www.elimparcial.es
ic_facebookic_twitteric_google

Monti, presidente "en circunstancia especial"

viernes 02 de noviembre de 2012, 07:41h
En Italia, a pocos meses de las elecciones, tanto el centro-derecha como el centro-izquierda parecen vivir una etapa especialmente difícil. En este contexto, adquieren gran importancia las palabras del actual presidente del Gobierno, Mario Monti, que, hace una semana, confirmó su disponibilidad para seguir al mando del país más allá de las elecciones de la próxima primavera. Para que se cumpla esta eventualidad, Monti impone dos condiciones: en primer lugar, que “las circunstancias políticas lo requirieran” y, segundo, que hubiera consenso en torno a su persona. Parece que, por fin, el primer ministro italiano deja la puerta abierta a esta posibilidad, declarándose dispuesto a seguir en su actual puesto “en caso de circunstancia especial”.

Desde que el conocido economista asumiera la presidencia, la imagen de Italia y su credibilidad han mejorado notablemente. El Professore ha conseguido trasmitir seriedad y rigor al escenario político-económico nacional, adoptando medidas de ajuste improrrogables e iniciando un proceso de reforma necesario para relanzar e impulsar la economía nacional. Algunas de estas medidas se están gestando y otras dan los primeros pasos, mientras unas pocas ya dan resultados. Por lo tanto, el peligro de que un nuevo Gobierno pueda interrumpir el camino reformista e, incluso, actuar “marcha atrás”, atemoriza a los socios europeos de Italia y también a los mercados. Monti es un reconocido economista, que está mostrando una gran capacidad retorica y una innata habilidad para llevarse a los periodista a su terreno. Concede entrevistas tanto nacionales como internacionales para tranquilizar a los mercados, responde con soltura a preguntas incomodas tanto en inglés como en francés –virtud, paradójicamente, no tan habitual en los políticos- para explicar su acción política. Un segundo mandato podría representar un mensaje de estabilidad, sobre todo teniendo en cuenta la actual falta de una alternativa creíble al Gobierno Monti. Los partidos políticos italianos atraviesan una etapa de descredito absoluto, desgastados por los escándalos de corrupción y la mala administración de la economía, evidenciando, además, la falta de un liderazgo claro: como muestra de esta situación, a pocos meses de la elecciones de 2013 aún se desconocen los candidatos de los principales partidos, mientras Berlusconi sigue jugando irresponsablemente al “tira y afloja” y, aunque condenado por la Justicia italiana, sigue sin confirmará su salida de política nacional. Ante un escenario tan nebuloso y el recelo de los mercados financieros por la alternativa, la decisión de prorrogar su mandato podría aparecer casi como indispensable.

Consciente de la situación crítica en la que se encontraba Italia, Monti fue el promotor de unas reformas económicas bien recibidas por la Unión Europea y los Estados Unidos. Por eso, un segundo mandato podría resultar beneficioso para el futuro de la UE y su economía. El ex comisario apuesta por mejorar la gobernabilidad y la integridad fiscal de la UE, por un nuevo protagonismo de la Europa en la geopolítica internacional (sobre todo en temas de seguridad) y por fortalecer el euro como conditio sine qua non para la recuperación de la economía mundial. Monti recomienda alcanzar mayor unión política y aprobar nuevas medidas en el campo fiscal porque es consciente de que Italia -y España- están pagando un precio insoportable por sus préstamos debido a las dudas que despierta el Euro. Admirado dentro y fuera de Italia, apoyado por todas las instituciones y gobiernos europeos, su presencia podría ser una garantía de que Italia “siga haciendo su parte”, evitando tentaciones populistas o demagogias y alejando definitivamente un nefasto pasado aún tan cercano. Una Italia fuerte y estable, política y económicamente, resulta necesaria para el futuro de Europa.
¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (4)    No(0)

+
0 comentarios