¿Cuándo se aplicará la tecnología al fútbol?
domingo 02 de diciembre de 2012, 09:52h
Entre los deportistas, y en este caso, los futbolistas existe una gran indignación por la resistencia de aplicar las nuevas tecnologías para ayudar al arbitraje de los partidos.
El llamado ojo de halcón en el tenis, por ejemplo, demuestra si la pelota ha entrado o no en la pista, si ha rozado la línea o, en fin, si el punto es válido o no. Y los jugadores y el público se quedan tranquilos. Pues la decisión es inapelable.
En el béisbol americano, los árbitros llevan un pinganillo puesto y desde una mesa de control, con cámaras en todos los rincones del estadio, ayudan a que las decisiones sean justas.
En el fútbol se podrían evitar muchas injusticias y muchas broncas si se aplicara algo tan sencillo como el arbitraje electrónico. Se utilizaría sólo en casos extremos, pero eso evitaría que los llamados goles fantasmas, los fueras de juego y otras incidencias decisivas de los partidos se resolvieran con rigor. Y, además, así se evitarían muchas injusticias y muchos ataques entre jugadores, directivos y árbitros.
Parece inaudito que las autoridades futbolísticas se resistan a algo tan sencillo como instalar un control con expertos bien pertrechados de cámaras para ayudar al árbitro en las jugadas conflictivas.
Algunos “cromañones” del fútbol aseguran que esas polémicas son “la salsa” del fútbol. Lo que no saben es que esa salsa está anticuada y podrida y unas simples cámaras bien controladas por los expertos podrían evitar la violencia que muchas veces se desata en los estadios entre los aficionados entre sí o contra el árbitro.
Se emitiría en las pantallas la jugada de marras y nadie podría decir esta boca es mía. Hay que esperar a que los dirigentes espabilen y tomen las medidas pertinentes. La inmensa mayoría de los entrenadores, en una encuesta reciente, se han mostrado partidarios de tales medidas. Ya veremos cuándo se enteran los prebostes de la FIFA y compañía y toman cartas en el asunto. Como en el tenis. Un simple “ojo de halcón” que al segundo de producirse la jugada demuestra con toda exactitud lo que ha ocurrido.