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De toritos bravos y cabestros mansos

José Antonio Ruiz
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jantonruytelefonicanet/9/9/20
viernes 07 de diciembre de 2012, 21:00h
Lo que va de Miguel Hernández a El Fary. El día que toda esta pandilla de ungidos por la historia para gestionar la libertad de un pueblo se decida a reformar la Constitución, que ya va siendo hora, no estaría de más que incluyera un artículo, aunque fuese a la remanguillé, que dispusiera la obligada observancia de su cumplimiento, mayormente para evitar que se incurra en el sistemático incumplimiento de los preceptos constitucionales, tal cual sucede con muchas sentencias del Supremo y del Constitucional.

Menos alegatos histriónicos en defensa de la Carta Magna, tan propensa a sobreactuaciones impostadas y sentidos golpes de pecho…, y más vergüenza torera. ¡Un poquito de por favor!

Este país no resiste una pensada racional. Rubalcaba aboga por «cumplirla y adaptarla a los tiempos», pero una vez más no se sabe muy bien si viene o si va. ¡Ay! Si fueran sinceras sus palabras y fuese Alfredo gente de fiar, siendo como es de los contados a quienes le funciona la cabeza.
Jesús Posada, por el contrario, es partidario de dejarla estar como está, pues estando España como está, no está por la labor de acometer «aventuras revisionistas de dudosos resultados». Se nota que el presidente del Congreso sólo lee a Ignacio de Loyola y en este aspecto no le acompaña mucho el desafuero reformista. Haces bien, querido Jesús, en no estresarte, que dicen que es malo para la piel y te puede salir un sarpullido de acné juvenil.

No me cabe ninguna duda de que el PSOE tiene argumentos para presumir de ser el partido que más se parece a España, estando como está España hecha una mierda. Claro que al paso que vamos, el PP le va a andar muy pronto a la zaga.

A veces ser coherente con las ideas es una manera de perseverar en el error. La cinética del corpus electoral tiende siempre hacia la inercia; y si no, que se lo digan a los votantes que han vuelto a confiar en el rey Arturo. Y la cinética del corpus político, hacia la tontuna, dicho sea con todo respeto.
España es un país de estados de opinión en permanente estado de shock. ¿Cuántos profesionales de la política que hablan sin conocimiento de causa han leído la Constitución? No creo que el sistema falle porque la Carta Magna se haya quedado desfasada, sino porque los anti constitucionalistas están ganando claramente la partida. En el Reino Unido, pongamos por caso, no tienen constitución escrita, ni falta que les hace, ni sus políticos necesitan levantar acta notarial de sus compromisos con el electorado. Siendo esto así, doy fe por experiencia que nos sacan varios cuerpos de ventaja en esto del Zóon politikon aristotélico.

Ojalá todos los graves problemas de este país (empezando por el derecho al trabajo) se arreglasen reformando una Constitución ignorada y vilipendiada por muchos de aquellos que tienen encomendada su tutela.

De catalanismos camorristas y españolismos trogloditas. En este puto país nuestro sin remedio posible, no me explico cómo nos las apañamos. Al final siempre acabamos devaluando el debate de la categoría a la banalidad y preguntándonos si fue el ex de Halle Berry o su actual pareja quien comenzó la pelea el Día de Acción de Gracias. Para el caso, igual me da que me da lo mismo, porque en uno y otro caso el ataque de cornamenta estaría más que justificado, estando como está la moza más rica que una galleta de Tostarica rebañada en chocolate negro.

El ministro Wert ha conseguido sorprendernos al confesar su rendida admiración por El Fary, que en paz descanse, el mismo que cantó al torito guapo: “…Que nadie lo toque, que lo dejen tranquilo y no lo provoquen; ese toro bonito ya nació pa sementar, y además de bravura tiene pinta de don Juan. Vaya torito, ay torito guapo, tiene botines y no va descalzo”.

No entiendo al tal José Ignacio, que tiene nombre de culebrón caribeño. Todavía no tengo claro si es un machote, una nenaza o un incauto; si va de chulapón, es un blando o carece de cintura. Primero se adentra en la jungla lanzándose en liana como Tarzán de los monos, con la mano agarrándose el huevamen, tal cual Javier Bardem en Jamón Jamón de Bigas Luna, dispuesto a hacer lo que hubiere que hacer para que el padre que lo desee pueda escolarizar a sus hijos en español, a cuenta del dichoso borrador de Ley Orgánica de la Mejora de la Calidad Educativa. Y luego, en lugar de rematar la faena entrando a matar hasta la bola, va el baranda y después de lanzar el órdago, se caga en los pantalones.
Cierto que la consejera catalana de Educación, Irene Rigau, no tiene educación, pero se aprovecha de que goza de inmunidad diplomática. Pero que el señor ministro recule de manera tan vergonzante tras el numerito de la chorla, no es propio de hombretones como él, por más que presuma de ser como un toro bravo que se crece con el castigo.

Dicho sea con ironía, menos mal que tras el gatillazo independentista del 25N el nacionalismo con faja y barretina estaba en las últimas. Porque si Mas llegar a conseguir mayoría absoluta, algunos ya llevaríamos varios días viviendo en el exilio forzoso, so pena de quedarnos en España y exponernos a una purga.

Wert no es franquista, como sostiene con otro de los gloriosos editoriales conjuntos la prensa mamporrera del régimen catalanoide. Simplemente, como un mal portero, se ha quedado a media salida y se la han colado por toda la escuadra, ante la atenta mirada de muchos insignes de su propio partido, que no sólo se han abstenido de acudir en su ayuda sino que además le han afeado su comportamiento, al sentirse más ofendidos incluso que los independentistas más fervorosos para con la causa.

Si no fuera porque a Aznar no le queda tiempo para otra cosa después de sus interminables sesiones de abdominales, ni que a Felipe tampoco le quedan fuerzas ni resuello para otra cosa después de ir de aquí para allá abriéndole puertas a Slim, me atrevería a dar por hecho que uno y otro volverían a la carga hartos como están de haber dejado su legado en manos de unos principiantes.

Está el país tan chungo, que puestos en lo peor creo que hasta nos conformaríamos con el primer gobierno de ambos partidos para interpretar una secuela de Los mercenarios (The Expendables), aunque para hacer el reparto hubiese que recurrir a actores salidos de un casting en el IMSERSO en plan Sylvester Stallone, Mickey Rourke, Bruce Willis y Arnold Schwarzenegger.

Claro que escuchando a Josemari y a González, cualquiera podría llegar a la equívoca conclusión de que cualquier tiempo pasado fue mejor, cuando tampoco fue para tanto aunque lo parezca comparado con lo que hay.

Por lo pronto, a falta de secuelas que están por venir, alguien debiera asumir la responsabilidad de inhabilitar al rey Arturo antes de que haga más tonterías y siga gastando el dinero de todos los contribuyentes con iniciativas chorras como la de convocar una cumbre en defensa del modelo educativo catalanoide y gastarse una pasta el pasajes de avión y hoteles para ir a Bruselas a quejarse de ser víctima del facherío re centralizador españolista. ¡Y nos reíamos del bueno de Ibarretxe cuando habló por primera vez de la necesidad de internacionalizar el conflicto!
Inmersión lingüística: nazismo en estado superlativo. Nazi es la llamada al boicot de la que ha sido objeto la actriz Carmen Machi, que estos días interpreta en el Teatre Lliure de Barcelona Juicio a una zorra, por parte de un sujeto que se gana la vida haciendo de payaso pero de los chungos, un tal Toni Albà, que no le perdona que firmara el manifiesto en favor del federalismo y en contra de la secesión de Cataluña.
Los hay que van de catalanes de pro, divinos de la muerte, y son más paletos ibéricos que el jamón ¡Ya quisieran! Está Arturo más obsesionado con su delirio independentista que la modelo Bar Refaeli de salir en pelotas en Twitter.

Los dictadores, como los mafiosos, siempre han tenido un esquema de valores muy peculiar a la hora de hacer compatible la tortura del disidente con la defensa de los derechos del cerdo. En Cuba, pongamos por caso, los exégetas de Castro se proponen prohibir el baile del reggaetón porque dicen que denigra a la mujer y proyecta una imagen frívola del régimen que nada tiene que ver con la realidad de la isla.
Ajenos al remordimiento, en Brasil, entretanto, han elegido a su Miss Bumbum, la moza con el trasero más espectacular de la canarinhna.

Lo que no tiene un pase es que el Gobierno deje de pagar la cotización a la Seguridad Social de 85.000 cuidadores de dependientes, y siga habiendo dinero para capulladas varias.

Puta España. Llámame demagogo, pero deja que te diga que no mereces la pena.

A Edu Pinto, un niño de 6 años, con síndrome de Guillen Barre, y una esperanza de vida de tres años. Ha escrito una carta al Rey para pedirle que hiciera lo que esté en su mano para conseguir que un especialista acceda a operarle. Le pide “Una oportunidad para vivir”. Don Juan Carlos ha contestado a la misiva, donde felicita al niño por su fortaleza, y la ha reenviado a Sanidad, que lo mismo está a otra cosa con el lío que se ha montado a cuenta de la privatización de la gestión.
Si no fuera por gente como Edu, hace mucho tiempo que España habría dejado de merecer la pena.


José Antonio Ruiz, periodista

José Antonio Ruiz

Periodista

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