Las cuentas del Gobierno, que
empezaban a cuadrarle, hablaban del mantenimiento del empleo privado, un PIB que cae menos entre julio y septiembre, un déficit público que es más bajo en septiembre que en agosto (pese a que se suele acelerar en los últimos meses), y una balanza por cuenta corriente muy positiva.
La demanda interna sigue deteriorándose por varios motivos: el desapalancamiento de empresas y familias, el parón (aunque sin marcha atrás) del gasto público, la contracción del crédito y las dentelladas de los impuestos. Pero eso se compensa con una mejora del sector exterior, que se facilita por la mejora de nuestra competitividad. Esa mejora ha venido, hasta el momento, de un aumento del paro, y los datos de empleo privado y de salarios hacen pensar que ahora viene de la rebaja de costes laborales.
Aquí está la palanca de la recuperación española, en el sector exterior. Pero esa palanca tienen que accionarla las economías de fuera. Es decir, dependemos de la recuperación global. Ésta llegará. Pero según
The Conference Board no será el año que viene. El mundo creció un 3,8 por ciento en 2011, crecerá un 3,2 este año y un 3,0 por ciento en 2013. Luego el crecimiento global, aunque sigue dándose el año que viene, continúa aminorándose.
Según el economista jefe de The Conference Board, Bart can Ark, los países siguen corrigiendo los desequilibrios acumulados en el boom, “pero a diferencia de 2010 y 2011, los mercados emergentes no tiraron de la cuerda en 2012, y tampoco lo harán en 2013. La incertidumbre que se produce en varias regiones (desde la cuestión postelectoral del precipicio fiscal en los Estados Unidos a la transición en el liderazgo en China y las reformas en la unión europea) tendrán impactos globales en medio de un lento comercio internacional y una tibia inversión extranjera”. Ese es el contexto de nuestra ansiada recuperación.
Por otro lado, The Conference Board no se plantea objetos de análisis tan lejanos como
el mundo en el año 2060, como ha hecho recientemente la OCDE. Pero sí
cómo será el crecimiento entre 2014 y 2018 y entre 2019 y 2025. En las previsiones medias, Europa crecerá un 1,2 por ciento de 2014 a 2018 y lo mismo hasta 2025. En este año, Europa representará el 17,4 por ciento del PIB mundial, cuando ahora es el 20,2. China crecerá un 5,5 por ciento de media hasta 2018 y el 4,9 por ciento en 2025, y su peso en el mundo, que es del 16,4 por ciento, será del 22,3. Mientras que el peso que tienen los Estados Unidos en la economía global se mantendrá igual: Es del 18,2 por ciento ahora y alcanzará el 18,4 en 2025.