www.elimparcial.es
ic_facebookic_twitteric_google

La respuesta de Artur Mas

jueves 27 de diciembre de 2012, 20:19h
A las pocas horas de que su Majestad el Rey pronunciara su tradicional discurso de Navidad apelando a la unidad de España defendiendo una “política grande “ que lejos de provocar el enfrentamiento integre lo común para superar la gravedad de la crisis económica que padecemos haciendo especial hincapié en el alto porcentaje de las familias y los jóvenes sin empleo que se levantan todas las mañanas desalentados con la sensación de inseguridad y desánimo por la difícil situación de sus economías, la falta de trabajo y las inciertas perspectivas sin ver un futuro claro y haciendo hincapié en la solidaridad, el compromiso y la generosidad como valores a conservar y promover siempre y sobre todo en estos días de Navidad, Artur Mas ha declarado que la pretensión de Cataluña es sumar e integrar fuerzas pero no con España sino bajo el paraguas de la Unión Europea. Hizo esta declaración durante la ofrenda floral ante la tumba de Frances Maciá, quien fue presidente de la Generalitat. El actual presidente de la Generalitat lanzó una calculada advertencia al Gobierno Central: impedir la consulta – dijo – llevará al choque frontal entre Cataluña y el resto de España. “Hay dos barcos que van hacia la colisión y esto no es bueno para nadie. Todos debemos de comprometernos a evitarlo”, afirmó en el acto de posesión al que asistió como representante del gobierno el ministro de Hacienda y Administraciones Públicas Cristóbal Montoro. El discurso de Artur Mas tanto como el protocolo y la escenografía del acto trasmitieron la imagen de que “la transición nacional catalana“ está en marcha. A Cristóbal Montoro no le sentaron en la mesa presidencial, sino en la primera fila de autoridades, junto a los expresidentes Jordi Pujol y José Montilla. En las anteriores tomas de posesión el representante del Gobierno se sentaba en la mesa presidencial, junto al presidente del Parlamento y al de la Generalitat. Tampoco pasó inadvertido a nadie que la fotografía del Rey, que ocupa un lugar central del Salón Sant Jordi, donde se celebraba el acto, quedó ayer tapada por un telón negro que no estaba allí en ocasiones anteriores, también otro elemento del protocolo que molestó a los representantes del PP fue que el presentador relegó a un lugar secundario a la delegada del Gobierno en Cataluña, María de los llanos de Luna.

Consciente del malestar por las nuevas tasas que está causando entre los votantes de CiU y en las élites económicas catalanas el presidente insistió en que esos sacrificios serán temporales y pidió a la sociedad catalana que no se precipite a la hora de juzgar sus decisiones junto a ERC, intentando con esto evitar una oleada de opinión contraria al acuerdo como ocurrió cuando el tripartito comenzó a gobernar.

El ministro Montoro prefirió hacer hincapié en la segunda parte del discurso de Artur Mas que se refería a la salida de la crisis económica y añadió que el gobierno Central no tiene intención alguna en fomentar la colisión entre Cataluña y el resto de España.

Como verán hasta ahora en los momentos clave y más sangrantes o espinosos la actitud siempre es la de echar balones fuera aunque se esté tratando de un problema tan grave como es el de la unidad de España, la unidad de la patria. Creo que es eso lo que crea el malestar entre la inmensa mayoría de los españoles, como un mal sabor de boca o un dolor de estómago permanente ante la inoperancia, la escasa inteligencia o el coraje de nuestros políticos, los traidores se llevan el gato al agua, claro que hay miles de ciudadanos que también son traidores a la idea de la patria, una idea que costó ochocientos años acrisolar de penosa reconquista para ver como ahora se puede desintegrar en cosa de semanas. Como autor teatral que soy, entre otras cosas, intuyo las razones de los unos y de los otros, de esa minoría separatista y secesionista y el dolor generalizado de la inmensa mayoría de los españoles entre los que también se encuentra este autor pues habiendo nacido en una España una, grande y libre – aunque suene mal a determinados oídos - no sabe como va a morir, pero la historia también se puede escribir así como en determinadas tragedias de Shakespeare o de familias que habiendo empezado magníficamente su existencia la terminan de una forma desastrosa.
¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (4)    No(0)

+
0 comentarios