crónica económica
Nuevo aviso de Draghi a Mariano Rajoy
jueves 08 de noviembre de 2012, 21:47h
El Banco Central Europeo ha mantenido los tipos de interés en el 0,75 por ciento, tal como habían adelantado, sin resquicio a la duda, analistas de toda laya. Los periodistas mascullaban horas antes la posibilidad de que Mario Draghi dejase caer una futura rebaja de tipos, o añadiese alguna palabra más sobre el ten con ten entre Mariano Rajoy y el Banco Central Europeo y el resto de socios de la eurozona en torno a una eventual solicitud de rescate.
Su rueda de prensa, que comenzaba puntual (con sólo dos minutos de retraso), discurrió por los derroteros habituales. “Las expectativas de inflación están fuertemente ancladas” y demás jerga bancocentril. Una vez justificado que el BCE mantuviese unos tipos tan bajos por la debilidad de la economía de la unión monetaria, los periodistas empezaban a lanzar sus preguntas, dirigidas sobre la situación de sus respectivos países, y también sobre Italia y España, y especialmente sobre nuestro país.
A la primera pregunta sobre España, Mario Draghi se atuvo al guion prestablecido: 1) Corresponde al gobierno de España, no al BCE, solicitar el rescate, 2) el Gobierno conoce perfectamente las condiciones asociadas al programa de compra de bonos (al que Draghi se refiere con el acrónimo OMT), y 3) El BCE está preparado para actuar tan pronto como el Gobierno de España lo solicite. En una segunda pregunta sobre España, que vino a continuación, Draghi repitió, 1, 2, 3, la misma respuesta.
Minutos antes, cuando todavía no habían desenvainado los periodistas, Draghi presumió de que el mero anuncio de que planeaba adquirir deuda española e italiana sin límite pero sujeto a un condicionamiento de sus políticas ha calmado los mercados, que ya no se muestran tan nerviosos sobre las deudas de Italia y España y sobre la suerte de la moneda. El gobierno español también lo ha observado, y se ha valido de esa baza para retrasar su solicitud de rescate.
La primera periodista que le ha preguntado por nuestro país, de hecho, ha dicho que “Rajoy hesitates”, es decir, “Rajoy duda”. No duda. Gana tiempo mientras espera que sus medidas surtan algún efecto, y mientras pide a todo el mundo que las condiciones del rescate no sean muy gravosas.
Y es entonces cuando Mario Draghi ha lanzado un torpedo en la línea de flotación del barco popular. Llegado el caso de un rescate, en el que el BCE inicie una compra masiva de deuda, la institución no puede “asegurar por adelantado el impacto del OMT”. Mariano Rajoy había dicho anteriormente que él solicitaría el rescate en el caso de que el órgano regulador garantizase una prima de riesgo por debajo de los 200 puntos.
Draghi ha reconocido los “progresos significativos” que ha hecho España en las reformas, pero llama a nuestro país a continuar por ellas. En definitiva, le ha venido a decir a España que no confíe en que la compra de bonos (OMT) es la panacea, y que si quiere salir de esta de verdad, el gobierno está sólo y debe hacerlo con su política de reformas. El BCE sólo puede acompañarle un tramo para evitar que caiga. Y ya está.