La decadencia política
Guillem Rosselló
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grrossellogmailcom /10/10/16
jueves 01 de noviembre de 2012, 19:43h
Un juez no puede mencionar la decadencia de la clase política sino juzgar unos hechos, pero los ciudadanos sí que podemos hacerlo. Y la decadencia de toda la clase política española es tan evidente, que es de ciegos no verla, o de ignorantes o bien pagados el hecho de negarla. Me explicaré. No voy a hacer aquí una lista de los políticos que están condenados o imputados en casos de presunta corrupción, porque el espacio del que dispongo para el artículo no me sería suficiente para hacerlo. La corrupción de alcaldes, regidores, cargos de confianza, etc., en todos los partidos, nos salpica cada día en todos los noticiarios y periódicos hasta que nos llena de vergüenza, sobre todo al ver que nadie dimite de su cargo si no es echado por su partido, ni nadie pide perdón por el “error” cometido. Muchos ciudadanos de a pié ya no sabemos en quién podemos confiar, y eso genera desengaño e irrita los corazones. ¿Qué se esperaban que haría la ciudadanía tal y como está la situación? En nuestra España, los políticos, como muy bien afirma el señor Anson, han gastado mucho más de lo que podían -todo valía para comprar votos-, y por eso han creado la enorme deuda social que ahora estamos pagando-. Y en ese punto no se pueden concretar partidos Nacionales ni los de las CCAA, porque todos han hecho lo mismo. Seamos objetivos. Tenemos carreteras que no van a ningún sitio, palacios sin terminar, aeropuertos sin aviones... El despilfarro habido daba una vergüenza que ahora, cuando los muchos errores de la clase política nos han metido en la crisis, se ha convertido en rabia. Familias en la pobreza, gente sin trabajo, la pequeña y mediana empresa enviada al garete por falta de unas ayudas que por ahora solo les llegan a las Cajas de Ahorros que, por lo visto, no fueron tan ahorradoras como parecía... La cosa está que arde. Y no, no conviene que se quite el derecho de manifestación y dejar que esa rabia pueda salir por otro sitio; creo que podría ser peligros y que todos saldríamos perdiendo. Y por último está el tema de las últimas elecciones generales cuando, estando en plena crisis a la que una presidente tan inútil como Zapatero no supo ni ver ni dar una respuesta, el PP aseguró que la tenía a punto. Yo le oí cuando lo decía. Aseguraron que bajarían los impuestos, que sabrían crear puestos de trabajo, que no se someterían a una Europa tan tirana como la que nos ahoga... Pero luego, justo después de ser elegidos, ese programa político se quedó en palabras vacías y el nuevo Gobierno ha estado haciendo todo lo contrario a lo que programó y le dio los votos. Es innegable: La política que se está practicando es tan contraria a la que se nos prometió durante la campaña, que es como si los socialistas hubiesen vencido y ahora nos impusieran el comunismo. Lo menos que podría hacer el PP es comprender el cabreo de la gente y no despreciar a los manifestantes... y admitir la más que evidente decadencia de la clase política y empezar a crear mecanismos que la eviten... Un buen ejemplo sería una ley que prohibiera que los programas políticos que los ciudadanos votamos pudieran ser absolutamente incumplidos.
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profesor y escritor
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grrossellogmailcom /10/10/16
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