Sentir
miércoles 23 de abril de 2008, 11:20h
Sentir y razonar. La teología razona a Dios y el místico lo siente, nos dejó escrito Ortega y Gasset."La camiseta se siente". Y el fútbol, el fútbol se siente. No sé de nadie que vaya al fútbol a razonar lo que ve, a razonar los errores del árbitro o la mala suerte de los que fallan "goles hechos" .O a razonar la mala suerte de los que golean en el último segundo a su portero.
-Me gusta ganar en el último minuto y de penalti injusto.
¿Quién dijo eso? Un señor de quien probablemente hasta los más viejos del lugar lo tienen borrado de la memoria. Se llamó en vida Pablo Hernández Coronado y fue seleccionador de España. Siendo él seleccionador, por cierto, España sufrió su primera derrota ante Portugal y, casi sonriente y nada infeliz, compareció ante los periodistas y dijo:
-Ya estoy en la Historia. Seré recordado por ser el primer seleccionador español que ha perdido con Portugal.
Era así don Pablo. Dijo también en otra ocasión:
-El futbol es un juego de lucha y velocidad, supuesta la técnica. Y de emoción.
Los ingredientes del fútbol inglés. ¿Qué ha sido el partido entre el Chelsea y el Liverpool? Emoción hasta el último segundo, en que el satánico brazo de la mala suerte eligió la cabeza de Riise para que con su autogol empatase el Chelsea en el último segundo del último minuto de los cuatro últimos minutos de prórroga. Exclamé yo mismo: ¡Qué rabia, no hay derecho, como lo siento!...Como lo siento. ¿Lo ven? El fútbol se siente y no se razona: es tremendamente volátil y a veces hasta muy, muy irracional.
El fútbol es también lo que secular y generosamente ofrecen los equipos ingleses: pugnacidad hasta el último segundo y velocidad en plan AVE y no velocidad, como en España, de locomotora de carbón.