El paro y la tumba fría
sábado 27 de octubre de 2012, 18:40h
La Encuesta de Población Activa desveló que en el tercer trimestre del año el número de desempleados aumentó en 85.000 personas, registrando un nuevo récord histórico de 5.778.100 parados, alcanzando la tasa de paro la cota inimaginable del 25,02%, lo que significa que cada una de cada cuatro personas en edad de trabajar en España está en paro.
En este dato escalofriante, a pesar de lo que diga la ministra de Empleo y Seguridad Social, Fátima Báñez que ve en ello “noticias esperanzadoras”, la cruda realidad es que vamos todos hacia la tumba fría de cabeza y como no rectifique el Gobierno no tendrá llegado un momento tiempo de hacer nada pues cuando quiera hacerlo todo habrá estallado. El que no lo quiera ver así se equivoca. La situación económica puede ser muy compleja o comprometida, la deuda pública nos puede ir comiendo como la carcoma, las Administraciones valen para muy poco, las Comunidades Autónomas generan más gasto, Artur Mas está generando división y preocupación innecesaria, creo que aprovecha este momento de debilidad y desconcierto para sacarle tajada, el Rey anuncia en la India que la recuperación ha comenzado cuando no es cierto porque las noticias se superponen a tal velocidad y son tan negativas que todos quedan fuera de juego, un “off side” permanente.
Ante todo este maremágnum hay un hecho flagrante y de cajón cualquiera que esté en su sano juicio sabe que si se aumentan los impuestos y a la vez se reducen los salarios la llamada clase media se ve machacada, pero la clase obrera pulverizada. Con la actual política se crea mucho sufrimiento y hay que tener en cuenta a los ciudadanos que son seres vivos con alma y cuerpo, vamos, que tienen que comer todos los días y la principal si no la única preocupación del Gobierno debe de ser que sus ciudadanos lleven una vida digna por mínima que esta sea ya que eso si que es constitucional y más que constitucional un principio básico y elemental de los derechos humanos, lo demás es violar esos derechos humanos mínimos. Creo seriamente que el Gobierno se debe de plantear de una vez por todas que su política económica está radicalmente equivocada y para eso no hace falta ser economista ni abogado ni nada. En todo caso es al revés, tendrían que bajar los impuestos y subir los salarios. Vemos con estupor como el tejido social amenaza con desintegrarse, ¿hasta cuándo podrá permitirse una sociedad, un pueblo, un aumento indefinido de personas que no tienen trabajo?, ¿es que esa sociedad funciona?, ¿es que son útiles esas instituciones y tantos técnicos para nada?, ¿ es que el mundo actual ha aprendido de una vez por todas lo que tiene que hacer o es que no ha aprendido nada y estamos como en las cavernas?. Esas nuevas y crecientes masas de parados requerirán sumas ingentes y crecientes de recursos del Estado para cubrir el desempleo, ¿es que no hay otra forma de gestionar la política económica?, ¿ no sería más rentable humana, psicológica y económicamente hacer otra cosa a que siga aumentando el paro?.
Pienso sinceramente que todos los demás problemas desde el pago de la deuda, hasta los nuevos mesías que miran solo para sí mismos, teniendo su importancia pasan a muy segundo lugar, si viene un tsunami humano, una hecatombe nacional, una hambruna o un desorden social descomunal, una vez desatada la marea no habrá quien la pare. Subir los impuestos y bajar los salarios no puede hacerse de forma permanente e indefinida y tampoco mantenerla durante demasiado tiempo. Una de cada cuatro personas en edad de trabajar- como he dicho - ya está en el paro y la tasa de paro supera el 25% y el número de hogares que tienen a todos sus miembros activos en el paro es de 1.737.900. Son cifras demasiado preocupantes como para desviar la mirada hacia otros problemas.