www.elimparcial.es
ic_facebookic_twitteric_google

Italia, sin candidatos: ¿Monti?

Andrea Donofrio
x
adonofriohotmailcom/9/9/17
domingo 07 de octubre de 2012, 19:03h
Pese a que faltan pocos meses a las elecciones de 2013, el panorama electoral italiano resulta preocupantemente incierto y problemático. No sólo las elecciones representan una alarmante incógnita, sino que el futuro de Italia parece estar en vilo, entre el inmovilismo y la tentación populista, la demagogia barata y el pasado oscuro, el gatopardiano “cambiar todo para no cambiar nada” o, directamente, el no cambiar nada. La batalla electoral se muestra muy compleja y deberá tener en cuenta principalmente una variable: la insatisfacción ciudadana. A todo esto, se suma que en ese escenario complejo puede que se haya añadido un nuevo actor, el actual mandatario Mario Monti. De hecho, hace unos días, en un acto organizado por el Council on Foreign Relations, Monti confirmó su disponibilidad para seguir al mando del país más allá de las elecciones de la próxima primavera, poniendo dos condiciones: en primer lugar que “las circunstancias políticas lo requirieran” y, segundo, que haya consenso en torno a su persona.

La decisión de Monti no deja de sorprender aunque resultase un “secreto a voces”. El ex comisario parece consciente de que su figura es admirada dentro y fuera de Italia, apoyada por todas las instituciones y gobiernos europeos (“para Italia no se puede imaginar un futuro sin ti”, Merkel dixit). En estos meses, ha mostrado una gran capacidad retorica y una innata habilidad para llevarse a los periodista a su terreno. Asimismo, ha concedido numerosas entrevistas y respondido con soltura a preguntas incomodas tanto en inglés como en francés –virtud, paradójicamente, no tan habitual en los políticos- para explicar su acción política. Y ahora está perfilando su candidatura, un segundo mandato, como un mensaje tranquilizador para los mercados globales, sobre todo teniendo en cuenta la actual falta de una alternativa creíble a su Gobierno.

No cabe duda de que los partidos políticos italianos atraviesan una etapa de descredito absoluto, desgastados por los escándalos de corrupción y la mala administración de la economía. Los casos de Lazio, de la Lombardia y de la Sicilia no parecen aislados tanto que, según un célebre dibujante italiano, el aumento de la corrupción a escala nacional constituye la “mayor contribución de Berlusconi a la unidad de Italia” (en ocasión del 150 aniversario de la unificación del país). Además, hay un dato altamente preocupante, como la falta de un liderazgo claro: como ejemplo de esto, decir que, a pocos meses de la elecciones de 2013, aún se desconocen los candidatos de los principales partidos de centro-izquierda y centro-derecha.

En este contexto y ante una clase política tremendamente fragmentada e impopular, toma fuerza la candidatura de Monti y, por lo tanto, la posibilidad de que se asista a un unicum en la historia política mundial: millones de ciudadanos que voten a un presidente cuyo nombre no aparezca en lista alguna. Por eso, un segundo mandato “técnico y no político” de Monti representa uno escenario que cada vez cubre más forma: ante la ausencia de una mayoría capaz de gobernar, el Presidente de la República, Napolitano, podría decidir nombrar a Monti como primer ministro. Tras el recuento electoral, podría suceder de que Italia se diera cuenta de su incapacidad para prescindir de los técnicos y de su desconfianza en la clase política, la “decadente” Casta, que genera tanto recelo y malestar ciudadano: en este caso, podría ser nuevamente el turno de Monti. No parece un escenario ideal, pero faltan sólo siete meses mientras tanto el futuro de Italia sigue siendo una incógnita. Como decía Lorenzo de’Medici, “del doman non v’è certeza”…

Andrea Donofrio

Politólogo

Andrea Donofrio es politólogo, experto en Relaciones Internacionales e investigador del Instituto Ortega y Gasset

¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (4)    No(0)

+
0 comentarios