Algunas preguntas sobre Israel y Palestina
Ricardo Ruiz de la Serna
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ricardo_ruiz_delasernayahooes /22/22/28
sábado 17 de noviembre de 2012, 19:48h
Desde enero de este año, unos ochocientos cohetes y misiles de Hamás han caído sobre las ciudades del sur de Israel. A ellos se han sumado los 335 misiles que han caído sobre territorio israelí desde el 14 de noviembre. . Todos ellos han ido dirigidos contra la población civil israelí. Entonces, ¿qué debería hacer Israel?
Hamás lleva gobernando la Franja de Gaza desde el año 2006. Tras expulsar a los miembros de Fatah, impuso un control férreo sobre la población y la convirtió en rehén. A pesar del apoyo internacional que Hamás ha recibido, ha centrado sus esfuerzos en incrementar los ataques y la violencia contra Israel en lugar de mejorar las condiciones de la población de la Franja. En los últimos diez años, Hamás ha lanzado unos 12.800 misiles y cohetes sobre Israel. Entonces, ¿quién atacó a quién?
La semana pasada, en un lapso de 24 horas, 80 misiles de Hamás cayeron sobre el sur de Israel, es decir, más de tres misiles por hora. Israel ha tenido que invertir millones de dólares en refugios antimisiles y en el sistema de defensa Kipat Barzel. Los niños del sur de Israel llevan días sin poder ir al colegio encerrados en los refugios antiaéreos. El mayor apoyo de Hamás es la República Islámica de Irán, que financia y dota de armamento a los terroristas. ¿En qué invirtió Hamás los centenares de millones recibidos para ayuda al desarrollo? ¿Dónde están los resultados de los esfuerzos de la Unión Europea, los países árabes, la Conferencia Islámica…?
Cisjordania goza de unos niveles de crecimiento y desarrollo que jamás se habían alcanzado antes. Gaza sigue sumida en la pobreza y padeciendo un liderazgo que prefiere el terrorismo a la solución pacífica. Tras la retirada unilateral israelí de la Franja y el ascenso al poder de Hamás, algunos creyeron que tendrían que dejar los explosivos y ponerse a gobernar. Habría que empezar a construir y crear en lugar de organizar atentados. Por desgracia, se equivocaron. Hoy los palestinos de Gaza siguen sufriendo la opresión de una organización financiada desde el extranjero y dedicada al terrorismo contra Israel y contra los disidentes palestinos. Cada vez que Israel se defiende, Hamás se parapeta tras los civiles. ¿Dónde están los depósitos de armas y explosivos? Junto a las guarderías y los colegios, bajo los centros médicos y las oficinas, ocultos en edificios de apartamentos. ¿Quién está utilizando a los civiles como escudos humanos?
Hamás ataca a Israel porque sabe que ganará siempre. Si no hay reacción, su agresión quedará impune y podrán continuar con ella. Si Israel se defiende, se esconderán tras los civiles de la Franja y explotarán los éxitos propagandísticos. Ocurra lo que ocurra los terroristas ganan. Saben que una foto conmovedora es tan efectiva como muchos misiles, muchos explosivos, muchos cohetes. Saben que nadie difundirá la foto de la madre israelí aterrorizada, del niño israelí herido, del padre israelí llorando la muerte de su hijo mientras lo sostiene en brazos. Saben que nadie dará voz a los palestinos cansados del terrorismo y la violencia sino sólo a aquellos que prefieren la guerra a la paz. La producción masiva de vídeos de propaganda en favor de Hamás se llama coloquialmente Pallywood, como un documental que denunciaba la formidable maquinaria propagandística de Hamás y sus aliados. Las escenas montadas, las fotos retocadas, los posados y las representaciones se difunden a través de internet para un público que –legítimamente- se conmueve por el sufrimiento ajeno. Ahora bien, el sufrimiento que se muestra jamás es el de los israelíes. No se escuchan las sirenas de Esderot, ni de Hof Ashkelon. Sus nombres apenas resultan familiares. Las paradas de autobús antimisiles, los colegios con refugio antiaéreo, las alarmas constantes… ¿Quién habla de eso?
Hamás controla una industria aterradora que produce por igual atentados terroristas, ataques con misiles y vídeos de propaganda. El control de lo que ocurre en Gaza es férreo y la libertad de prensa y de expresión jamás visitó ese territorio. La opinión pública tiende a ponerse de parte de quien sufre pero, en este caso, el sufrimiento de los israelíes es silenciado, eliminado, soslayado por una cobertura informativa profundamente emocionante y conmovedora pero parcial y, a veces, directamente falsa. Sin duda los palestinos viven en condiciones terribles y durante estos seis años Hamás se ha preocupada de empeorarlas cuanto ha podido. ¿Quién habla de las violaciones de derechos humanos de los palestinos a manos de Hamás? ¿Quién menciona las torturas, las detenciones ilegales, los asesinatos?
El gran problema de Oriente Medio no es la existencia de Israel sino la ausencia de derechos humanos, democracia y Estado de Derecho. El gran problema de Oriente Medio no son el islam, el judaísmo ni el cristianismo. El gran problema son los Estados que financian el terrorismo, la utilización de los civiles y las víctimas como moneda de cambio, la represión de toda disidencia y toda apertura y la incitación al odio contra Occidente y todo aquello que Israel representa.
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Analista político
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