crónica política
Ya ni se puede hablar de españolidad en España
jueves 11 de octubre de 2012, 00:11h
“Es lo que tiene meterse en determinados charcos, Artur Mas, que al final es difícil salir de ellos sin mojarse”, señalan los analistas políticos consultados por este diario, que se han mostrado asombrados por “el constitucionalismo de una consejera de un Gobierno autónomo ha adelantado las elecciones para convocar un referéndum de independencia para romper esa Constitución que ahora tanto defiende”. Porque “esa esquizofrenia independentista que les ha entrado a determinados sectores políticos y sociales catalanes, debido a que Cataluña haya tenido que pedir ayuda al Estado por valor de 5.023 millones de euros ha llevado a la paradoja que desde la Generalitat se hable de actitudes preconstitucionales por el mero hecho de hablar de españolidad en España”.
Definitivamente, según las mismas fuentes, “en España se puede hablar de todo, sobre todo si se trata de intenciones independentistas, pero si se habla de defender su unidad las respuestas son las mismas, críticas por todos lados”. En este sentido, subrayan, la actitud del PSOE no es ajena en estos momentos a la situación que se está viviendo, “todo con hacer una labor de oposición al Gobierno central que quizás crea que le va a traer réditos electorales en las elecciones autonómicas que las tres comunidades históricas, el País Vasco, Galicia (el 21 de este mes) y Cataluña (el 25 de noviembre) van a celebrar”. Y más cuando desde Ferraz y las distintas federaciones regionales socialistas se ha apostado ya directamente por la modificación de la Constitución para convertir a España en un Estado federal, “pensando quizás que así van a arrancar votos en esos comicios de las formaciones nacionalistas e independentistas que se presentan a las mismas, sobre todo teniendo en cuenta los malos resultados que las encuestas publicadas hasta el momento les dan en esas tres comunidades”.
Desde el PSOE, usando el “Twitter”, algo a lo que se han acostumbrado últimamente, dirigentes del partido se ha apresurado a descalificar a Wert y su propuesta de españolizar a los escolares en Cataluña para que se sienten igual de orgullosos de ser catalanes que españoles. Así, el secretario general del Grupo socialista en el Congreso, Eduardo Madina ha firmado sobre la propuesta del ministro de Educación que “españolizar, es decir nacionalizar, critican [el PP] a otros nacionalistas y son el mismo producto en el mismo envase”. También Carme Chacón, “sí, quien perdió ante Alfredo Pérez Rubalcaba la posibilidad de ser secretaria general del PSOE en el último Congreso celebrado por este partido, ha salido hoy a la palestra para ironizar sobre la propuesta de Wert”. En su “twitt”, ha afirmado lo siguiente: “Urgente reponer educación para la ciudadanía para ministros! Lo que hay que Wert!”.
Tras este “fino análisis político”, en el que ni tanto Madina ni Chacón, miembros de los socialistas en el País Vasco y Cataluña, ni una palabra a los problemas que tanto el PSE y el PSC pasan en sus respectivas comunidades, porque encuesta que se publica, encuesta en la que pierden votos. Y más clamoroso es el caso catalán, precisamente este martes, en el que la Generalitat ha hecho público un sondeo en el que el 74 por ciento de los encuestados se han pronunciado a favor de la celebración de un referéndum sobre la independencia, y que a la vez que arrojaba malísimos datos para los socialistas en la elecciones del 25 de noviembre. “Wert es malo para Chacón, pero de las expectativas que el primer secretario del PSE tiene el 25 –N no ha dicho nada, aunque para ella sea malo hablar de españolidad, precisamente una persona que ha sido ministra de Defensa”, señalan las mismas fuentes.
Mientras, Rajoy, a lo suyo, guste o no guste. Hable la calle o haya una mayoría que no lo hace. Este martes se ha reunido en una cumbre bilateral con el presidente francés, François Hollande, en París. Más de lo mismo, con sintonía entre ambos y con mensaje rotundo: unión fiscal y bancaria en la Unión Europea ya. Ambos han coincido en apostar por políticos de crecimiento, sujetas al cumplimiento de los objetivos de déficit, pero con una premisa sobre la mesa, que la Unión Europea, el Banco Central Europeo, Alemania o “el sursum corda” actúen ya de una vez por todas para tomar las medidas necesarias para acabar con la inestabilidad económica que sufre la UE y sobre todo nuestro país.