza de estado y el jefe de gobierno. El actual rey, Jigme Khesar Namgyal Wangchuck, es aconsejado por un Consejo Real de Asesores, a cuyos miembros designa.
El poder legislativo, en teoría, lo desempeña el Tsongdu (asamblea nacional), del que 106 de sus 151 miembros son elegidos por el pueblo, cada uno elegido en un distrito electoral, el resto 35 son nombrados por el rey o elegidos de forma indirecta como los 10 representantes de los grupos budistas.
El poder judicial basada en la ley india y el derecho anglosajón. Los principales órganos judiciales son la real corte suprema de apelación y la corte suprema con jueces designados por el monarca.