Rajoy, a la chita callando
jueves 20 de diciembre de 2012, 09:31h
Como dice Luis María Anson en un artículo recién publicado, “ni medias tintas. Ni paños calientes. Ni merengosidades al uso. La decisión de Arturo Mas y ERC, que en sí misma es una traición a España, exige la réplica contundente de Mariano Rajoy y de los partidos nacionales. No se puede contemporizar con los secesionistas. O aceptan someterse a lo que exige la Constitución para que su propuesta se apruebe o se rechace en el Congreso de los Diputados y en el Senado, o sobre ellos deberá caer todo el peso de la ley en nuestro Estado de Derecho.”
Y, por lo que se ve, el Gobierno le ha hecho caso al académico y presidente de El Imparcial. Como publicamos hoy, el Ejecutivo está dispuesto a llevar al Tribunal Constitucional las medidas impuestas por ERC de aplicar impuestos a los depósitos bancarios y otra serie de medidas presupuestarias que a todas luces parecen ilegales y para las que, además, no tienen competencias.
Y, según ha sugerido la vicepresidenta Soraya Saénz de Santamaría, con la ley en la mano se podría incluso inhabilitar y condenar a Artur Mas si sigue adelante con su plan soberanista, saltándose las leyes a la torera y convocando un referéndum sobre “el derecho a decidir”; es decir, sobre la independencia.
A Rajoy no se le mueve un pelo de la barba, pero, por lo que se ve está dispuesto a impedir que el tándem CiU-ERC campe a sus anchas como si ya fuera un Estado soberano. Es muy gallego y muy de Rajoy: a la chita callando. Aunque tampoco estaría de más que de vez en cuando diera un bufido. Más que nada para asustar un poco a esta pareja de políticos que van a gobernar la Comunidad Autónoma de Cataluña. Y para contentar a la inmensa mayoría de españoles, que están deseando que el presidente le dé una buena colleja al nuevo Gobierno de la Generalidad. La independencia, en fin, es imposible e ilegal. Tiempo al tiempo.