www.elimparcial.es
ic_facebookic_twitteric_google

El regreso de los nazis

Ricardo Ruiz de la Serna
x
ricardo_ruiz_delasernayahooes /22/22/28
sábado 27 de octubre de 2012, 16:44h
Bueno, tal vez no sea un regreso porque, en realidad, nunca se fueron. Se quedaron ahí, a salvo en algunos países o trabajando para otros durante la Guerra Fría. Ahora, sus hijos, sus nietos y sus herederos ocupan la actualidad política.

Los neonazis de Amanecer Dorado han entrado en el Parlamento griego. Siempre me pregunto por qué los llamamos neonazis si su estética, su discurso y, en general, cuanto los rodea recuerda, sin más, al partido de Hitler y sus secuaces., Tal vez, como decía Violeta Friedman, deberíamos llamarlos simplemente ¨nazis¨ y darles sin más el nombre que merecen.

Crecido por los recortes sociales y la demagogia, Mijaloliakos despliega una retórica xenófoba, racista y violenta que le ha dado el 7% de los votos-21 escaños- en unas elecciones en las que ningún partido democrático ha salido victorioso. El Presidente de la República Carolos Papulias intenta que los partidos formen una coalición de Gobierno mientras los blogs y las redes sociales reproducen los vídeos de Mijaloliakos amenazando a todos: ¨!Quienes traicionáis a la patria, temednos! ¡Estamos llegando! La lucha nacionalista continua aún más fuerte, fuera y dentro del Parlamento. Me difamasteis, me amordazasteis y os he vencido¨.

En el cuarto año de la crisis, Grecia es un ejemplo de lo que ocurrirá si los políticos europeos siguen centrados sólo en la economía y dejan de lado la política y los problemas sociales. Los líderes populistas, radicales y totalitarios ascenderán como la supuesta alternativa a un sistema que, según ellos, sólo genera desempleo y sólo se rescata a los privilegiados.

Esta tendencia se está dando en toda Europa. Ahí están los resultados de Marien Le Pen en Francia -17,9 % de los votos en las últimas elecciones- y Timo Soini en Finlandia con el 19 % de los votos para el partido Verdaderos Finlandeses. En Hungría tenemos a la Guardia Húngara y al partido Jobbik, que tiene europarlamentarios. La Liga Norte italiana ha sufrido la dimisión de su líder histórico Humberto Bossi por un escándalo de apropiación indebida y estafa, pero, en general, el panorama es muy preocupante: en Bulgaria, Suecia, Dinamarca, Bélgica, Suiza y Austria, los partidos populistas de extrema derecha ascienden poco a poco pero de forma sostenida. La excepción es Noruega, donde el apoyo al Partido del Progreso ha caído a la mitad después de la masacre de Utoya cometida por Anders Breivik.

¿Y España? En nuestro país la extrema derecha es especialmente activa en Madrid, la Comunidad Valenciana y Cataluña aunque su influencia se va dejando sentir en todo el territorio nacional. La xenofobia y el odio a los musulmanes alimentan el discurso populista de quienes culpan a extranjeros y musulmanes de todos los males que ahora sufre España. A ello se suma la deslegitimación del orden constitucional so pretexto de ser –a la vez- disgregador de España y generador de la corrupción de la clase política. Con el pretexto de ser partidos demócratas, alimentan el resentimiento contra los extranjeros a quienes culpan del paro y la pobreza que van creciendo en España.

Esta semana, los Mossos d´Esquadra –con al colaboración de la Policía Nacional- han desmantelado el entramado empresarial y comercial que giraba en torno al grupo musical nazi Batallón de Castigo. Ha habido dos detenidos, una persona más imputada por un presunto delito de incitación al odio, la violencia y la discriminación, tipificado en el artículo 510.1 del Código Penal. El material incautado parece sacado de un centro de las Juventudes Hitlerianas: banderas nazis, insignias, brazaletes… Se pueden figurar la altura intelectual de las canciones así que me excusarán de repetirlas. En ellas, el odio se destila contra todos: los extranjeros, los gitanos, los diferentes, los homosexuales… y por supuesto, los judíos.
Así estamos. Los nazis españoles –como sus amigos del resto de Europa- siguen creciendo en actividad propagandística mientras las formaciones más radicales, poco a poco, entran en los Ayuntamientos y comienzan a lavarse la cara con al mezcla del populismo y la demagogia, que en tiempos de crisis ya le funcionaron al cabo Hitler.

Lo más preocupante es la escasa atención que los grandes partidos nacionales le están prestando al ascenso del nazismo en Europa. Sarkozy, por ejemplo, creyó que mejoraría sus resultados acercándose a los votantes de Le Pen. A eso se le llama no aprender de la Historia.
Los europeos tenemos el tremendo desafío de superar la crisis y mantener la altura política necesaria para evitar el triunfo de Hitler y sus herederos. Las libertades constitucionales, la democracia, la libertad para todos y, en suma, todo aquello que Occidente representa, deben protegerse de esta nueva amenaza que Europa ya ha conocido. Debemos mantener la claridad moral y aponernos con firmeza a los discursos del odio que se propagan so pretexto de la crisis.

De lo contrario, todo el esfuerzo de Europa durante más de cincuenta años podría ser estéril y los nazis podrían lograr, finalmente, una victoria.

Ricardo Ruiz de la Serna

Analista político

¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (0)    No(1)

+

0 comentarios