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El planeta hermano de la tierra

jueves 06 de diciembre de 2012, 17:30h
Astrónomos europeos descubren a 42 años luz de la Tierra un nuevo planeta extrasolar que puede albergar la vida. Esta supertierra con una masa siete veces mayor que la nuestra parece disponer de un clima similar al nuestro, se encuentra a la distancia adecuada de sus estrella y además de girar alrededor de ella también gira sobre sí misma cumpliendo el día y la noche y recibiendo una energía solar semejante a la que recibimos nosotros, este nuevo hallazgo se publicará en “Astronomy & Astrophysics”. Son seis planetas en total los que giran alrededor de ese sol, “nuestro planeta hermano” gira en la órbita más externa, una órbita similar a la de la Tierra en relación con el sol y por lo tanto recibe una cantidad de energía parecida a la que nosotros recibimos del sol, según los científicos esto aumenta la posibilidad de que sea habitable, de que disponga de agua y de una atmósfera estable además del día y de la noche como acabo de explicar. Como la estrella HD 40307 es muy tranquila, su clima puede ser muy parecido al de la Tierra explica el astrofísico Guillem Anglada Escudé, de la Universidad de Gotinga. Según Hugh Jones, de la Universidad de Hertfordshire, reafirma esa teoría, esto es, que la órbita más larga del nuevo planeta hace que su clima y su atmósfera sean muy adecuados para mantener la vida.

Ambos astrofísicos concluyen afirmando que “descubrimientos como este son realmente emocionantes”...

Y aquí entro yo. Siempre he sentido pasión por la ciencia y no por la ciencia ficción sino por la “ficción científica” esto es, hechos que de alguna manera más o menos lejana pueden convertirse en realidad. La emoción de esos científicos es la emoción que nos produce el hecho de vivir y de sentir de emocionarnos cuando intuimos que algo va a ocurrir. No es “La guerra de las Galaxias” ni una de monstruos son cosas que se atisban y que intuimos que pueden llegar a ser realidad, se nos acelera el corazón, segregamos más adrenalina. La “ficción científica” y más aún la “divulgación científica” es algo que aparece cíclicamente en mi obra literaria, la pasión por explicar al lector lo que va a ocurrir, hechos que quizá no vean nuestros ojos pero sí los de nuestros hijos, deseamos vivir más para poderlo ver también y si no que nos lo dejen ver desde el otro mundo, en este caso ponernos en contacto con ese exoplaneta tan enormemente parecido al nuestro en todo. Aquí empieza la fantasía de los extraterrestres, de los platillos volantes, de “ET.”, de “Encuentros en la tercera fase”. ¿Cómo será esa supertierra, nuestro planeta hermano?, ¿quién lo habitaría?, ¿ cómo serán su amaneceres y sus crepúsculos?, ¿cómo será su mar y sus montañas?, ¿cómo será el sonido del viento, de su viento a 42 años luz del nuestro?, ¿ de haber cómo serán sus habitantes, sentirán la nostalgia, la melancolía, la soledad, la pena, el amor o el odio?, ¿ serán buenos o malos?, ¿ qué escala de valores podrán tener?, ¿ cuáles serán sus valores?, ¿ serán solidarios o individualistas?, ¿ sentirán la compasión, esa virtud tan noble que sentimos en determinados momentos los humanos?, ¿sentirán el amor?, ¿ harán por amor cosas inverosímiles?.

He publicado libros sobre los desiertos de Marte, sobre el hielo de la Luna, sobre el Cambio Climático, sobre la Hibernación, sobre los cometas que van a impactar, sobre la “fecundación in vitro” mucho tiempo antes de que esto fuera posible, han hecho alguna película sobre estos libros, me he documentado, he dedicado muchas horas de mi vida a investigar, a memorizar y aprender sobre estos temas, he estado en bibliotecas, me he quemado las pestañas pero sobre todo he soñado al poder escribir sobre todo esto; personalidades muy relevantes he tenido el placer de conocer y de tenerles como amigos cuando me presentaban estos libros, pero siempre he sentido una melancolía extraña que ahora vuelvo a sentir cuando descubren una supertierra, una “hermana tierra” que podría ser habitable pero que yo ya no podré ver, esto es quizá lo único malo de morir pues morir tiene muchas ventajas pero en este momento que leo la noticia siento esa desventaja terrible para mi fantasía y para mi corazón. Pido a Dios que me deje ver desde más allá de mi muerte terrena esa supertierra habitable, el HD40307g que se encuentra a 42 años luz de nuestro mundo.
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