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A una semana de que venza el plazo

El "abismo fiscal" de EEUU preocupa a Latinoamérica

miércoles 26 de diciembre de 2012, 10:13h
Los demócratas en el Senado y la Casa Blanca comienzan a trabajar en una nueva propuesta para evitar el temido "abismo fiscal", cuyo plazo vence la próxima semana. Una situación que ha provocado los primeros síntomas de incertidumbre en las principales economías latinoamericanas.
A una semana de que venza el plazo para que EE.UU. caiga en el denominado "abismo fiscal", los demócratas en el Senado y la Casa Blanca trabajan en una nueva propuesta para que las negociaciones con los republicanos se retomen de inmediato tras el parón navideño.

El Congreso y el presidente Barack Obama se fueron de vacaciones el pasado viernes, pero con planes de regresar a Washington esta semana para intentar cerrar en los últimos días del año un pacto que evite la combinación de recortes del gasto y aumentos de impuestos conocida como "abismo fiscal" y que entraría en vigor en enero.

Asesores de la Casa Blanca y legisladores demócratas están trabajando en una nueva propuesta para presentarla en el Senado, que tiene programada una sesión para el jueves, según informa la cadena CNN.

Se trata de presentar un plan que pueda ser aprobado con facilidad en el Senado con el apoyo de los republicanos para presionar a continuación a la Cámara de Representantes, controlada por los conservadores, a sumarse también a él.

Durante estos cuatro días de vacaciones navideñas no ha habido conversaciones entre los negociadores demócratas y republicanos. "Gobernar es una responsabilidad compartida de ambos partidos, eso significa que cada parte tiene que ceder algo y que no se puede conseguir el 100 % de lo que uno quiere", dijo Obama el viernes antes de partir con su familia de vacaciones a Hawai.

Así, el presidente parece estar dispuesto a hacer alguna última concesión en aras de lograr un acuerdo contra el "abismo fiscal". Obama ya ha hecho importantes concesiones, como él mismo recordó la semana pasada, al subir de 250.000 a 400.000 dólares anuales el umbral de los hogares que, a su juicio, deben pagar más impuestos para que aumenten los ingresos del Estado.

Mientras, el llamado "plan B" presentado por el presidente de la Cámara de Representantes, el republicano John Boehner, fracasó estrepitosamente al no conseguir apoyos suficientes dentro de su propio partido.

El "plan B" de Boehner contemplaba la subida de impuestos para aquellos hogares con ingresos anuales de más de un millón de dólares y se topó con el rechazo enérgico de congresistas, en su mayoría del movimiento derechista Tea Party, que se oponen radicalmente al aumento de cargas fiscales a los ciudadanos.

Si no es posible cerrar un acuerdo global antes del 31 de diciembre, la Casa Blanca está dispuesta a aceptar, al menos, un consenso que garantice que los impuestos no subirán para los hogares con ingresos inferiores a los 400.000 dólares anuales.

Eso implicaría postergar la negociación sobre los recortes de gasto y la subida de impuestos a los ciudadanos más ricos, y prolongar una incertidumbre que está impactando negativamente en los mercados.

Las ofertas que han hecho hasta ahora Obama y Boehner parecen coincidir en un ahorro de en torno a los 2 billones de dólares en la próxima década. Los republicanos quieren que sea mitad en ingresos y mitad en gastos, mientras que Obama opta por que el porcentaje de ingresos sea mayor que el de los recortes: en torno a 1,4 billones de ingresos y 750.000 millones en gastos.

De no llegarse a un acuerdo antes de fin de año, los impuestos aumentarán para todos los estadounidenses y se calcula que las familias de clase media afrontarían un incremento promedio de unos 2.200 dólares anuales.

Esas subidas de impuestos se producirían como consecuencia del vencimiento de exenciones aprobadas durante la presidencia de George W. Bush. Por su parte, los recortes automáticos del gasto público fueron acordados por el Congreso en el verano de 2011 como mecanismo de presión para forzar un acuerdo bipartidista, que nunca llegó, sobre la reducción del déficit presupuestario y la deuda.

Los analistas alertan de que este abrupto ajuste fiscal podría devolver a Estados Unidos a la recesión en el momento más inoportuno, cuando su economía todavía se está recuperando con lentitud de la grave crisis de 2008.

Preocupación en el vecindario latinoamericano

Las principales economías latinoamericanas muestran síntomas de preocupación ante la falta de consenso en Washington. Este lunes la moneda y las acciones mexicanas caían el presionadas por la incertidumbre que genera el estancamiento de la negociación fiscal en Estados Unidos, en una jornada que se caracterizó por la baja liquidez en la víspera de la celebración de la Navidad.

Asimismo, el presidente de Colombia y uno de los principales socios de la potencia en la región, Juan Manuel Santos, abogó porque los dirigentes estadounidenses logren un acuerdo para que la economía de ese país no caiga al "precipicio fiscal" porque eso afectaría no solo a ese país, sino al mundo.

"Ojalá que estas navidades hagan reflexionar a los dirigentes norteamericanos para que se pongan de acuerdo y no permitan que la economía se caiga por ese precipicio fiscal, porque realmente sería un golpe muy duro para la economía norteamericana y, a su vez, para el mundo", dijo Santos en una entrevista con RCN radio.

El mandatario colombiano señaló que América Latina está pendiente de lo que está sucediendo en las conversaciones entre el presidente de Estados Unidos, Barack Obama y el Partido Republicano.

A juicio de Santos, "ellos deben ser conscientes de que eso no es solamente un tema doméstico, sino un tema que tiene repercusiones internacionales. Eso nadie lo puede esconder".