www.elimparcial.es
ic_facebookic_twitteric_google

sevilla - betis (21:30/Canal+)

La batalla del Guadalquivir recupera la guerra de guerrillas para el derbi sevillano

viernes 16 de noviembre de 2012, 18:52h
El derbi sevillano acapara los focos de la undécima jornada de la Liga BBVA. El enfrentamiento fratricida más tensionado del balompie nacional regresa a escena aliñado por un ambiente enrarecido en el que el equilibrio nervioso parece estar a punto de romperse en cuanto que el balón eche a rodar en el Sánchez Pizjúan. Sevilla y Betis llegan al choque tras perder en sus correspondientes partidos. Los verdiblancos cayeron con sonrojo en su estadio ante uno de los colistas, el Granada, mientras que el técnico sevillista achacó a sus jugadores falta de "respeto al club y actitud" en su derrota bilbaína. Además, por si un partido de este tipo no tuviera los condicionantes inherentes de un duelo de máxima intensidad, Del Nido ha decidido permitir el regreso de los ultras del Sevilla, los Biris, en la semana del derbi. La batalla está servida.


La rivalidad entre el Sevilla Fútbol Club y el Real Betis Balompié se ha concebido de forma tradicional como una cuestión de identidad sevillana. La aproximación temporal del derbi significaba un incremento en la presión arterial de los aficionados al asomar la semana previa al partido. Un victoria del club rival se convertía en una suerte de via crucis que acompañaba al hincha derrotado desde su trabajo hasta la comida familiar, pasando por la charla del bar. Un buen balance en los choques frente al rival sevillano transformaba una mediocre clasificación liguera en una buena temporada. Sin embargo, con el crecimiento deportivo de ambos equipos a finales de los 90 y en la primera década del actual siglo, el cariz folcrórico del derbi adquirió tintes de rivalidad absoluta. La picaresca hispalense cedió terreno a la tensión y, en algunos episodios infames de la historia de este partido, convirtió la agresividad en bandera.


Este cambio de concepción se comprobó tras el anuncio del fichaje de Miguel González "Michel" para acopar el banquillo sevillista. El entrenador madrileño observó en su presentación como la prensa local cuestionaba su llegada por haber compartido equipo con Pepe Mel -técnico del Betis- en su etapa de futbolista. Es entonces cuando Michel, sorprendido por una situación semejante, comprende dónde ha desembarcado y comparte con todos detalles de su vida personal que habían permanecido en secreto. En el apartado de lo estrictamente privado.


"Que nadie vaya a pensar que Pepe Mel y yo somos amigos. Le conozco desde los 12 años pero ahora no somos amigos, no hay cariño. Han pasado cosas en nuestra vida, personales, muy personales, muy íntimas, que tienen que ver con que yo he preferido dejar de tener una amistad con él que antes sí tenía. ¿Cuánto hace que no hablamos por teléfono o que no tenemos una conversación fluida? Casi cinco años".

Su impuso la necesidad de aclarar este punto para cercenar de manera definitiva cualquier nexo con el entrenador del rival directo. Esta es la última muestra de la escalada de tensión que vive este derbi. Un duelo entre clubes que se ha trasladado a otros escenarios de forma violenta en demasiadas ocasiones. No en vano, cabe recordar el botellazo que sufrió Juande Ramos en 2007 y los incidentes que acaecieron en el "derbi chico" que disputaron Betis B y Sevilla Atlético en agosto de 2009, donde aficionados radicales del Sevilla sufrieron la carga de la policía a caballo y el partido concluyó con cuatro expulsados. Más próximo en el tiempo, y en un plano todavía más ajeado del profesionalismo, hace cuatro meses, aficionados del Sevilla se enzarzaron en una batalla literal con aficionados del Betis en un torneo entre peñas del equipo verdiblanco que se disputaba en la ciudad deportiva del Betis. El saldo de la reyerta fueron 18 detenidos.

El colofón de este paseo del derbi del Guadalquivir por el lado radical del fútbol concluye esta misma semana. José María del Nido, que había mantenido una relación muy tensa con los Biris Norte, el grupo ultra sevillista, decidió tender una mano a los radicales para "recuperar el colorido y la animación de la grada baja del fondo norte" del coliseo sevillano. Tras una guerra dialéctica conformada por amenazas de diversa índole, el presidente hispalense reabre las puertas a un grupo de aficionados que exhibieron la cota máxima de la escalada de tensión del derbi: en 2003, un guardia de seguridad recibió una brutal paliza por parte de ultras sevillistas ante la mirada de millones de espectadores.


Duelo de dos equipos con inercias diferentes

El plano deportivo ofrece un enfrentamiento de estilos, de diseños de plantilla y de inercias. Ambos clubes llegan al derbi tras perder en la última jornada liguera, si bien el golpe ha podido erosionar más la confianza verdiblanca. No en vano, los pupilos de Pepe Mel, que siguen instalados en un meritorio cuarto puesto en la clasificación, perdieron en casa ante el Granada, penúltimo. Los sevillistas, por su parte, cayeron en Bilbao y sufrieron la reprimenda pública de su entrenador, que aseguró en rueda de prensa que la derrota llegó por "cuestiones que tienen que ver con el respeto a una camiseta" y se negó calificar el rendimiento de sus jugadores en la primera parte "para que no se enfade nadie".

Sin embargo, ejecutando la salvedad de la última jornada, Sevilla y Betis han evolucionado en este arranque de temporada de manera diferente. Los verdiblancos han repuntado en las últimas jornadas tras imponerse al Getafe por dos goles a cuatro, disfrutando de la vuelta de Beñat al centro del campo y de Rubén Castro a la delantera. La solidez del bloque de Pepe Mel ha encontrado el tono colectivo para recuperar el juego ofensivo y alegre con el que enamoraron el pasado año.


La lesión de Trochowski y la irregularidad de Reyes suponen los dos grandes obstáculos que ha encontrado el Sevilla en esta Liga BBVA. A pesar de arrancar el campeonato de forma inmejorable tras ganar al Real Madrid en el Pizjuán, la creatividad del centro del campo se ha visto mermada y el aspecto físico -con la inestabilidad de Medel- confían demasiada responsabilidad al acierto de Negredo y Navas. Este esquema ha complicado la clasificación sevillista tras encadenar una derrota en Zaragoza y un empate en casa ante el Levante.

La apuesta por el juego combinativo del Betis llega al Pizjuán con la posibilidad de hacer sangre ante las grietas defensivas del Sevilla para conseguir la tercera victoria consecutiva en el coliseo visitante, un hecho histórico. Sin embargo, la intensidad y presión que quiere imponer el equipo local significará el principal arma del Sevilla y peligro para los heliopolitanos. Este choque de estilos decidirá si la distancia de cuatro puntos entre Sevilla y Betis se altera en esta jornada.

Nombres como Beñat, Rakitic, Negredo, Rubén Castro, Navas y Juan Carlos están llamados a decidir el derbi. Un partido que se resolverá en la guerra de guerrillas que se plantea en el centro del campo. Vuelve la rivalidad Michel y Pepe Mel, entre Sevilla y Betis. Regresa uno de los partidos más intensos e interesantes que ofrece el balompie nacional.
¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (4)    No(0)

+
0 comentarios