Pierde Euskadi
domingo 21 de octubre de 2012, 23:40h
Como era de prever, el PNV ha ganado las elecciones autonómicas vascas, a escasa distancia de los herederos de Batasuna, Bildu. Las urnas han hablado y es un hecho que, a día de hoy, el nacionalismo es opción mayoritaria en Euskadi. Concretando algo más, puede decirse que se han acabado imponiendo las dos caras del secesionismo; la tradicional, representada por el PNV, y la que tiene tras de sí sin rubor alguno la alargada sombra de ETA, Bildu. Ambas son las dos fuerzas políticas más votadas, en detrimento de formaciones más minoritarias y, sobre todo, de PSOE y PP, las dos grandes derrotadas.
El descalabro es mayor en los socialistas, que pasan de ocupar la Lehendakaritza a tercera fuerza política, con un descenso de escaños -9 nada menos- que debe mover a la reflexión. Ha quedado patente que los coqueteos con la izquierda abertzale, lejos de aportarles réditos electorales han servido únicamente para que electorado al que pretendían llegara acabara fagocitándolos y los que de verdad debían haberles votado no lo han hecho, desencantados. El PP, por su parte, sigue su lento pero inexorable descenso en votos y calado desde que decidiese “soltar lastre” -Iturgáiz, Mayor Oreja, María San Gil- y apostar por una nueva generación que, con Basagoiti a la cabeza, han mostrado bien a las claras su escasísimo nivel.
Toca ahora que las ejecutivas de PP y PSOE depuren responsabilidades y rehagan sus cuadros locales cuanto antes en Euskadi. Por su parte, el PNV tiene una oportunidad histórica para mostrar por vez primera si esa supuesta responsabilidad política a la que durante la campaña aludía Urkullu sale a relucir o, por contra, opta por seguir el juego secesionista de Artur Mas de la mano de Bildu.