www.elimparcial.es
ic_facebookic_twitteric_google

crónica económica

Grecia, ¿lo peor está aún por llegar?

domingo 11 de noviembre de 2012, 18:20h
Comienza la enésima semana decisiva europea. Pero, en esta ocasión no es España el centro de atención, sino Grecia con su sempiterna deuda, una deuda que le acompañará por años sin término y que se ha convertido en un grave problema para el país y para Europa toda.
En la noche del domingo al lunes se votan los presupuestos generales de Grecia. Incluye nuevos recortes, de 9.500 millones de euros. Los recortes alcanzan al generosísimo sistema de pensiones heleno, sin parangón en el resto de Europa, por lo menos hasta que empezaron los recotes. La Administración, concebida no como una organización funcional sino como un depósito de favores políticos. También se recorta la sanidad y algunas prestaciones sociales. Estos recortes de gasto van en línea con la necesidad, que es de Grecia pero también de España, de recortar el nivel de vida. Cuando se dice que hemos vivido por encima de nuestras posibilidades no se tiene en cuenta que ahora nos toca vivir por debajo (es decir, ahorrar), para pagar lo anterior y llegar a un equilibrio. La parte de pagar también se incluye en los presupuestos griegos: mayores impuestos y tasas.

A cambio de este nuevo esfuerzo de austeridad, Grecia recibirá un nuevo tramo de ayuda, sin el cual el país se vería abocado a suspender pagos. La amenaza de suicidio financiero por parte de Grecia (“como no me ayudes, reviento el euro”) no tiene ya la efectividad de antes, y el gobierno de Samaras, de la formación conservadora Nueva Democracia, tendrá que hacer algo más que lograr que se aprueben los presupuestos. Uno de los problemas de estos años es que las medidas pasaban el Parlamento sin mayor dificultad, pero luego, sencillamente, no se ponían en práctica.

Esta ayuda podría llegar a liberarse la semana que entra, pero no es lo probable. Aunque sólo sea porque ya lo ha adelantado el ministro alemán de finanzas, Wolfgang Schaüble: “Me temo que no seremos capaces de alcanzar una decisión sobre Grecia la próxima semana”, dijo el pasado martes durante una conferencia en Hamburgo. Y advirtió: “Lo peor para Grecia está aún por llegar”. ¿Es así? Estos nuevos recortes, que acaso haya que ampliar a mitad del próximo año, ¿serán suficientes para frenar la carrera de aumento de la deuda de Grecia?

Vamos a recordar algunos datos. El déficit pasará del 6,6 por ciento sobre el PIB este año al 5,5 el año que viene, y la deuda alcanzará en 2013 el 189 por ciento del PIB. En cantidad, la deuda se reucirá un poquito: de 346 millones de euros este año a 340 en 2013. Pero el año que viene será el sexto consecutivo de recesión, por lo que el porcentaje de esa deuda sobre la producción crecerá. Ese decrecimiento, que este año ha sido del -6,5 por ciento en 2012, será del -4,5 el curso siguiente. El paro, que alcanzó el 25,4 por ciento en agosto de este año, da una idea de la parálisis de la producción allí.

Mario Draghi ya ha dicho que no va a prestar la capacidad financiera del BCE a los esfuerzos de Grecia de controlar la deuda. Es lógico. Primero tiene que dar muestras de que política, institucionalmente, es capaz de encauzar la situación. Pero, ¿puede hacerlo? ¿Qué opciones le quedan? Tenemos dos testimonios valiosos.

Uno de ellos es el del director del FMI (no director-gerente, que es Christine Lagarde). En realidad, el ex director, porque acaba de abandonar el puesto: Arvind Virmani. Dice que “ha sido mi visión desde comienzos de 2010 que la deuda de Grecia no se puede hacer sostenible sin una quita drástica, eso a lo que se llama eufemísticamente reestructuración, por muchas reformas y recortes que lleve a cabo el gobierno griego.


Otra valoración es la del think tank eropeo Bruegel. En un informe dedicado a Grecia titulado: “La trampa de la deuda griega: un plan de escape", proponen dos cosas. Una de ellas es que un modo de no aumentar la deuda es, literalmente, no hacerlo. Y, eso sí, reestructurarla (eufemismo de lo que ya sabemos) para que el país no perezca ahogado por su endeudamiento.

Dice el informe: “Una solución creíble pasaría por la reducción de la tasa de préstamos oficiales a cero hasta 2020 (es decir, cortar los préstamos), una extensión de la maduración de los préstamos oficiales (esto es, cobrar los préstamos ya concedidos en un futuro incierto), e indexar la cantidad de todos los préstamos oficiales al PIB de Grecia”. Si se sigue este plan, señala el informe, “el ratio de deuda caería por debajo del 100 por ciento en 2020, “y en el caso de que la economía se deteriorase aún más, no harían falta nuevos acuerdos”. Por otro lado, “si el crecimiento es mayor de lo esperado, los acreedores oficiales se beneficiarían más”.

Sea lo que sea, lo cierto es que la salida de Grecia de la trampa en la que ella se ha metido pasará al menos en parte por que quienes le prestaron dinero asuman graves pérdidas.
¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (4)    No(0)

+
0 comentarios